El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Galicia | galicia@elcorreogallego.es  |   RSS - Galicia RSS

Aparecen otros dos perros con signos de envenenamiento en Melide

LUGO. EFE  | 27.10.2014 
A- A+

Al menos otros dos perros fueron trasladados el pasado fin de semana a una clínica veterinaria con síntomas de envenenamiento tras participar en cacerías en la zona de Melide, mientras continúa la investigación para determinar qué sustancia ha provocado la muerte de cerca de una treintena de canes de caza entre ese coto y los de Palas de Rei y Arzúa.

El presidente de la zona de caza de Arzúa, Juan Formoso, confirmó a EFE la existencia de esos dos nuevos casos en Melide, aunque no pudo precisar si los animales llegaron a morir o fueron tratados a tiempo en las clínicas veterinarias a las que fueron trasladados por sus propietarios.

La Guardia Civil está investigando las causas que han provocado la muerte de cerca de una treintena de perros de caza en el último mes entre las zonas de Melide, Palas de Rei y Arzúa, dado que los primeros indicios apuntan a que los animales han sido envenenados.

Según Formoso, la investigación de estos sucesos, en la que están participando agentes del Seprona y personal de la Consellería de Medio Ambiente, ya está en manos de un Juzgado de Arzúa, dado que la muerte de perros que participaron recientemente en batidas de caza está provocando una importante alarma social.

De hecho, el problema se ha ido extendiendo en las últimas semanas. "En un principio, todos los perros afectados pertenecían al tecor de Melide", donde ya ha muerto más de una veintena de canes, pero la semana pasada el problema se extendió al límite con el de Palas y al linde con el de Arzúa, precisó Formoso.

El presidente de Arzúa calcula que han muerto ya más de veinticinco perros de caza en el último mes y otros muchos han sido ingresados en clínicas veterinarias.

Formoso precisó que en la zona que preside, al menos que él haya tenido conocimiento, no hubo que lamentar más casos de perros enfermos este fin de semana, entre otras cosas porque "no se hicieron cacerías en el lugar donde -supuestamente- había veneno".

Desde su punto de vista, no hay duda de que los animales han sido envenenados, porque "de repente, empiezan a echar espuma por la boca y, en algunos casos, sus propietarios no tuvieron tiempo ni de acercarlos a una clínica, porque murieron en el acto".

En cuanto a las posibles causas de este suceso, reconoce que los cazadores están absolutamente desconcertados y no saben a qué puede deberse ni quién puede estar detrás de un comportamiento tan cruel.