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Galicia acumula en tres días la mitad de lluvia que cae de media al año en la Península

El 112 recibe más de 600 llamadas por el temporal // La Xunta alerta de un nuevo episodio de fuertes lluvias para la mañana del sábado y mantiene los efectivos "en alerta máxima" // "Todo funcionó con normalidad" en Santiago

El río Tambre, hoy, desbordado a su paso por el Refugio de Sigüeiro - FOTO: M.M.
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El río Tambre, hoy, desbordado a su paso por el Refugio de Sigüeiro - FOTO: M.M.

EUROPA PRESS SANTIAGO   | 07.01.2011 
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EFE. Xoan Rey
El conselleiro de Medio Ambiente de la Xunta, Agustín Hernández, y el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, han informado esta mañana en Meteogalicia de los efectos del temporal de viento y lluvias en esta comundiad
FOTO: EFE. Xoan Rey

Las fuertes lluvias que han afectado a Galicia durante los últimos tres días, con episodios torrenciales puntuales en algunas zonas de la Comunidad, han provocado la acumulación de unos 300 litros de agua por metro cuadrado, la mitad de las precipitaciones que caen como media al año en la Península Ibérica.

Lo han constatado los conselleiros de Medio Ambiente, Agustín Hernández, y Presidencia, Alfonso Rueda, quienes han alertado de un nuevo episodio de fuertes lluvias que afectará, de nuevo, durante la mañana de este sábado a gran parte del territorio gallego. Para hacer frente a sus efectos, la Xunta mantendrá "en alerta máxima" a los efectivos de emergencias hasta que remita, lo que ocurrirá a lo largo de la tarde del sábado.

Según explicaron Hernández y Rueda, un último frente asociado a la borrasca que ha azotado Galicia en los últimos días dejará el sábado cantidades importantes de agua en Pontevedra, oeste de Ourense y sur de Lugo y de A Coruña, donde podrían acumularse cantidades superiores a los 40 litros por metro cuadrado en 12 horas. En Pontevedra, en las primeras horas de la mañana, habrá registros que superen los 15 litros por metro cuadrado en una hora.

La predicción de MeteoGalicia indica también que, a lo largo del sábado, los avisos de viento en tierra quedarán desactivados. De hecho, los vientos estarán prácticamente en calma a partir del mediodía. En mar se mantendrá la alerta, pero en este caso, debido al mar de fondo asociado a la borrasca que dejará mar de fondo superior a los 4 metros de altura.

Para el domingo, la borrasca desaparece definitivamente de los mapas, por lo que el día será "más tranquilo". No se espera ninguna alerta y sólo habrá lluvias intermitentes en el tercio norte y zonas de montaña, pero de mucha menor intensidad que en los días previos. Las temperaturas bajarán y la cuota de nieve descenderá hasta los 1.000 metros, por lo que los chubascos en las áreas de montaña de Lugo y Ourense serán de nieve por encima de esta altura, aunque no se esperan acumulaciones importantes.

600 incidencias. Desde el arranque del temporal en la tarde-noche de Reyes, el servicio gallego de emergencias del 112 atendió más de 600 llamadas relacionadas con el temporal. Más de la mitad se registraron en la provincia de Pontevedra, que está siendo la más afectada por las dificultades climatológicas.

Ante los medios, Rueda ha subrayado que la mayoría de las incidencias están relacionadas con inundaciones y crecidas en los ríos, que han provocado problemas sobre todo en numerosos ayuntamientos del sur de A Coruña y Pontevedra, aunque también se registraron incidencias en las provincias de Lugo y Ourense.

El titular de Presidencia ha destacado que, en total, trabajan para hacer frente a los episodios de lluvia unos 1.500 efectivos -voluntarios de Protección Civil y personal de los parques de bomberos, entre otros- que permanecerán en "alerta máxima" y preparados para actuar hasta que remita la borrasca, lo que, previsiblemente, empezará a hacer en la tarde del sábado para "desaparecer" el domingo.

En este escenario, el Grupo de Apoyo Logístico de la Axencia Galega de Emerxencias ha desplazado en las últimas horas a distintos puntos de la provincia de Pontevedra el equipo especializado en inundaciones que cuenta con 13 bombas de achique de gran caudal y que estuvo trabajando, entre otros, en los Ayuntamientos de O Grove, Marín y Caldas.

Ante la pregunta de si la Xunta habilitará alguna orden de ayudas para hacer frente a los efectos de las incidencias, Agustín Hernández ha señalado que "aún es pronto" para saberlo. "Habrá que ver los desperfectos ocasionados", ha señalado.

Bar do Muiño en Caldas

Embalse de Caldas y vías. En su intervención, Hernández ha explicado que la Comunidad se vio afectada por un episodio de lluvia torrencial, que afectó de forma virulenta a las zonas de Lourizán y Areeiro, en Pontevedra, donde se registraron 40 litros por metro cuadrado. "Las precipitaciones fueron muy, muy intensas", ha advertido.

Del mismo modo, el conselleiro ha subrayado que el embalse del Umia retuvo 3.840.000 metros cúbicos en un período de 10 horas, o lo que es lo mismo, 100 metros cúbicos por segundo. "Gracias a los sitemas de predicción de MeteoGalicia y a su coordinación con Augas se preparó el embalse de Caldas para que tuviese resguardo para absorber la punta del caudal esperado", ha señalado, agradeciendo "los esfuerzos" realizados.

