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jueves, 09 diciembre 2021
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Contratos precarios o experiencia: las alternativas laborales en los jóvenes

Un desolador panorama los mantiene sin esperanzas de encontrar un trabajo digno // Las cifras lo confirman: la tasa de desempleo juvenil en Galicia se sitúa en el 27,1 por ciento entre abril y junio

El segundo trimestre del año dejó buenos resultados generales en todas las comunidades en términos de empleo. Galicia no se quedó atrás. Generó 17.000 puestos de trabajo y registró el octavo mayor descenso del paro de España.

Entre abril y junio la recuperación del mercado laboral en la comunidad propició que, cada día de esos tres meses, cayesen en 65 los parados y se creasen 189 empleos diarios. Eso es así porque Galicia redujo en el segundo trimestre del año la cifra de desempleados en 5.900 personas, según la encuesta de población activa (EPA) publicada a finales de julio por el INE. Esto supone un descenso del 3,75 %, hasta las 152.400 personas que en la comunidad siguen buscando trabajo.

¿Y qué pasa con los jóvenes? De los 320.300 chicas y chicos gallegos de entre 16 y 29 años, 101.500 (el 31,7%) están ocupados, 37.700 (el 11,8%) parados y los 181.200 restantes (el 56,6%) son inactivos. Según refleja el Instituto Galego de Estadística (IGE), la tasa de ocupación de este colectivo se situó en el 31,7% en el segundo trimestre de 2021, con lo que aumentó 1,4 puntos respecto al trimestre anterior, pero descendió 0,3 puntos en relación al mismo periodo de 2020.

La tasa de paro juvenil alcanzó el 27,1% entre marzo y junio de modo que disminuyó 0,2 puntos respecto al trimestre anterior. En comparación con 12 meses atrás, aumentó 1 punto. No obstante si hacemos la comparativa con el territorio español (38%), el porcentaje es favorable, estando casi 11 punto por debajo.

Uno de los aspectos más cuestionados en la actualidad son los tipos de contrato y las jornadas laborales. A este respecto, en el segundo trimestre de 2021, el 74,2% de los ocupados de entre 16 y 29 años trabajó a jornada completa, cifra que aumentó un 4,7% respecto al primer trimestre. Mientras, los jóvenes ocupados a jornada parcial aumentaron en 800. En variación anual, cayeron los primeros en 3.200 y aumentaron los segundos en 2.900.

Por otra parte, de los 93.400 asalariados gallegos de entre 16 y 29 años, el 35,5% está vinculado a la empresa por medio de un contrato indefinido. Este dato disminuyó un 13,3% respecto al trimestre anterior y un 22,6% en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Los jóvenes asalariados con empleo eventual aumentaron un 19,4% respecto al trimestre pasado y un 16,7% en comparación con el mismo trimestre de 2020. Así las cosas, la tasa de temporalidad para este colectivo se situó en el 64,5%.

Desde EL CORREO GALLEGO nos pusimos en contacto con organizaciones sindicales gallegas (UGT, CIG y CCOO) para preguntarles sobre cómo ven la situación en la actualidad y de cara a un futuro próximo, además de conocer posibles soluciones para combatir la alta tasa de paro juvenil.

También hablamos con dos jóvenes que intentan abrirse paso en el mercado laboral. Ambos coinciden en que se abusa del requisito de la experiencia y de los trabajos temporales. Hablan de falta de oportunidades.

Cambio de mentalidad: nuevas tecnologías y sostenibilidad

Santiago. Uno de los factores que desencadena en una elvada tasa de paro juvenil es la inexperiencia por la edad. “Después de la crisis sanitaria los contratos no son lo más favorecedores para nadie y los empresarios abusan más de la gente joven”, afirma Mar Martín, responsable de Política Sindical de UGT Galicia.

Como posible solución al tema habla de una buena orientación laboral, “a la carta”, para los jóvenes cuando estos acuden como desempleados al SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal).

“Las empresas demandan empleados y no encuentran el perfil adecuado. El desempleado va a buscar trabajo y no se le hace una orientación. El SEPE necesita más recursos para poder saber perfectamente cuál es el perfil de esa persona para así con los fondos europeos poder enviarlos a cursos de formación que se adapten a ellos”, explica. Incide en que si se consigue una buena relación con las empresas, y esto va rodando, estas tirarán del SEPE para poder tener personas adecuadas a lo que necesitan las compañías. “Falta la cohesión”, reitera.

