Ciberdelincuencia
Los ciberdelincuentes también se van de vacaciones: así atacan a los turistas en verano según dos especialistas gallegos
Las vacaciones relajan las precauciones y multiplican las gestiones hechas con prisas, un escenario que los ciberdelincuentes aprovechan para hacerse con nuestro dinero y nuestros datos

Terminal de una empresa de ciberseguridad. / Europa Press

En verano se combinan varios factores: estamos más relajados, pero al mismo tiempo resolvemos muchas cosas con prisa, una reserva de última hora, un cambio de vuelo, el pago de una excursión o un supuesto problema con el alojamiento. Además, estamos en un entorno que no conocemos, utilizamos más el móvil y recibimos comunicaciones de empresas con las que no tratamos habitualmente. Los ciberdelincuentes conocen muy bien este contexto.
Según Anxo Varela Hernández, analista del Centro de Estudios de Seguridad (CESEG) de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), durante las vacaciones, al igual que en el Black Friday o en Navidad, se da, lo que el experto denomina una «vulnerabilidad contextual». «Si una persona tiene buenos hábitos de seguridad durante todo el año es más difícil que cometa un error, por lo que el riesgo derivado del contexto se reduce», señala.
En las últimas semanas, ciertos bancos han estado enviando correos para que sus clientes estén atentos respecto a las ciberestafas a las que podemos estar expuestos en las vacaciones de verano. En los mensajes de entidades como Santander, N26, CaixaBank, entre otras, se especifica que, antes de introducir nuestras tarjetas de débito o crédito para realizar compras, debemos asegurarnos de que las webs y las URL a las que estamos accediendo son legítimas. También recomiendan desconfiar de las ofertas demasiado buenas para ser verdad y no abrir enlaces sospechosos, entre otras precauciones.
Según Fernando Suárez, presidente del Consejo General de Ingeniería Informática de España y del Colexio Profesional de Enxeñaría en Informática de Galicia (CPEIG), los ciberdelincuentes adaptan sus engaños al momento del año. «En verano se repiten sobre todo los anuncios falsos o duplicados de apartamentos, las páginas que imitan a plataformas de reservas, las ofertas demasiado atractivas de vuelos o actividades y los mensajes que suplantan a hoteles, bancos o empresas de transporte. El objetivo suele ser el mismo: conseguir un pago por adelantado, robarnos los datos de la tarjeta o hacerse con las credenciales de alguna de nuestras cuentas», señala Suárez.
Por su parte, Anxo Varela Hernández comenta «que el phishing, es decir, las suplantaciones mediante correos electronicos que parecen confiables y otras técnicas derivadas, como el smishing (mediante SMS)», son las técnicas que más usan los ciberestafadores en estas épocas del año.
Señales a tener en cuenta
Anxo Varela Hernández asegura que podemos encontrarnos con diferentes tipos de estafas. «Podríamos encontrarnos con que, ante una web oficial de reservas y una reserva hecha con absoluta normalidad, un delincuente consiguiese suplantar al alojamiento en cuestión. De este modo, en principio, la reserva original no nos llama la atención, porque se hace mediante una plataforma conocida y con un precio razonable según el proceso establecido. Ahí el delincuente podría aprovechar para solicitar información adicional para hacer el check-in antes o realizar algún tipo de pago previo adicional», señala.

Centro de ciberseguridad / Europa Press
Por su parte, Suárez explica que la primera señal de alarma está en un precio extraordinariamente bajo respecto a alojamientos similares de la zona. «Un chollo puede existir, pero si parece demasiado bueno para ser verdad debemos extremar las precauciones», comenta.
También debemos desconfiar cuando nos meten prisa, solo quieren comunicarse por WhatsApp, no facilitan información clara sobre el propietario o el establecimiento, o piden que abandonemos la plataforma para hacer una transferencia, un Bizum o cualquier otro pago directo.
«Antes de pagar conviene comprobar la dirección, buscar el alojamiento en otras páginas, revisar reseñas y hacer una búsqueda inversa de las fotografías para saber si han sido copiadas de otro anuncio», apostilla Suárez.
¿Cómo actuar si caemos en una estafa?
Los especialistas explican que la primera acción que debemos realizar si caemos en este tipo de ciberestafas es llamar a las entidades bancarias. «Debemos contactar inmediatamente con el banco. Hay que comunicar que se trata de un posible fraude y solicitar el bloqueo de tarjetas, operaciones o credenciales que proceda», señala Varela.
El segundo paso es cambiar inmediatamente las credenciales comprometidas, empezando por correo electrónico y banca electrónica, y también en cualquier otro servicio donde hayamos reutilizado la misma contraseña. «También hay que cerrar las sesiones abiertas y activar la verificación en dos pasos», explica Suárez.
En tercer lugar, si hemos instalado una aplicación siguiendo instrucciones de un desconocido o descargado algún archivo sospechoso, debemos considerar que el dispositivo también puede estar comprometido.
Por último, guardar las pruebas. «Se debe tener en cuenta pensando en facilitar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad su labor», asevera Anxo Varela.
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