De este modo, a las 8.00 horas de este jueves el nivel de agua en el embalse bajara la cuota a 114,5, lo que equivale a un 30 por ciento de capacidad -2,08 hectómetros cúbicos- con un caudal de entrada en ese momento de 42 metros cúbicos por segundo. A las 8.40 ya se había duplicado el caudal de entrada y las 9.30 horas se superaban los 200 metros cúbicos por hora, alcanzando un valor puntual de 540 metros cúbicos por segundo a las 13.30 horas.

Gracias a la capacidad del propio embalse -ha enfatizado Hernández- se pudo evitar que en ningún momento saliesen más de 160 metros cúbicos por hora, lo que evitó "daños mayores" en Caldas de Reis y otras zonas. A primera hora de esta mañana el embalse dejó de aliviar y, sobre las 11.00 horas, estaba en la cuota del 119,5, y seguía bajando el nivel.

La previsión de Augas de Galicia es que se registre un incremento de caudal de entrada en el embalse a partir de las 15.00 horas y otro para la mañana del sábado.

En cuanto a las carreteras, subrayó que actualmente sólo hay una vía afectada, la que une Pontevedra con Bueu, en la que se está resolviendo un problema de inundación. También explicó que esta mañana los equipos de Conservación de Carreteras restablecieron el tráfico en el vial OU-540 (Ourense-frontera portuguesa) en el que estaban cortados tres carriles a causa de un desprendimiento de tierras.

"Con normalidad" en Santiago. Por su parte, en el caso concreto de Santiago, el alcalde, Xosé Sánchez Bugallo ha explicado que, durante la tormenta registrada en la mañana de este viernes y las lluvias caídas, "todo funcionó con normalidad", salvo varios semáforos del centro y de la zona Norte, que "saltaron a intermitente porque probablemente se quemaron las tarjetas que los regulan como consecuencia de la humedad". "Son problemas puntuales", según ha precisado. Además, ha comentado que "no hay ninguna zona de riesgo diferente" y las únicas se localizan en Sar y área del Río Sarela.

Por su parte, en el municipio coruñés de Brión, próximo a Santiago de Compostela, miembros del servicio de emergencias salieron a realizar tareas de prevención -limpieza de alcantarillas, retirada de desperdicios y otros-.

Por su lado, en el término municipal de Oroso (A Coruña), el nivel del Río Tambre, según ha informado el Consistorio, "está subiendo bastante", pero no se desbordó como el de ayer, que sucedió por un atasco en uno de los registrados y motivó la inundación de la carretera N-550.

EFE/Eliseo Trigo
Dos personas observan un tramo de la carretera A Lastra-Fonteo cortado en la localidad lucense de Baleira
FOTO: EFE/Eliseo Trigo

Carreteras cortadas en Lugo. Las intensas lluvias registradas en toda Galicia han provocado que 11 carreteras de la provincia de Lugo permanezcan cortadas al tráfico, en tanto que una brigada especial de la diputación actúa en otras 70 vías provinciales donde se produjeron desprendimientos o se han habido inundaciones y caídas de árboles.

Los municipios más afectados son los de Castro de Rei y Baleira, con cuatro vías provinciales cortadas cada uno, en tanto que el resto de incidencias viarias se localizan en Cospeito, Portomarín y Monforte.

En una treintena de municipios, la institución provincial ha desplazado a operarios para dejar expeditas las carreteras con problemas, para lo cual se ha desplegado un dispositivo compuesto por 45 trabajadores y 40 vehículos.

Por otra parte, el presidente de la Diputación de Lugo, José Ramón Gómez Besteiro, ha explicado este viernes que esta institución colaborará con los ayuntamientos en la evaluación de los daños que han provocado las lluvias.

Así, ha precisado que debido a la falta de medios técnicos y económicos por parte de los municipios, el organismo provincial elaborará las memorias técnicas, que, posteriormente, se remitirán a la Xunta de Galicia.

También ha dicho que la Diputación de Lugo llegará "hasta donde pueda", pero ha trasladado la responsabilidad para resarcir los daños al Gobierno gallego. "Es en los momento difíciles donde se ve que tenemos un gobierno autonómico que es necesario para algo. Austeridad hasta un punto, pero la Xunta debe dar un paso al frente", ha concluido.

Viento. El municipio coruñés de Vimianzo ha registrado, según los datos de MeteoGalicia hasta las 17.00 horas de este viernes, la ráfaga de viento de intensidad máxima, de 126,1 kilómetros por hora. Por su parte, el viento alcanzó los 113,3 kilómetros por hora en la localidad pontevedresa de Cuntis; y los 108,2 en Cedeira (A Coruña), según los datos de MeteoGalicia, recogidos por Europa Press.

Además, las rachas de viento llegaron a los 104 kilómetros por hora en el municipio coruñés de Lira; a los 100,4 en la zona del Xurés (Ourense) y los 103,5 en Os Ancares. Por su parte, los vientos dejaron rachas de 99,3 kilómetros por hora en Burela (Lugo); 92,6 en Lousame (A Coruña); 88,9 en el campus de Vigo; 85,9 en la localidad coruñesa de Malpica; y 82,5 en Oia (Pontevedra).