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El Consejo General de Enfermería pide extender a toda España la prohibición de las bebidas energéticas a menores que ya aplica Galicia

La organización insta a elevar la prohibición a los menores de 18 años y limitar el tamaño de los envases.

Un joven mira la sección de bebidas energéticas en el supermercado.

Un joven mira la sección de bebidas energéticas en el supermercado. / E. P.

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R. S. C.

Santiago

El Consejo General de Enfermería (CGE) ha reclamado extender a toda España la prohibición de la venta y el consumo de bebidas energéticas entre menores de edad, una medida que ya se ha comenzado a aplicar en Galicia, que fue pionera, y más tarde en Baleares. La organización también ha pedido reforzar las campañas de información sobre los riesgos asociados a estos productos.

El presidente del CGE, Florentino Pérez Raya, valoró positivamente la iniciativa impulsada por el Gobierno, de vetar el consumo de estas bebidas en menores de 16 años. Si bien ha demandado acompañar esta medida con campañas de concienciación masivas y de una mayor investigación sobre los efectos de estas bebidas, con el objetivo de diseñar políticas de salud pública dirigidas a proteger a los menores. «Existe evidencia sobre los riesgos de estas bebidas, pero todavía hay poca evidencia directa de que prohibir su venta consiga reducir por sí solo su consumo o mejorar la salud de los adolescentes a largo plazo», señaló.

El enfermero responsable de la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+I) del CGE, Héctor Nafría, ha advertido de la cantidad de cafeína que pueden contener estos productos. «Una lata de medio litro puede contener unos 160 miligramos de cafeína», explicó, una cantidad que en el caso de un adolescente de 50 kilos supera ligeramente el nivel diario de referencia establecido por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Nafría ha defendido que las medidas deben plantearse desde la perspectiva de la protección y no desde la "alarma o criminalización de los jóvenes".

Por su parte, la coordinadora del comité científico de la Asociación de Enfermeras de Nutrición y Dietética (AdENyD), Marilourdes de Torres, reclamó incluso cambiar la denominación de estos productos para dejar de identificarlos como «bebidas refrescantes». A su juicio, deberían denominarse bebidas estimulantes, debido a su contenido en cafeína, azúcares, taurina y otros ingredientes.

Elevar la prohibición a los menores de 18 años

La propuesta planteada por el Ministerio de Consumo contempla prohibir la venta de bebidas energéticas a los menores de 16 años y ampliar la restricción hasta los 18 años cuando el producto contenga más de 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros.

De Torres considera que el umbral debería ser más restrictivo y plantea prohibir su venta a menores de 18 años cuando superen los 15 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros. También propone limitar a 250 mililitros el tamaño máximo de los envases.

«Si está controlada la cantidad, pero es una bebida de medio litro, no tiene mucho sentido», argumentó.

La asociación reclama además prohibir la venta de estas bebidas en máquinas de vending, situarlas en los establecimientos junto a las bebidas alcohólicas y no junto a los refrescos, e incorporar advertencias visibles en los envases sobre la recomendación de no consumirlas durante la minoría de edad y el embarazo.

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