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Carmen María Pomar Tojo: “Las familias sienten inquietud al saber que tienen un hijo con altas capacidades”

Doctora en Psicología Infantil y Escolar. Directora de la Unidade de Atención Educativa en Altas Capacidades (USC)

La doctora Carmen Pomar, experta en altas capacidades, jugando con una niña de dos años.  - FOTO:  A. Hernández
La doctora Carmen Pomar, experta en altas capacidades, jugando con una niña de dos años. - FOTO: A. Hernández

MARÍA ALIJA SANTIAGO   | 02.09.2012 
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Todos los niños son diferentes, unos tienen especial habilidad para el baloncesto, otros son excelentes corredores y a otros el cerebro es lo que les va más rápido de la media. Existe una importante cantidad de niños con altas capacidades intelectuales en las aulas gallegas. De hecho, según la psicóloga infantil y experta en altas capacidades Carmen Pomar "los estudios indican que el 11% de la población escolar es alta capacidad y 2 o 3 de cada 100 niños son superdotados". Son los diamantes en bruto de cada generación, y la doctora María Pomar es una de las personas encargadas de que estos cerebros privilegiados no pasen desapercibidos.

"Es un delito que dejemos escapar a nuestras mejores mentes, dice Pomar. Por eso, junto a otros miembros de la USC, Pomar ha firmado un protocolo con la Xunta para unificar criterios a la hora de identificar a estos niños. El acuerdo permitirá también dar más apoyo a los docentes, impartiéndoles formación especializada y abriendo una red virtual en la que puedan asesorarse durante todo el año, y en la que podrán compartir los trabajos que diseñen para este alumnado.

¿La alta capacidad puede perderse o desaparecer?

Las altas capacidades son como el Guadiana, no desaparecen pero se esconden. Si el niño no resulta estimulado, puede acabar aceptando el sistema y acomodarse, o no aceptarlo y pasarlo realmente mal. En estos casos las capaci-dades suelen involucionar y hasta que no se les vuelve a estimular desaparecen. Pero obviamente la inteligencia sigue ahí.

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