Santiago
+15° C
Actualizado
sábado, 11 julio 2020
18:42
h
José Antonio Vázquez Freire, Presidente de Cegasal, patronal de los centros especiales de empleo

“Aunque somos el eslabón más débil, estamos unidos y no retrocederemos”

{A Coruña, 1958} Si el año pasado por estas fechas eran en trono a veintiocho los centros especiales sin ánimo de lucro integrados en Cegasal, en la actualidad son 32 en diferentes sectores. “El 95 % de las plantillas de las empresas que forman parte de la asociación están compuestas por trabajadores con discapacidad”. Más de 1.500 personas. Hablamos con su titular para medir el impacto del covid-19 en su sector.

¿Cómo afectó la pandemia a los centros especiales de empleo?

Los centros especiales de empleo sin ánimo de lucro se rigen desde sus inicios por unos principios de apoyo mutuo, responsabilidad social y solidaridad, valores que, como estamos viendo ahora, son más necesarios que nunca. La pandemia provocada por el covid-19 nos ha golpeado en un momento en el que la economía social empezaba a ser tenida en cuenta por las grandes corporaciones y empresas, fruto, creo yo, del trabajo serio y riguroso que organizaciones como Cegasal llevamos a cabo en los últimos años. Desde el primer momento apostamos por un modelo económico más humano y sostenible, alejado de paternalismos y con un marco legislativo acorde con estos tiempos. En ese camino estamos y seguiremos, a pesar del duro golpe que supone el coronavirus para nuestros centros especiales de empleo. Es evidente que ya estamos sufriendo los efectos colaterales nefastos de este periodo de inactividad con cierres parciales y ERTE, en algunos casos.

¿Cerraron todos? ¿Alguno se mantuvo en activo, como esencial?

Cerraron prácticamente todos los centros, salvo los que por cuya actividad eran considerados esenciales como los dedicados a los servicios de limpieza, tratamiento de residuos, jardinería o transportes.

¿Cuándo volverán a la actividad?

Reanudaremos la actividad en el que momento en el que Gobierno lo permita. Las primeras semanas algunos seguirán teletrabajando y los que acudan a sus puestos pueden estar tranquilos porque estamos organizando los centros para garantizar la distancia interpersonal aconsejada, además de disponer de todo lo necesario para preservar su salud. De hecho, en estas últimas semanas hemos repartido más de 50.000 mascarillas, compradas a través de la central de compras que habilitó la Consellería de Economía, y pantallas de protección, donadas por la cooperativa Maier Ferroplast, a la que desde aquí le agradezco su colaboración.

¿Qué más medidas de seguridad integrarán para sus trabajadores?

Evidentemente la reanudación de la actividad debe hacerse con todas las garantías para el personal, es una prioridad para todos nosotros. Para lograrlo, estamos trabajando en dotar a los centros del material necesario para cumplir con todas las medidas que aconsejan las autoridades sanitarias, Mascarillas, guantes, dispensadores de geles hidroalcohólicos... Asimismo, los centros de trabajo se desinfectaron siguiendo estrictos protocolos higiénicos para asegurar esa vuelta al trabajo, que esperamos que sea a la mayor brevedad posible.

¿Es peor esta crisis que la de 2008 para la economía social?

En la crisis de 2008 el grupo social que más sufrió, proporcionalmente, la pérdida de empleo fue el de las personas con discapacidad: se dobló el número de parados. Pese a ello las empresas de economía social fueron, con diferencia, las que más empleo mantuvieron, las más estables. A diferencia de entonces, ahora tenemos un marco legislativo que antes no existía. La ley de contratación pública que entró en vigor en marzo de 2018 es un instrumento que nos garantiza, de cara a las administraciones, un trato justo. Esto sería lo ideal, pero todos sabemos que la ley no se está cumpliendo, por lo menos en la medida en que debiera hacerlo.

¿Se sigue duplicando el paro frente al conjunto de ocupados?

