El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Galicia | galicia@elcorreogallego.es  |   RSS - Galicia RSS

El esperpento de la prueba de Filosofía en selectividad se cobra una víctima

Hubo que repetir el examen y el responsable dimitirá tras pedir perdón a alumnos y familias

El examen erróneo de Historia de la Filosofía que tuvo que ser sustituido
El examen erróneo de Historia de la Filosofía que tuvo que ser sustituido

SILVIA CASTIÑEIRAS SANTIAGO  | 15.06.2019 
A- A+

Alegría y alivio. Eso era lo que se respiraba en la mañana de ayer entre los estudiantes que finalizaban los exámenes de selectividad. Era la última jornada. En ella el alumnado gallego se dividía entre las materias específicas, concretamente Biología, Historia del Arte, Geología, Historia de la Filosofía, Economía de Empresa y Diseño. Estaba previsto que las pruebas ABAU concluyesen a las dos y media de la tarde y los jóvenes ya hacían planes para liberarse y desconectar después de tres días duros y a la espera de que salgan las notas.

El relato cronológico, a partir de ese momento, señala que esos planes se trastocaron para muchos de ellos, unos 2.900, los que habían optado por presentarse a Historia de la Filosofía. Un error en la configuración del examen hizo que éste tuviese que suspenderse a las once de la mañana. La decisión de la CIUG era entonces trasladar la prueba a las 16.00, con la consiguiente indignación entre los chicos y chicas, que tampoco pudieron recurrir al examen de reserva por presentar también deficiencias. Según la Comisión Interuniversitaria de Galicia, el cuestionario no se correspondía con los parámetros enviados con anterioridad a los centros para preparar a sus alumnos, por lo que se vieron obligados a elaborar un nuevo formulario.

"Estábamos ya sentados en el aula y cuando nos entregaron los exámenes nos dimos cuenta que estaban mal, porque nosotros ya sabemos de antemano como van los bloques y vimos que estaban mezclados entre las dos opciones. Entonces se lo comunicamos a los profesores que estaban allí. Tras media hora nos informaron que se posponía la prueba para las 4 de la tarde". Así relata Luis Becerra, alumno del IES Xelmírez I de Santiago, su experiencia con este revés. Asegura que fue todo un malestar general porque "queríamos hacerlo en ese momento, pero el examen de reserva tampoco estaba bien. Podrían tomar otro tipo de decisión como puntuar de otra manera, antes de posponerlo".

El revuelo fue enorme y desde la CIUG, en declaraciones a los medios, se afanaban en pedir disculpas. Celso Rodríguez, presidente de la Comisión, lamentó el "despiste" y los perjuicios que pudieran provocar en los alumnos porque, dijo, "se les prolongan los nervios". Aseguraba que no habían tenido más remedio que aplazar la prueba para prepararla de nuevo. Y es que lo raro está en que tampoco el examen de reserva, reconocía, se ajustaba a los parámetros.

consellería de educación. Tras lo sucedido, y mientras Rodríguez se planteaba la necesidad de reforzar los controles para garantizar que los cuestionarios cumplan con las bases, desde la Consellería de Educación se pedía al organismo encargado de diseñar las ABAU una investigación para depurar responsabilidades. Su titular, Carmen Pomar, anunciaba la convocatoria de una reunión urgente con los rectores de las tres universidades gallegas y el presidente de la CIUG, para analizar lo acontecido.

Pero la respuesta no tardó en llegar. A media tarde Alberto Sucasas, profesor de la materia en la Universidad de A Coruña y coordinador del grupo de trabajo de Filosofía que preparó los exámenes, anunciaba su intención de presentar la dimisión de forma irrevocable ante la CIUG.

Lo hacía reconociendo tanto el error, "del que asumo toda la responsabilidad aunque ahora mismo no le encuentro una explicación", dijo en declaraciones a EL CORREO, como el daño causado a los alumnos y a su familias a los que, de forma reiterada, "pidió perdón por los problemas provocados en un día tan especial para los estudiantes que se examinaban".

Sucasas insistió en que "yo fui el primer sorprendido. No puedo entender como se produjo tal cambalache (sic). Cuando me enteré no podía expresar mi asombró y la extrañeza ante lo sucedido". "Pero tampoco rehuyo mi responsabilidad: soy el único culpable de lo ocurrido", aseveró el profesor.

Contó que él mismo preparó los exámenes y que los entregó "creo recordar que en febrero, hace cuatro meses". "A continuación", añadió, "como hago siempre los borro de mi ordenador porque considero que no debo custodiarlo. Es lo que hice siempre".

Un muy afectado Alberto Sucasas reconocía que "causé un gran trastorno e inquietud a los alumnos, a sus padres y a la comunidad educativa y por eso presentaré mi dimisión de forma irrevocable". "Solo puedo añadir que lo siento mucho", sentenciaba.

Alberto Sucasas responsable de los exámenes

"Siento mucho el daño causado a los estudiantes y la inquietud que se generó en la comunidad educativa. Yo soy el responsable"