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El hurto del Códice dispara la demanda de 'vigilantes' del arte

Se multiplica la petición de servicios de videoprotección para iglesias y museos// Más piezas históricas corren "alto riesgo" de seguir idéntica suerte si no se aseguran mejor

ROI RODRÍGUEZ - SANTIAGO   | 15.08.2011 
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Fernando Blanco
EN EL HOSTAL DOS REIS CATÓLICOS José Manuel Broz, a la izquierda, Javier Mouriño y Rodrigo Rúa, antes del debate moderado por Luis Pousa
FOTO: Fernando Blanco

Castros, yacimientos arqueológicos, cruceiros, imaginería religiosa y un sinfín de obras de arte únicas con muchos siglos a sus espaldas conforman un patrimonio "de valor incalculable" en Galicia, cuya vigilancia y protección cobra estos días más protagonismo a raíz el hurto del Códice Calixtino de la Catedral de Santiago. Un suceso que ha puesto en guardia a iglesias, museos y particulares, disparando la demanda de servicios de seguridad para tesoros que a veces la sociedad "no valora en su justa medida hasta que se pierden". Muchos corren hoy "alto riesgo" de seguir la misma suerte que el manuscrito del siglo XII si no se protegen mejor.

Esta fue una de las principales conclusiones del último debate de la temporada del Grupo Correo Gallego, que con Luis Pousa (subdirector de EL CORREO GALLEGO) a los mandos reunió en Santiago a expertos en seguridad, representantes del clero e historiadores para profundizar en las claves del hurto del Códice y dar luz sobre las medidas necesarias para que episodios así no vuelvan a producirse. La primera pregunta que Pousa puso sobre la mesa era inevitable: ¿Pudo evitarse el hurto del Códice? Los invitados se decantaron por el sí.

"Todo es evitable", respondió categóricamente Javier Mouriño, director de Intermax, una operadora que se encarga de vigilar aproximadamente 30 iglesias del rural gallego dentro del proyecto Igrexa 2.0 y está presente en más de 70 concellos: "Incrementando las medidas de seguridad todo es evitable", prosiguió. A su juicio, la fórmula adecuada de proteger el libro sería reforzando la seguridad entorno a la sala donde se encontraba: "Las cámaras deberían apuntar directamente al Códice (cosa que, por lo que se conoce, no hacían), que debería tener algún sensor que lo protegiera más y que estuviera integrado en las medidas de seguridad".

La tecnología necesaria existe y no sería difícil de implantar, insistió el director de Intermax: Es una tecnología "muy completa", basada en software libre, que permitiría implantar la monitorización, parametización, etcétera, y que ya se aplica en empresas y particulares, pero también es "perfectamente" aplicable en las iglesias. "Hay soluciones desde 200 hasta más de }6.000€", cuantificó. Y es que "no es lo mismo vigilar una iglesia pequeña que la Catedral de Santiago".

Recogió el testigo el historiador y director del Museo Terra de Melide, José Manuel Broz, experto en patrimonio eclesiástico: "El hurto del Códice fue impactante, pero no fue una sorpresa. Siempre hay riesgo de robos en un museo. En Melide ya tuvimos varios. Es una tensión constante pues puede pasar en cualquier momento y en cualquier museo, aunque con programas de vigilancia es posible evitarlos", dijo.

Musealización. El tercer invitado, Rodrígo Rúa, es responsable de ocho parroquias en Melide, Santiso y Arzúa, de la Diócesis de Lugo, y pionero en implantar la tecnología 2.0 en las iglesias. Despoblación en el mundo rural, residentes ya mayores y un patrimonio muy disperso le llevaron a optar por aprovechar las nuevas tecnologías para no descuidar la joyas que jalonan los templos del rural galaico.

"Hay gente que piensa que musealizar es la opción más fácil para garantizar la seguridad. Pero muchas piezas del patrimonio eclesiástico tienen una función litúrgica y una relación emotiva con el pueblo", analizó. En este sentido va la iniciativa de Intermax: vigilar las piezas en su ubicación original y facilitar el uso para el que fueron concebidas: "Hay santos o cruces parroquiales que están muy relacionadas con la gente dese la infancia y con el uso para el que fueron pensadas, y no sé hasta que punto musealizarlas serviría para algo", razonó.

Más seguro, expuesto. Como responsable del desarrollo de Igrexa 2.0 Mouriño admitió que la desaparición del Códice encendió todas las alarmas. Desde que se conoció la noticia, apuntó, surgieron muchísimas demandas de instalaciones, "e incluso llaman a nuestra empresa desde otros puntos de España" como referencia en seguridad.

Y es que como explicó Mouriño en la tertulia, Intermax dispone de un plan de expansión con redes de nueva generación con el que podría protegerse un 95% de estos enclaves para que puedan tener una conexión que permitan esa seguridad con videos de alta definición y alarmas que vayan a un centro de control. "Creo que sería técnica y económicamente viable", subrayó.

No obstante, no siempre hace falta recurrir a la high tech para asegurar un mejor control de las obras. Por ejemplo, como medida preventiva, Mouriño piensa que "no hubiera sido mala idea" que el Códice hubiera estado expuesto, a la vista del público, y no encerrado, "porque así estaría rodeado de gente durante el día y, por la noche, también sería bastante fácil de controlar y se echaría en falta en el momento", y no varios días después como en el caso del preciado manuscrito de la Catedral compostelana.

