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Fernández Tapias: "Haría diez nucleares ahora mismo"

"Las organizaciones empresariales tienen que volver a ser más independientes" // "He peleado mucho en la vida para llegar a donde me propuse"

POR ENRIQUE BEOTAS  | 05.06.2010 
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Fernando Fernández Tapias Román, empresario

Estaba advertido de su maestría para la seducción, de su destreza para la fascinación, de que es un ‘encantador de serpientes’. He compartido mesa y mantel durante tres intensas y profundas horas, cara a cara y palabra a palabra. Mi conclusión es que no… Fernando Fernández Tapias, ‘FeFé’ para los amigos, no es un ‘encantador de serpientes’, sino de seres humanos. Esa leyenda de "arrogante conquistador" que a veces pesa en el cromalín y en el cuché de las fotografías robadas, en el verbo groseramente impúdico de las meretrices voceras del basurero televisivo, las de bolígrafo sin universidad, casquería de silicona e impune falta de ropa interior; esa leyenda, decía, no se aproxima ni a la peor de las caricaturas que, inmisericordes, le han dedicado las tropas que militan en el ejército de la envidia. No obstante, hay que reconocer que toda esa náusea ha germinado en un campo especialmente abonado para el mito, pues Fernández Tapias es un tipo sincero, pero con retranca. No se calla una, ni aunque le hagan la de San Lorenzo. Dice un buen amigo común, que regenta uno de los mejores restaurantes de la capital palentina, que cuando ‘FeFé’ era joven, es decir, mucho más joven que ahora, los navieros ya pertenecían a una de esas profesiones propias de sobrino favorito de un tío indiano o de aquellos otros que sabían desde la cuna que, para naufragar en una isla desierta, hay que hacerlo en compañía de Jacqueline Bisset y pertrechado de una buena caja de Bollinger…

"He peleado mucho en la vida para llegar a donde me propuse. Me considero un afortunado"

¿Dónde está la felicidad, navegante?

Aunque digan que no, el dinero es realmente importante. Ayuda decisivamente a acercarte a ella…

Inteligente, parco en palabras, capaz de poner a cada uno en su sitio, siempre comienza por situarse a sí mismo. No se esconde tras falsas declaraciones de humildad. Su filosofía vital se circunscribe a la precisión y a la claridad, como para despejar cualquier duda. Pese a que a veces es brusco en sus respuestas, no es complicado rastrear su importante fibra sensible, siempre en carne viva, pero de puertas para adentro. Empresario de éxito, Fernández Tapias ha presidido Explosivos Río Tinto, fundado empresas como International Roll-On Roll-Off, Interpuertos, Spain Shipping o Naviera F. Tapias, entre otras. Fue presidente de la Asociación de Navieros Españoles, de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM), de la Cámara de Comercio e Industria de Madrid y vicepresidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). En la actualidad es presidente de Alta Shipping, S.A., de F. Tapias Grupo de Sociedades e Inversiones S.L., así como de F. Tapias México, S.A. También preside empresas en otros sectores, como el turístico o el de nuevas tecnologías.

He llegado al convencimiento de que, entre sus mayores ilusiones, está el ser presidente de la Real Academia del Mar y vicepresidente primero del Real Madrid. Así que me hallo ante un triunfador. Su aparente seguridad, representada en un luminoso reloj Franck Muller y en su elegante traje de corte británico, me hace preguntarle si no estará encantado de ver cada mañana en el espejo a un tipo tan estupendo…

"Beotas, no seas malvado. Tengo muchos defectos, como todo el mundo. Reconozco que tengo un sentido implacable de la autoridad, pero es que en la vida de la empresa tienes que ser así. Sin embargo, y aunque parezca una contradicción, también me veo una persona condescendiente."

Difícil arte el del mando…

Es que, si no se ejerce, no funcionan las cosas. Muchas veces a mis colaboradores les digo: "Hoy he decidido que vamos a hacer un barco…"

¿Y cómo reaccionan…?

Casi siempre diciendo que no es el momento…

¿Y qué haces?

Les pregunto que me aclaren la duda que siempre me acompaña.

¿Qué duda es esa?

La de saber quién es el más listo en esa empresa, si ellos o yo…

¿Tu conclusión?

