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Desaparece el viaducto de la Ronda de Nelle coruñesa

Se reabre al tráfico hoy la Avenida de Fisterra, tras eliminarse los vanos centrales//La demolición total concluirá en marzo

FOTO: Almara
FOTO: Almara

ALBERTO MARTÍNEZ A CORUÑA   | 26.02.2020 
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La previsión es que hoy se reabra a la circulación la coruñesa avenida de Fisterra, a la altura del viaducto de la ronda de Nelle, ya derribado en sus vanos centrales. Ayer, mientras los herculinos celebraban el carnaval en la calle de la Torre, los obreros de la contrata que lleva a cabo la demolición se afanaban para limpiar los escombros producidos en los días anteriores.

Los trabajos no finalizarán hasta la próxima semana (en principio el día 5 de marzo) con el desmantelamiento del último vano, en la zona norte del viaducto, y después seguirán con los dos estribos del mismo, que ya han perdido casi todo su relleno interior. Hasta entonces seguirá cerrada al tráfico la ronda de Nelle.

Ya a partir de la inminente primavera se procederá al plan de humanización de la intersección entre los viales con una regulación semafórica, ampliación de aceras e implantación de arbolado, lo que le dará a la zona el aspecto previo a 1978, cuando se levantó esta infraestructura.

Esta última actuación se realizará compaginándola con el tráfico, por lo que el término de toda la obra tardará varios meses. Hoy en día el tránsito de vehículos no es tan elevado como en las décadas de los años ochenta y noventa del pasado siglo, porque la ronda de Outeiro, más amplia y transversal unió los barrios periféricos de la urbe.

Fue precisamente, poco antes del cambio de siglo, cuando comenzaron a oírse las primera voces en el barrio de Santa Margarita, donde se ubica el puente, pidiendo su destrucción por considerar que no era necesario, pero los gobiernos municipales pasaron hasta que el de la Marea Atlántica acometió el plan.

Siempre se había criticado la cercanía del viaducto a la segunda planta de los edificios que se encuentran en las esquinas del cruce, y no solo por el temor de un accidente que nunca sucedió, sino por la calidad de vida ante el ruido del tráfico a cualquier hora y la contaminación del mismo. Bastantes vecinos cambiaron de domicilio por ello.

Anteriormente, al principio de la actual década, se habló incluso de cambiar el viaducto por un paso subterráneo en el mismo sentido norte-sur, algo similar a lo pensado para la intersección de la avenida de Fisterra con la ronda de Outeiro, pero que nunca se llevó a cabo, solucionándose ésta también con una simple regulación semafórica.

Y es que A Coruña por fin decidió poner al peatón por delante de los vehículos. Son bastantes las acciones que tienden a esa prioridad en una ciudad en las que salvo las calles principales el resto no son espaciosas.