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El alcalde de Baralla rechaza dimitir y vuelve a pedir disculpas

Manuel González Capón afirmó que "los que fueron condenados a muerte" durante el franquismo "será que lo merecían"

El alcalde de Baralla, Lugo, Manuel González Capón (c), saluda a los vecinos esta mañana frente a la Casa Consistorial del municipio gallego, tras la celebración del pleno extraordinario - FOTO: Efe
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El alcalde de Baralla, Lugo, Manuel González Capón (c), saluda a los vecinos esta mañana frente a la Casa Consistorial del municipio gallego, tras la celebración del pleno extraordinario - FOTO: Efe

LUGO. EFE  | 22.08.2013 
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El alcalde de Baralla, el popular Manuel González Capón, ha rechazado presentar la dimisión que le exigieron esta mañana en un pleno extraordinario los dos grupos de la oposición municipal, PSdeG-PSOE y BNG, a causa de sus polémicas declaraciones sobre las víctimas del franquismo, y volvió a pedir disculpas por sus palabras.

En la Casa Consistorial de Baralla se concentraron alrededor de doscientas personas, entre partidarios del alcalde y personas que respondieron a la llamada de los grupos de la oposición, lo que provocó que se viviesen momentos de tensión en el salón de plenos.

Durante la sesión, el alcalde afirmó, como ya lo había hecho la semana pasada en los medios de comunicación, que sus palabras habían sido un error y volvió a pedir disculpas. "Errar es de humanos y de sabios rectificar", afirmó el regidor durante un momento de su intervención.

El pleno fue demandado por la oposición, después de que en una sesión anterior el alcalde hubiese abierto la polémica al señalar que quienes fueron condenados a muerte en el franquismo "será porque lo merecían".

González Capón admitió hoy que sus palabras fueron "una imprudencia" y que para nada "reflejan" ni su forma de "sentir" ni su "forma de pensar", por lo que volvió a pedir "perdón" y acusó a la oposición de hacer "demagogia" a cuenta de esas desafortunadas declaraciones.

De hecho, recordó que en su "larga trayectoria" política, "más importantes que las palabras" han sido los "hechos", porque "nunca" tuvo una conducta "antidemocrática".

Entre el público, sus detractores le exigieron a gritos en varias ocasiones que se presentase su dimisión y mostraron fotos a tamaño folio de represaliados por el Régimen, pero sus partidarios, más numerosos, acompañaron con aplausos algunas de las palabras del regidor local, lo que hizo subir todavía más la tensión que se vivía en el salón de sesiones desde primera hora de la mañana.

El portavoz del BNG en Baralla, Xosé Manuel Becerra, dijo durante su intervención que el regidor local no puede permanecer "ni un minuto más".

De hecho, acusó al Partido Popular de ser "responsable" de sus polémicas declaraciones por no forzar su dimisión y dijo que es una "barbaridad" que pueda seguir en el cargo después de lo que dijo, cuando en todo el país muchos cargos políticos dimitieron por "cosas menos graves".

Según Becerra, el regidor local "rompió el juramento de la Constitución" que hizo cuando accedió al cargo e "incomodó a miles de víctimas".

Por su parte, el portavoz socialista, Manuel Antonio Pérez, también exigió la dimisión de González Capón y acusó al alcalde de ser "franquista" y al Partido Popular de ampararlo.

De hecho, afirmó que la "democracia no puede contar con fascistas camuflados".

Al finalizar la sesión, hicieron acto de presencia varios agentes de la Guardia Civil, pero no fue precisa su intervención, dado que no se registraron incidentes de importancia.

A la salida de la Casa Consistorial, militantes y simpatizantes del BNG y de la organización Galiza Nova esperaban al alcalde con pancartas en las que se podían leer lemas como "Fascismo nunca máis" o "Alcalde dimisión".

Mientras, miembros de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) desplegaron otra gran pancarta que reproducía una imagen de una fosa común, en la que se podía leer "Nunca debieron ser asesinados".

Cuando abandonó el Ayuntamiento, el regidor local saludó a los vecinos del municipio que lo arroparon en el transcurso del pleno y estos lo despidieron con aplausos.