Imagino que seré yo, porque, si lo fuesen ellos, estarían en el lugar que yo ocupo, decidiendo como lo hago yo.

¿Lo comparten?

Creo que sí. Ahora, de lo que no cabe la menor duda es de que así se acaba el tomate.

¿Cómo eliges a tus colaboradores?

Por sus hechos, única verdad de la vida. Los que sirven se quedan y los que no...

¿A dónde…?

Ya sabes, a buscar una subvención...

Pero, cuando el partido va mal, dicen siempre que la culpa es del entrenador…

Como dice Julio Iglesias: "A veces sí, a veces no…". Mira, mis hermanos me decían que yo vivía muy bien, pero nunca pensaron en cómo y cuánto dormía o si conseguía dormir…"

¿Cómo se alcanza el triunfo?

Aprendiendo de la gente. En cualquier caso, si lo mío ha sido triunfo, le doy gracias a Dios, aunque no sepa por qué.

Cuéntame el secreto…

En mi vida, todo ha sido gracias a las tres "S" y a las tres "P".

Vamos con las tres "S"…

Sentido de la responsabilidad, sentido común y suerte...

¿Y las "P"?

Prudencia, paciencia y perseverancia.

La suerte es la única que no está en nuestra mano…

Sin ella, no haces nada. Dicen que pasa y que tú la has de coger al vuelo. Pero es mentira, nunca pasa. Si tienes suerte, la tienes, y si no la tienes, no la tienes… pase o no pase…

¿Y la libertad?

Me costó tres matrimonios. Consigo ser libre por no depender de nadie. El que me quieran manejar y obligarme a hacer las cosas… no… por ahí no paso.

¿Eres políticamente incorrecto o te lo haces?

Soy como soy. Al que no le guste, que mire hacia otro lado…

Dame un titular que lo demuestre…

Por ejemplo: haría diez centrales nucleares mañana. Das trabajo a mucha gente, abaratas la energía y encima la vendes. Es lo que hace Francia.

¿Y al que le parezca mal…?

Que demuestre que no tengo razón.

Está claro que no te callas…

Te daré más material. Las organizaciones empresariales tienen que volver a ser más independientes, como lo eran cuando yo estuve presidiendo CEIM. Que los políticos defiendan la política que quieran, de izquierdas o de derechas. Pero nosotros, a defender al empresario.

Dicen que los empresarios de este país soléis ser de derechas…

Te pongo mi caso: por nacimiento y trayectoria sí que era un hombre de derechas. Hoy ya no soy políticamente de nada.

¿De quién eres?

De quien haga que este país funcione.

Pues vas a tener que buscar un rato…

Te veo muy onírico, Beotas…

Hombre, digo "rato" en cuanto a tiempo…

Recuerdo que Leguina era el presidente de la Comunidad de Madrid cuando yo estaba presidiendo CEIM. Era un buen amigo, al que sigo apreciando enormemente. Cada uno teníamos nuestro papel y lo asumíamos. Yo sabía que a los sindicatos les daba más dinero que a la patronal y nunca me enfadé. Tenía que ser de esa manera…

Así que siempre supiste cuál era tu lugar…

Es que, al final, cada uno lucha por su ilusión. Tú luchas por tu profesión y yo por la mía.

Defíneme tu profesión…

Soy naviero y sigo buscando posibilidades de hacer negocio.

¿El país de la envidia te lo ha perdonado?

Por supuesto que no. Pero la envidia hace mucho daño a los que la ejercen.

¿Nunca envidiaste?

Te juro por mis hijos que nunca envidié a nadie. He admirado y admiro a mucha gente, pero envidiado jamás. Es fundamental marchar con paso firme por la vida.

¿De quién lo aprendiste?

Mi madre era de Acción Católica y mi padre era inspector de Inmigración y Trabajo. Éste hablaba muy poco, creo que para que no le diéramos el coñazo… Ten en cuenta que éramos doce hermanos y aquella era otra manera de vivir. No hablé más de cinco mil palabras en mi vida con él. Lo de no ser envidioso no se aprende. O se es o no se es.

¿Tomaste nota del ejemplo...?

Recuerdo que, cuando le dije a mi padre que no quería estudiar, me mandó a la fábrica. Me encauzó bien… Me dio el sentido de la honradez y de la dignidad.

¿Te faltó algo…?