Mar Martín indica que desde los sindicatos se está reivindicando la subida del SMI (salario mínimo interprofesional) desde hace tiempo y que llevan más de un año trabajando en el tema del cambio de la reforma laboral. “Esto les afectaría en positivo. Los jóvenes están bastante desanimados y se tienen que ir fuera de Galicia para encontrar un trabajo digno. Aquí son muy precarios. Sufren más la temporalidad que en otra franja de edad”, sostiene.

Desde UGT Galicia, con todas las reivindicaciones y los acuerdos a los que se está llegando con el Gobierno central son positivos en la creencia de que la situación económica y laboral va a mejorar saliendo beneficiada toda la población.

La responsable de política sindical insiste en que las empresas desarrollen y apuesten por nuevas tecnologías y sostenibilidad para que los jóvenes puedan optar a nuevos puestos de trabajo en esas líneas.

CCOO: Las empresas deben invertir en conocimiento y valor añadido

Santiago. Está claro que los últimos datos de paro juvenil en Galicia no son para nada favorables viendo las últimas encuestas. “A principal causa disto é a indecente precariedade que caracteriza o noso mercado de traballo: baixos salarios, moita contratación temporal, abuso da xornada a tempo parcial e elevada rotación. Sete de cada dez empregos creados no segundo trimestre do ano son temporais, ou sexa, que nacen con data de caducidade, situación que prexudica especialmente á mocidade”, apunta la secretaria de Empleo de CCOO en Galicia, Maica Bouza.

Galicia destina grandes cantidades de recursos en formar un capital humano que acaba siendo aprovechado fuera. “Sempre dicimos que temos a xeración mellor formada da nosa historia, pero despois vemos que milleiros de mozos e mozas abandonan cada ano o mercado laboral galego por falta de expectativas”, añade.

Considera que el cambio debe comenzar por las empresas. “Dunha vez por todas deben ser conscientes de que a competitividade non se pode basear en baixos custos laborais, senón investindo en coñecemento e en valor engadido”, valora.

También comenta la necesidad de un marco legal que ponga fin al abuso que se hace de las fórmulas de contratación temporal y a tiempo parcial, “para que o emprego creado sexa estable e cun mínimo de calidade”.

Maica Bouza aporta el siguiente dato: según la EPA, 36.700 jóvenes gallegos menores de 30 años están en el paro, cifra que llegó a 42.600 en el tercer trimestre del año pasado. “Pódese dicir que agora mesmo, á luz dos datos da enquisa, a situación da mocidade ‘normalizouse’ dende o punto de vista do impacto que a pandemia tivo sobre o seu emprego, polo que a precaria situación que padece ten a súa orixe en cuestións estruturais do noso mercado de traballo que deben ser solucionadas, como a rotación laboral”, menciona.

Todo apunta a que si no se corrigen las deficiencias que asolan el mercado de trabajo, la precariedad seguirá aumentando. “Deste xeito, continuará o éxodo da mocidade galega cara a outros destinos que si lles ofrezan o proxecto de vida e de futuro que se lles nega en Galicia”, afirma.

CIG: crear un Plan gallego de empleo para desarrollar las potencialidades

Santiago. “A situación do mundo do traballo é negativa en todos os aspectos. A xente moza ten máis dificultade para acceder a un posto de traballo e cando teñen a opción normalmente son traballos precarios. Hai empregos que requiren experiencia laboral, onde non poden acceder porque non hai un sistema que permita adquirir experiencia”, comenta Fran Cartelle, secretario confederal de Empleo e Industria de CIG Galicia.

Los que no tienen una formación importante sufren así el abuso de la precariedad y temporalidad de ciertos sectores. “A maioría de contratos son temporais e a rotación nos postos de traballlo dende a aplicación das últimas reformas laborais é altísima. Iso desencadena en que a xente moza non teña a posibilidade de acadar un emprego digno e medianamente estable que permita desenvolver un proxecto vital”, añade.

Fran Cartelle habla de que el marco normativo que rige el mundo laboral no favorece a la creación de empleo. “Habería que modificar o marco xeral, derogar as reformas laborais e crear emprego de calidade. É necesario ter un plan de emprego galego que permita desenvolver as potencialidades que temos como país para crear postos no agro e na pesca. Non como ata agora, onde as empresas multinacionais aprovéitanse dos nosos recursos e non xeran emprego aquí”, pone en valor.

