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La flota gallega recurre a cámaras térmicas para evitar los ataques de los delfines: "Muerden las redes y se comen la sardina"

Un proyecto de ARVI probará esta tecnología para detectar la presencia de cetáceos antes de que dañen las artes de pesca de los barcos de cerco

La población de delfines aumenta en las rías gallegas y sus interacciones con buques pesqueros van a más, poniendo en jaque al sector

Instalación de la cámara térmica inteligente en un barco de cerco gallego para probar su efectividad

Instalación de la cámara térmica inteligente en un barco de cerco gallego para probar su efectividad / Cedida

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Santiago

La flota gallega de cerco tiene una dura competencia cuando larga las redes para capturar especies como la sardina. Y no es la de otros pescadores, sino la de delfines que quieren llevarse a la boca los mismos peces azules que son objetivo de la actividad de estas embarcaciones. Estos mamíferos marinos han aprendido que los buques se sitúan estratégicamente para largar el aparejo allí donde está el cardumen y aprovechan para conseguir alimento. ¿Cómo? Muerden directamente las redes y se comen el pescado. Estas interacciones entre los cetáceos y la flota, cada vez más frecuentes en las rías gallegas, causan al sector pesquero un daño económico importante: pierden capturas, se encuentran con las redes rotas y se sienten desplazados de su lugar de trabajo. Por eso, los pescadores llevan tiempo en busca de soluciones que eviten, o al menos limiten, esas interacciones.

En ese camino, la flota probará el uso de una cámara térmica inteligente a bordo de un buque de cerco para detectar cetáceos antes de que puedan entrar en contacto con las redes. Se trata de un hito en el proyecto EcoCerco 2, impulsado por la Cooperativa de Armadores del Puerto de Vigo (ARVI) en colaboración con el Bottlenose Dolphin Research Institute (BDRI), una organización para el estudio de la biodiversidad marina que investiga el comportamiento de cetáceos. La cámara, diseñada específicamente para la detección de fauna, incorpora inteligencia artificial para la identificación automática de animales. Permite una monitorización continua desde el puente de mando mediante dispositivos móviles o pantallas integradas.

Cámara térmica instalada en un buque de cerco para detectar cetáceos

Cámara térmica instalada en un buque de cerco para detectar cetáceos / Cedida

El equipo ya está instalado en un cerquero que faena de noche. Grabará continuamente para obtener información sobre el comportamiento de los delfines: cómo se mueven, si hay algún momento concreto en el que realizan el ataque o si actúan en zonas concretas. El objetivo es evaluar el comportamiento de esta tecnología en condiciones reales de pesca para ver si es eficaz como sistema de alerta preventiva. Además, se hará un cartografiado y se elaborarán mapas de zonas críticas que estarán a disposición de los pescadores.

Los sistemas acústicos no dieron los resultados buscados

Este proyecto es la segunda parte de EcoCerco, cuya finalidad fue probar la eficacia de un dispositivo acústico llamado pinger como solución para ahuyentar a los cetáceos. Se trata de un pequeño aparato electrónico que se coloca en las redes de pesca y emite sonidos bajo el agua. "Parecía muy prometedor, se suponía que no iba a generar efecto llamada, que los cetáceos no se iban a habituar al sonido y que iba a ser cien por cien eficaz. Sin embargo, la conclusión más sólida fue que no se recomendaba su uso porque contaminaban acústicamente y el efecto disuasorio no era suficiente para justificarlo. Seguíamos sufriendo ataques de delfines a las redes", explica Elisa García, bióloga marina y observadora científica. Los delfines son muy listos y acaban acostumbrándose al sonido.

Con ese telón de fondo, el sector explora nuevas herramientas para que pescadores y mamíferos puedan convivir en armonía en el mar, que es el hábitat de los cetáceos pero también el caladero del que viven muchas familias en la costa gallega y una despensa de proteína para la población. Las expectativas del sector están puestas ahora en la cámara térmica. Si a raíz de estos ensayos se demuestra que funciona, todos los pescadores interesados en incorporar mecanismos de prevención temprana podrían incorporar la cámara sabiendo que es una herramienta eficaz. "La cámara que hemos elegido tiene un precio más que asequible para cualquier barco y, si funcionase, la recomendaríamos", señala Elisa, que de momento prefiere no dar datos sobre el coste y la marca por si resulta no ser efectiva.

La población de delfines aumenta y las interacciones con barcos son más frecuentes en Galicia

La población de delfines aumenta y las interacciones con barcos son más frecuentes en Galicia / Cedida

El mayor foco de pérdidas tras las cuotas y restricciones pesqueras

Esta observadora ha vivido en primera persona, a bordo de buques, los ataques de delfines a las redes de pesca del cerco en la ría de Arousa: "Hacen unos destrozos espectaculares". Cuenta que, además de las pérdidas materiales, con redes rotas que cuesta dinero reparar, acarrean otros gastos "intangibles". Y es que los pescadores "se ven desplazados" de las zonas de faena más cercanas a los puertos, donde se requiere menos tiempo y menos gasto de gasoil y se concentra más pescado, además de ser de mayor calidad. "Cada vez tienen que salir más fuera de la ría", señala Elisa, quien avisa que "si esto no tiene solución, de aquí a unos años las pérdidas van a ser imposibles de gestionar".

Más delfines en las rías gallegas

Y es que la población de delfines está aumentando y los ataques han ido a más: "Si hace unos años eran un par en toda la temporada de pesca, los pescadores comentan que cada vez son más habituales". Además, aprenden unos de otros y ya van "a propósito" a por las redes. "Para ellos es como un bufet, tienen todo el pescado ya recogido, sin necesidad de perseguir ni desplegar estrategias de caza".

Con ese telón de fondo, EcoCerco 2 también incluye un estudio socioeconómico para cuantificar el impacto de estas interacciones sobre la flota gallega, a partir de los daños en las artes, las pérdidas de captura y los efectos sobre la operativa de los buques. Contempla, además, un análisis jurídico de las posibles vías de compensación a los pescadores ante un problema que no es menor. "Me atrevo a decir que es el mayor foco de pérdidas económicas para la flota al margen de las cuotas y las restricciones a la pesca", destaca Elisa.

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