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La prealerta por sequía llega a las puertas de Santiago tras cuatro meses sin apenas lluvia y una evaporación acelerada por el calor

La Xunta adopta las primeras medidas por escasez moderada de agua en 32 ayuntamientos de las provincias de A Coruña y Pontevedra mientras otros municipios aconsejan ahorrar

Aspecto del río Tambre a su paso por Chaián, entre Trazo y Santiago

Aspecto del río Tambre a su paso por Chaián, entre Trazo y Santiago / M.G.P.

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Martín García Piñeiro

Martín García Piñeiro

Santiago

La primavera menos lluviosa desde 1990, sumada a un arranque de verano especialmente árido, está secando Galicia a un ritmo acelerado. Por ello, la Xunta ha activado la situación de prealerta por escasez moderada de agua en 32 ayuntamientos de A Coruña y Pontevedra, alguno de ellos ya a las puertas de Santiago, como es el caso de Tordoia, limítrofe con Trazo.

En Galicia, la mayoría de los ríos bajan tiesos de agua, aunque por ahora la Xunta pone el foco únicamente el Anllóns y el Lérez debido a su bajo caudal. Los municipios de sus cuencas, así como algunos de la Costa coruñesa hasta la zona de Arteixo, son los primeros en entrar en esta fase de prealerta, que implica un seguimiento intensivo de la situación meteorológica y de los niveles de ríos y embalses en los sistemas afectados de la Demarcación Hidrográfica de Galicia-Costa, así como medidas de concienciación para la ciudadanía.

Pero todo parece indicar que la cosa no acabará aquí. Tras casi cuatro meses sin llover a niveles considerables y con las altas temperaturas agravando la evaporación, la Oficina Técnica da Seca, presidida por el director de Augas de Galicia, Roi Fernández, acordó la aplicación de medidas equivalentes a un escenario de prealerta en el subsistema de Baiona, perteneciente a la unidad territorial del río Verdugo.

En los ríos dependientes de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, dependientes del Estado y no de la Xunta, no hay por ahora emitidos avisos, aunque los aforos también son raquíticos.

¿Qué implica la prealerta para los 32 concellos afectados?

La prealerta por sequía implica la realización de un seguimiento intensivo de la situación meteorológica y de los niveles de ríos y embalses en los sistemas afectados de la Demarcación Hidrográfica de Galicia-Costa, así como de las posibles incidencias que se detecten. Además, se prevén medidas de concienciación dirigidas a la ciudadanía.

En estos municipios se recomienda a la población realizar un uso lo más responsable posible del agua, evitando las actividades que generan un mayor consumo, como el llenado de piscinas o el riego con agua potable, así como aplicar buenas prácticas en el hogar, como ducharse en lugar de bañarse, utilizar las funciones eco de los electrodomésticos o cerrar el grifo cuando no se esté utilizando el agua.

La Oficina Técnica da Seca también recomienda a los ayuntamientos afectados que minimicen los consumos municipales de agua que no sean esenciales, como el baldeo de calles, el riego de jardines o las duchas de agua potable en las playas.

Ruinas a la vista en el embalse de Portodemouros

Ruinas a la vista en el embalse de Portodemouros / ECG

Primeros síntomas de alerta en la zona de Santiago

La prealerta afecta, en el caso del río Anllóns y Costa de A Coruña, a los municipios de Arteixo, Cabana de Bergantiños, Carballo, Cerceda, Coristanco, Culleredo, A Laracha, Malpica de Bergantiños, Ponteceso, Zas y Tordoia, este último ya a poco más de veinte kilómetros de Santiago.

En el caso del río Lérez, se ponen en prealerta Beariz, Barro, Bueu, Campo Lameiro, Cangas, Cerdedo-Cotobade, A Estrada, Forcarei, A Lama, Marín, Meaño, Meis, Moaña, Moraña, Poio, Ponte Caldelas, Pontevedra, Sanxenxo, Silleda y Vilaboa.

En el área compostelana, el propio Ayuntamiento de la capital emitió ya algunas recomendaciones para moderar el consumo debido a la bajada de caudal del Tambre, que en el último mes perdió a la altura de Oroso la mitad de su caudal, según el aforo de Meteogalicia: de 4 a 2 metros cúbicos segundo, una cantidad de agua ridícula para un río de sus dimensiones. Las aportaciones de afluentes como el Lengüelle, el Dubra o el Barcala tampoco arreglan mucho la situación.

También los concellos de Ames, Brión y Padrón lanzaron llamamientos a la población para hacer un uso responsable de los recursos y evitar sustos, teniendo el cuenta las previsiones de lluvias para el mes de julio y que el verano no ha hecho más que empezar.

Y si la situación no es peor es porque el noroeste ha vivido el invierno más húmedo de los últimos 25 años, aunque ya quede muy lejos. En una comunidad que parece evolucionar hacia un clima de dos estaciones, una seca y una húmeda, como en la sabana africana.

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