A mayores habla de la existencia de medidas contrarias a que la gente joven trabaje, como aumentar la edad de jubilación, “o que significa un tapón para a xente nova que quere acceder a postos de traballo”. “Tamén están os efectos significativos da dixitalización cunha perda importante de postos e cunhas calificacións máis específicas”, dice.

Pensando en un futuro próximo considera que todo se basa en las transformaciones que está habiendo en la sociedad. “A dixitalización non tería que ser algo negativo se non fose porque está ao servizo das grandes empresas que non pensan en que as persoas queiran ter un traballo honrado. Se a revolución científica estivera ao servizo dos gobernos e de quen ten que velar pola maioría social seguramente lexislarían dunha maneira que posibilitara a creación dun sistema productivo no que os beneficios redundaran aquí”, concluye.

protagonistas
“ás veces valen máis as ganas que se lle poñan que a experiencia”
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Adrián Baliño Castiñeiras
Ciclo medio de Actividades Comerciales - 25 años

Adrián cursó el Ciclo medio de Actividades Comerciales en Santiago, que concluyó en 2019. Al año siguiente estuvo trabajando como dependiente en una tienda de calzado durante cinco meses y medio. “Foi unha etapa curta na que aprendín moito, pero por temas relacionados coa COVID tivo que rematar antes do previsto”, cuenta. Al mes siguiente, en febrero de este año, se puso a buscar trabajo aunque reconoce “que non de forma moi activa xa que teño outros pequenos obxectivos que preciso conseguir antes pero tamén sigo buscando moito a través de Internet , páxinas de colocación, etc”.

Hasta el momento ninguna empresa lo llamó para tener una entrevista.

“Non penso que agora sexa máis ou menos difícil, estou seguro que hai ofertas de traballo igual que había antes, pero supoño que en menor cantidade xa que moitas empresas tiveron notables perdas coa pandemia. Isto non nos ven nada ben á xente moza porque necesitamos ofertas de traballo e non as atopamos”, dice.

En su caso no busca empleo en un sector concreto. “Son un mozo aberto a traballar do que sexa para poder ter unha estabilidade”, afirma. Cree que sería necesario que hubiera empresas que aceptasen a la gente sin tener tanta experiencia, “porque ás veces valen máis as ganas que se lle poñan”.

Por otra parte, acepta que los primeros contratos sean temporales, pero no para siempre. “Un contrato de dous ou tres meses paréceme un tempo considerable no que un mozo ou moza pode demostrar claramente que traballa ben e que quere avanzar como un traballador máis para conseguir mellores condicións”, afirma.

“recórrese a contratos en prácticas e alimentamos a precariedade laboral”
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Verónica Barreiro Calviño
Graduada en Publicidad y Relaciones Públicas - 24 años

Estudió el Grado en Publicidad y Relaciones Públicas en Pontevedra. Luego hizo un Máster en Periodismo y Comunicación y ahora está cursando otro de Procesos de Formación, en la USC.

“Aínda que non me impliquei profundamente na busca de traballo pero si comecei a anotarme en portais web de traballo, grupos de Facebook, etc, para coñecer que ofertas existen. De momento estou interesada en ofertas a tempo parcial para poder compatibilizalo co TFM que me falta para rematar o Máster. Xa vexo que o tema está moi complicado”, comenta.

En un futuro le gustaría trabajar de lo suyo: en el mundo de la comunicación. “Aínda así estou aberta a outras opcións porque sei que o mercado laboral é unha cuestión complexa e despois da crise sanitaria actual considero que aínda se reduciron máis as miñas posibilidades”, opina.

Piensa que el mercado laboral para los jóvenes está bastante complicado. “Búscase xente con estudos, experiencia, dispoñibilidade horaria, flexibilidade... E claro, ter todo iso hoxe en día é difícil. Ademais, reducíronse os postos de traballo coa pandemia o que dificulta moito a entrada no mercado de traballo sobre todo por primeira vez”.

“Véxoo moi negro”, se sincera Verónica. No tiene esperanzas por el tema de la experiencia. “Por unha parte podo entender que se demanden profesionais que xa saiban o que teñen que facer sen ensinarlles, pero é que é imposible ter experiencia se ninguén che ensina. Entón hai que recorrer a contratos en prácticas onde se traballa como outra persoa pero cun soldo máis baixo e así imos alimentando a precariedade laboral. Os xóvenes teñen ganas de traballar, pero fáltanlle oportunidades”, incide.

22 ago 2021 / 23:59
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