El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Galicia | galicia@elcorreogallego.es  |   RSS - Galicia RSS

Carreteras convencionales: diez kilómetros menos de velocidad

Se busca reducir siniestros en estas vías, donde se producen dos de cada tres accidentes

NABOR GONZÁLEZ SANTIAGO   | 29.01.2019 
A- A+

A partir de hoy tendremos que acostumbrarnos al nuevo límite de velocidad en carreteras convencionales, que desciende a los 90 kilómetros por hora.

En concreto, supone la supresión de los diferentes topes genéricos establecidos, 90 y 100 kilómetros a la hora para turismos y motocicletas, en función de si la vía disponía o no de metro y medio de arcén, reduciéndolo a una limitación general de 90 km/h.

Los máximos de velocidad que ahora se modifican se fijaron a principios de los años 80 del pasado siglo, cuando la red viaria española no tenía casi kilómetros de vías de alta capacidad, situación completamente distinta a la actual. Además, esta iniciativa supone reducir la diferencia de velocidad entre vehículos de transporte de viajeros y mercancías respecto de los turismos.

Esta modificación del Reglamento General de Circulación implicó para la Dirección General de Tráfico (DGT) una trabajo a fondo en los últimos treinta días para deshacerse de las ya obsoletas señales que limitaban estas carreteras a 100 km/h y actualizarlas a la nueva normativa. Más de medio millón de euros es el coste de este cambio, que afecta a 2.719 señales que rigen la velocidad de unos 14.000 kilómetros en todo el país. En el caso de las de nuestra comunidad, fueron 308 las indicaciones modificadas y cerca de 1.500 los kilómetros por los cuales los gallegos deben circular a menor velocidad.

El principal objetivo de la medida, explica la DGT, es reducir la siniestralidad vial y cumplir con el objetivos fijado por la Estrategia de Seguridad Vial 2011-2020 de reducir a 37 la tasa de fallecidos en accidentes de trafico por millón de habitantes. Cabe subrayar que, en 2017, está tasa fue de 39 fallecidos.

Converger con Europa, es otro de los propósitos de esta iniciativa. Y es que, en la mayoría de los países de la Unión, la tendencia hacia la limitación a los 90 km/h en las carreteras sin separación física de sentido es mayoritaria. Algunos como Suecia o Holanda incluso llegan a rebajar a los 80 o 70 kilómetros la velocidad máxima en sus carreteras.

La razón de peso que esgrime la DGT es la necesidad de reducir la siniestralidad en los viales convencionales, donde mayor número de víctimas se registra, en torno al 80% del total. Solo en 2.018 fallecieron en estas carreteras 877 personas. La salida de vía es el accidente más frecuente, causa un 40% de los siniestros mortales, le siguen las colisiones frontales, un 27%. En su mayoría estos accidentes están relacionados con la pérdida de control del vehículo debido a velocidades excesivas.

Por otro lado, señalan que esta medida reduce la distancia de detención. Con la anterior limitación la distancia para frenar el vehículo se elevaba a 84 metros, ahora, en condiciones óptimas, se acorta a los 70 metros. Si la calzada está mojada, esta distancia se dispara casi un 70%.

Esta medida "irá acompañada por mayor vigilancia y control" señaló el director de la DGT, Pere Navarro, que junto al Ministerio de Interior, lleva semanas trabajando en la campaña 'Menos velocidad más vida en la carretera', con la que pretenden concienciar a los conductores de los beneficios de la reforma.