Si, duplican en paro a los trabajadores sin discapacidad. Las estadísticas empeoran si nos vamos al rural o hablamos de la mujer. Para ser honestos, en esta cuestión ha habido siempre muy poca voluntad política, no ha interesado revertir esta situación y las soluciones han partido siempre de las propias organizaciones del sector.

¿Y de qué forma se plantean desde su ámbito la salida de esta crisis?

Somos el eslabón más débil y por ahí es por donde siempre se rompe la cadena, pero que nadie se llame a error, en Galicia somos un colectivo con mucha fuerza y una gran ventaja: estamos unidos. Nos costó llegar hasta aquí y no vamos a retroceder, se lo debemos a todos los que han luchado antes que nosotros y a los que vienen detrás. Nuestra prioridad en el futuro inmediato es garantizar la sostenibilidad y viabilidad de nuestros centros y el mantenimiento del empleo de nuestros trabajadores.

¿Qué medidas reclama entonces Cegasal a las administraciones?

Espero que el Gobierno central sea sensible. Los recortes, si los hubiera que hacer, que los asuman los centros especiales de empleo con ánimo de lucro. Nuestros beneficios siempre revierten en los propios trabajadores o en crear nuevos puestos de trabajo; aquí nadie se lucra porque nuestra filosofía se rige por el principio de solidaridad.

El problema es que se van a pedir sacrificios a todo el mundo...

Somos conscientes de las graves consecuencias económicas y sociales que esta crisis va a provocar con carácter inmediato y asumimos, desde un ejercicio de corresponsabilidad que todos debemos realizar los esfuerzos, sacrificios y ajustes necesarios para enfrentar y superar la situación actual, pero es imprescindible adoptar medidas extraordinarias y urgentes adaptadas a la realidad de los centros especiales de empleo de iniciativa social.

¿Cómo cuáles?

Entre las medidas, que ya hemos hecho llegar a la Xunta, me gustaría destacar, por su importancia para el sector, las vinculadas a garantizar la liquidez de los centros especiales de empleo, junto a la creación de un fondo de contingencia específico al amparo de las ayudas previstas para el mantenimiento de puestos de trabajo. Por otra parte, y dada la excepcionalidad de la situación, pedimos que se cumpla con la ley de contratación pública de forma inmediata y que las administraciones reserven la carga de trabajo que especifica dicha norma para los centros sin ánimo de lucro.

¿Y a las empresas, que también deberían contratar, por ley, a trabajadores con discapacidad?

Creo que los empresarios están cambiando su percepción del mundo de la discapacidad. Un proceso lento, pero estamos en el buen camino. Cuando pusimos en marcha la Red Cegasal Incluye nuestra intención era no sólo ofrecer asesoramiento, sino dar visibilidad a esas compañías que cumplen, tanto con la ley como con la sociedad. Constatamos con satisfacción que el interés del empresariado por la economía social aumentó en los últimos años. De lo que se trata es de que las empresas puedan presentar una cuenta de resultados económica y otra social, como hacen ya compañías como la constructora Vázquez y Reino.

¿Cómo llegamos a ese modelo económico más humano y sostenible del que nos habla?

Es un modelo que nos compete a todos, no sólo a unos pocos. En esta línea no puedo estar más de acuerdo con el prestigioso economista Antón Costas cuando dice que hay que poner la economía al servicio de la sociedad, y no al revés.

Una iniciativa de economía social

Cegasal, que es la Asociación de Centros Especiais de Emprego sen Ánimo de Lucro, se constituyó en 1997 como la “entidad de referencia, defensa, promoción y representación” de estas iniciativas empresariales de la economía social cuyo fin es “fomentar el empleo de calidad de las personas con discapacidad y personas en riesgo de exclusión social y su inclusión en la actividad económica, social y empresarial de Galicia”. Empleo “de verdad, sin caridad ni paternalismos”.

“Debemos aprender de los errores del pasado porque las consecuencias de haber puesto la prioridad en el equilibrio financiero fueron demoledoras”, indicó Vázquez Freire.

13 may 2020 / 00:50
Noticia marcada para leer más tarde en Tu Correo Gallego
Tema marcado como favorito