Me habría gustado haber tenido más fluidez con él…

¿La has sabido tener con tus hijos?

Tengo ocho, cuatro de la primera mujer, dos de la segunda y dos de la tercera. El mayor tiene cuarenta y tres y la pequeña, dos años y medio. Desde luego les he inculcado a todos el sentido de la honradez, de la dignidad y el hacer las cosas que creen que deben hacer. A no depender de nadie.

Eso está muy bien…

Pero es muy difícil de ejercer…

¿Por qué?

Porque no ha sido una sola familia, sino varias. Y las mujeres a veces… En fin, lo de las separaciones no lo llevan bien y hay ocasiones en que los hijos te ven de otra forma…

¿Y ahora cómo va eso…?

Por ahora todo está bien, gracias.

Los hijos no damos la vida por nuestros padres, pero los padres sí la damos por nuestros hijos…

Eso pasaba antes. No suelo pensar mucho en estas cosas, la verdad.

Pensemos en ello por un instante…

Pero Beotas, que me vas a fastidiar la comida…

Vamos a ponerlo más fácil: ¿qué te aconsejaron las mujeres al respecto?

Recuerdo que algunas me decían: "Si yo me estuviese ahogando con mi hijo, ¿salvarías a mi hijo o a mí?".

¡Menuda preguntita…!

Yo siempre pensaba: "Salvaría al niño".

¿Por…?

Porque sabía que ellas, de ser yo quien estuviese en esa situación, me habrían salvado a mí...

¿Y qué hacemos con el amor?

Déjalo donde está, que no se mueva mucho, por si acaso…

¿Crees en él?

Existen el cariño y la confianza. Pero el amor, llevado al extremo, en el que se puede morir por él, sólo existe en las personas desequilibradas y en algunas películas americanas.

Te noto escéptico…

No tengo por qué. La vida se ha portado muy bien conmigo. Procuro tener una mirada franca y sincera siempre. Lo que pasa es que ahora tengo un problema del lacrimal y parece que estoy emocionado todo el tiempo.

¿El naviero de hierro llora?

Soy muy sensible y me hacen llorar muchas cosas. La última vez fue cuando se murió Jesús de Polanco. Entonces yo estaba recién operado y no quise ir ni al tanatorio ni a la misa. Sabía que, al final, me iba a emocionar.

¿Cómo era Polanco?

Un tío extraordinario. Un día le pregunté si era de izquierdas y me contestó que, sobre todo, era amigo de Felipe González. Conmigo se portó siempre muy bien. Jesús parecía malo, pero era una muy buena persona.

Entonces la amistad existe…

Tengo bastantes amigos, porque nunca pido nada y he dado mucho.

¿Cuántos son?

Amigos de verdad tengo diez.

¿Cómo lo sabes?

Buena pregunta, porque, la verdad, no he pasado un mal trance para saber cuántos de ellos son inquebrantables en su amistad…

¿Crees en algo, gallego?

Naturalmente. Hay algo superior a nosotros. Si no, no tendríamos que estar aquí. Cuando murió mi padre, un jesuita me dijo: "Fernando, tú sólo tienes que pensar que existe algo superior… Haz con el prójimo lo que quieras que el prójimo haga contigo… Lo demás son rollos de la Iglesia."

¿Cuántas meigas encontraste?

Encontré unas chavalas bárbaras, pero meigas no…

¿Y videntes?

Nunca he tratado con una vidente, esas cosas no son para mí…

Pero las mujeres sí…

Desde que nací. Te voy a contar una anécdota. Yo tenía once años y le decía a mi madre que quería ser cura. Mi madre me llevó entonces a ver un sacerdote que me preguntó si me gustaban las mujeres...

¿Y…?

Pues que miré distraídamente hacia otro lado...

¿Cómo acabó la cosa?

"Tú no puedes ser cura", me dijo…

¿Te puedo pedir un secreto?

Y dos, soy una tumba…

¿Cómo se enamora a una mujer?

Hay muchas cosas que enamoran a la mujer, casi tantas como clases de mujeres hay. Necesitaríamos diez entrevistas más. Por ejemplo, y hablando de las mujeres gallegas, cuando yo era joven, había niñas monísimas que después se abandonaban. Hoy ya no es así, por suerte.

¿Aprendiste a vencer la timidez?

