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miércoles, 05 agosto 2020
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CIBERDELINCUENCIA. Aumento espectacular de los delitos cometidos a través de internet// Al inicio de la pandemia proliferaron los engaños relacionados con la covid-19, pero muy pronto se volvió a los ‘métodos tradicionales’ TEXTO A. P. Fidalgo

Durante el estado de alarma la Guardia Civil tramitó en Galicia 913 casos de estafas telemáticas

Un caso en Arteixo en la que una mujer denunciaba haber sido víctima de una estafa en su tarjeta bancaria donde se le realizaron cargos por importe de casi dos mil euros en la compra de productos informáticos y que condujo a la detención de dos personas en un pueblo de Toledo, la imputación de otros dos en Manizales-Colombia y la participación de uno más en Holanda, así como la denuncia de otra vecina de Coirós a la que le retiraron 1.500 euros utilizando un malware bancario que automáticamente, a través de cuentas Gether de puente, para posteriormente realizar compra de criptomonedas, con dos mujeres detenidas en Madrid.

Son las denominadas operaciones Bulev y Manther2, las dos últimas saldadas con éxito con intervención directa del Equipo de Estafas Telemáticas de la Compañía Guardia Civil de A Coruña. Un grupo cuyo trabajo se inicia en nuestra comunidad tras recibir la correspondiente denuncia pero que se desarrolla, utilizando medios telemáticos, por todo el planeta con incursiones en ese mundo inhóspito que se conoce como internet profunda (deep web o dark web) en la que las bandas de cibercriminales se mueven a su antojo. Navegar por ese mundo, introducirse en eses grupos mafiosos de la alta tecnología es un trabajo muy laborioso que requiere tiempo y medios; es decir, como ocurre también en la delincuencia del mundo real.

Esos dos casos de los que hablamos no son situaciones aisladas. Al contrario. Fue el pasado 11 de junio cuando el jefe del Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil, el teniente coronel Juan Rodríguez Álvarez de Sotomayor, facilitó un dato que resultaba, cuanto menos, sorprendente: durante el estado de alarma en nuestro país la Guardia Civil atendió más de 13.000 casos de presuntos delitos a través de internet. Venían a ser 160 denuncias diarias a las que habría que añadir las que reciben la Policía Nacional y las policías autonómicas.

Volviendo a los casos gestionados por la Guardia Civil en nuestra comunidad durante los casi 100 días que duró el estado de alarma reseñar que la cifra total alcanza las 913 denuncias; es decir, casi una decena por cada jornada.

Entre los principales delitos nos encontramos con el clonado de tarjetas de crédito, los cargos fraudulentos en cuentas bancarias tanto de cantidades en efectivo como por falsas compras online, productos que se adquieren y no llegan o son diferentes y de peor calidad, y el secuestro de datos a las empresas o instituciones que solo se liberan con el pago de una cantidad.

En el balance del pasado año, con datos que aún no son oficiales, solo en Galicia la cifra de casos investigados superó los seis mil, lo que venía a suponer la tercera parte del total de delitos que figuran en las estadísticas oficiales, con un crecimiento sostenido desde el año 2015. Tras la explosión registrada durante el confinamiento se multiplicará en 2020.

En la página web del Ministerio del Interior, dentro del portal estadístico de cibercriminalidad, figuran 11.631 ciberdelitos denunciados en Galicia, con datos de 2019, de los cuales, 219 se engloban en el epígrafe de acceso e interceptación ilícita; 788 amenazas y coacciones; 123 contra el honor; 45 ataques a la propiedad industrial o intelectual; 90 de tipología sexual; 261 falsificaciones informáticas; 9.999 fraudes informáticos y 106 interferencias en los datos y en el sistema.

Conviene reseñar que, como el caso de las operaciones Bulev y Manther2, son investigaciones que afectan a residentes en nuestra comunidad pero que en buena parte de los casos se cometen en otros lugares al amparo de las nuevas tecnologías. En la primera de ellas, que se conocía este martes, se pudo determinar que los productos informáticos abonados fraudulentamente desde la cuenta de una mujer de Arteixo se enviaron en primera instancia a un domicilio en Toledo donde se recepcionaron si bien el destino final fue Colombia, donde reside uno de los autores materiales. No queda ahí la cosa: otro de los ciberdelincuentes residía en Holanda , donde se hizo con los datos en la darkweb. El material fue trasladado desde Toledo, por vía aérea al país sudamericano. Todo un entramado.

En la Manther2 fueron dos mujeres las que se hicieron con los datos bancarios de una vecina de Coirós y en un complejo ejercicio de energía financiera en el submundo ilegal de Internat lograron cambiar los euros por criptomonedas a través de cuentas falsas en las que, posteriormente, las recambiaban en dólares y yenes hasta volver a recuperar los euros en Madrid. Para no dejar rastro en la red.

TESTIMONIO
“facturas de un falso glovo en lisboa”

··· Juan (nombre ficticio) es uno de los 913 gallegos que denunció ante la Guardia civil una estafa telemática: pequeños cargos bancarios desde una cuenta falsa en el extranjero. “En mi caso fueron cargos en mi tarjeta realizados en Lisboa a través de una cuenta falsa de Glovo (empresa española dedicada a la recogida y entrega de pedidos) Fast Food Restaurant”, cuenta el afectado. “Empezaron con algo más de 9 euros y fueron subiendo hasta que lo detecté y cancelé la tarjeta. Lo curioso es que yo en internet siempre pago con Pay Pal y es una tarjeta que apenas se usa para abonar en metálico, solo para sacar dinero del cajero. Eso fue lo que más me extrañó. Como fueron cantidades pequeñas no se requiere autorización y como por mi trabajo accedo bastante a la banca ‘online’, me percaté pronto”, añade antes de comentar que no va a tener problema con la devolución: “Hice la denuncia y tramité el reintegro en el banco. Supongo que no tardarán”.

27 jun 2020 / 20:34
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