Sigo siendo un tímido. A veces, el ser algo lanzado es precisamente timidez. Recuerdo que, cuando llegué a Madrid, las primeras ocasiones en que entré en el restaurante Jockey estaba muerto de miedo… Te aseguro que en eso no he cambiado mucho…

Lo que sí que ha cambiado es España…

No soy el más idóneo para hablarte de esa transformación.

¿Por qué…?

Porque en el fondo soy un hombre normal de la calle, no soy ningún fuera de serie que sepa de todo. Lo que sí sé es que me siento muy español. Eso por encima de todo.

¿Y qué es ser español?

Lo que me enseñaron desde pequeño: defender tu país, dando, si fuera necesario, hasta tu última gota de sangre. Los de mi generación eso lo llevamos dentro. Ahora las nuevas generaciones no lo interiorizan como antes… Ellos se lo pierden, porque ser español es un honor.

Pero también pasas por gallego…

Porque también lo soy, que es como hay que dar las puntadas. Soy gallego, amo a Galicia y siempre que puedo voy. Ahora viajo todos los veranos a A Toxa. Ya iba cuando estaba en la fábrica, sólo con dieciséis años.

En A Toxa trataste a Eduardo Barreiros…

Un gran tipo, al que siempre querré. Me acuerdo de un día en A Toxa en que yo había estrenado un Lamborghini. Eduardo se metió debajo del coche y empezó a ver cómo eran las piezas.

¿Aprendiste de él?

Si tengo algo de cautivador, es gracias a él. Hay que recordar que Eduardo montó una fábrica de motores diésel cuando prácticamente no había coches. Y había empezado su aventura conduciendo autobuses en Ourense…

Fue un incomprendido.¿Le debes algo a alguien?

A la vida. La gente me aporta muchas cosas, pero no soy un discípulo de nadie.

¿Qué vas a hacer cuando seas mayor?

Morir tranquilo y ser incinerado.

¿Por…?

Porque me da un patatús sólo de pensar que crean que te has muerto y, de repente, te despiertes bajo tierra. Que me incineren por lo que pueda pasar.

Tengo una última duda…

No te cortes a estas alturas, hombre.

¿Los marineros no decís siempre "la mar"?

Es que soy naviero. Así que mejor el mar. ¿Te vale así...?

Fin del combate. He llegado a la conclusión, gracias a ‘FeFé’, de que mi carrera como naviero iba a tener tanto futuro como hacerme pintor de retratos en La Meca. Lo mejor será que siga siendo periodista, para poder así disfrutar de la gratitud y la iniciativa de las cualificadas gentes que se dedican a la cultura en este país nuestro y no a repartir camisetas de primera en China. Este gallego habla con franqueza, sin esconderse, no lo hace a la ligera, sino que piensa bien todos sus movimientos. Sabe que en esta vida las oportunidades llegan en cartilla de racionamiento:

"Recuerda que muchas veces se trabaja hasta en la cama, pensando. Pero, ahora en serio, no he hecho nada para ser lo que soy. Ni siquiera he tratado de que mi imagen fuera mejor de lo que es. He sido siempre así. Le llamo imbécil al que es un imbécil. Tal vez ese sea el secreto…"

Nos despedimos a la salida del restaurante, entre los efectos del bombardeo municipal. La primavera empieza a hacer las tardes más benévolas, como una caricia al despertar. Pienso que el naviero de la suerte tal vez no haya conocido meigas, pero sí hadas... Pienso en aquella frase del siempre inmenso Julio Camba: "Las hadas de los hombres son otras, y no se contentan con los tesoros fantásticos de los gnomos".

MUY PERSONAL

Manuel Fraga.

Un hombre que ha hecho muchísimo por España. Pasará a la historia.

Adolfo Suárez.

Una gran persona a la que le tocó lidiar con un momento muy difícil.

Felipe González.

Uno de los mejores presidentes, pues supo gobernar para todos.

Alberto Ruiz-Gallardón.

Hombre honesto y honrado que, como nos pasa a todos, a veces se equivoca.

Emilio Pérez Touriño.

Un amigo al que conocí cuando fue subsecretario de Transportes. Siempre me ayudó.

Alberto Núñez Feijóo.

Joven, muy preparado, con las ideas claras. Es el futuro.