Como responsable de un museo que ya sufrió varios hurtos, Broz recordó que en su que tuvieron que "acabar acristalando todas las vitrinas e invertir más en seguridad", comentó, poniéndose en la piel de los encargados de custodiar el Códice "que estarán pasando un mal trago", pues la función principal de un centro museístico es precisamente la de "conservar" el legado que tienen en sus manos. De todas formas -prosiguió- "es algo que le puede pasar a cualquiera. El responsable es el ladrón", subrayó.

El historiador tiene aún la esperanza de que el libro pueda aparecer, recordando que el cuadro de la Gioconda, de Leonardo Da Vinci, estuvo años desaparecido. "Son piezas muy singulares que tarde o temprano tienen que aparecer porque no pasan desapercibidas. No hay que desesperarse". Por buscarle una cara positiva al suceso, si es que tiene alguna, Broz reflexionó quee el hurto del Códice "le dio mucha publicidad" e hizo que "hasta quien no tiene ningún interés en el arte" mostrase preocupación por el.

Lejos de Santiago. Sobre el destino del manuscrito del siglo XII, Broz opinó que es una pieza "muy apetecible" para un coleccionista privado, su único destino posible, ya que es una obra "imposible" de vender en el mercado. Está perfectamente catalogada e inventariada, llama mucho la atención y es de valor incalculable. En cuanto a la posibilidad de que el libro cruzase las fronteras gallegas, los invitados la consideran bastaste probable. Por una parte, el responsable del hurto "tuvo tiempo para sacarlo", pues la noticia se conoció días despues. Y por otra, en palabras de Broz, "es impensable que ningún gallego robase el Códice".

De vuelta al tema de la musealización de los monumentos -que podrían sustituirse por copias- para mayor salvaguarda de su seguridad, el historiador melidense recordó cuando en los años 60 se desmantelaron las pinturas del Pirineo y se concentraron en Cataluña. "Eso fue una aberración", sentenció, porque aunque tienen mayor seguridad se descontextualizó la pieza. "Esas actuaciones están completamente desfasadas", dijo. Las piezas tienen valor en su contexto. En el caso del papel y de los libros antiguos, "sí es adecuado que estén en un archivo", con la temperatura adecuada y libre de carcoma, pero en el caso de las imágenes, "deben de estar en su iglesia".

Castros y yacimientos. Broz puso también sobre la mesa la posibilidad de que los sistemas de control y videovigilancia se podrían extender a los castros o yacimientos, joyas de la historia a la intemperie que en multitud de ocasiones están expuestos a hurtos o a que un desaprensivo puede deteriorarlos irremediablemente. Como ejemplo, citó el caso del monasterio de Toques, donde hay un Calvario del siglo XII que aunque está perfectamente catalogado, "al estar aislado tiene un alto riesgo de robo o de que algún desaprensivo cometa una fechoría. Habría que tener más vigilancia, con vídeo, etcétera..."

Sobre este asunto, Rodrígo Rúa recordó que en el pasado las iglesias estaban llenas de gente, "que siempre estaba pendiente". Hoy, sin embargo, con el rural cada vez más vacío, esa protección no existe, por lo que hay que buscar otros medios". "Yo soy más partidario de usar las nuevas tecnologías para vigilar que sacarlas de su contexto". Pero ¿es esta iglesia la del siglo XXI?. El párroco opina que sí, recordando que incluso el Papa Benedicto XVI destacó las aportaciones positivas de las nuevas tecnologías para la comunicación y el encuentro de las personas. De hecho, en la vida cotidiana de la iglesia se utiliza Internet y cada vez más gente escribe en más los blogs.

 

LAS CLAVES DEL DEBATE

José Manuel Broz, historiador y director del museo Terra de Melide
“Ningún gallego sería capaz de llevarse el Códice de la Catedral”

El Códice es una pieza muy apetecible para un coleccionista privado. Ese puede ser su único destino, ya que es imposible venderlo en el mercado. Está perfectamente inventariado y catalogado y si se pone a la venta llamaría muchísimo la atención”

“Es imposible que ningún gallego sea capaz de llevarse el manuscrito. El ladrón tiene que ser de fuera. Lo más probable es que haya salido de Santiago, porque además tuvo muchos días para hacerlo”

“El hurto del libro fue impactante, pero no fue una sorpresa. Es algo que puede pasar en cualquier museo, iglesia o recinto donde haya obras de arte. En Melide ya tuvimos varios casos”

“La seguridad siempre es un tema prioritario para un museo, que ante todo es un conservador del patrimonio que tiene. La vigilancia y la protección son una constante, aunque las medidas dependen mucho  de la entidad del museo ”

“En monumentos o piezas aisladas hay más riesgo de robo. Para no descontextualizarlos,  que es algo que ya está completamente desfasado y es lo que no se debe hacer, hay que ir a una mayor vigilancia, con vídeo, y responsables de supervisión”.

Javier Mouriño, director de Intermax, responsable del proyecto ‘igrexa 2.0’
“Exponer el libro hubiera sido una buena medida preventiva”
Incrementando las medidas de seguridad todo puede ser evitable. Las cámaras tendrían que haber apuntado directamente al Códice, que debería tener algún sensor integrado que lo protegiera aún más”

“Desde que se conoció la noticia del hurto hubo un gran repunte de las llamadas solicitando servicios de seguridad. Incluso contactan con nosotros desde otros puntos de España”

“Tener el libro expuesto al público no hubiera sido mala idea. Así, durante el día estaría rodeado de personas que habrían hecho de guardianes ante el ladrón, y si hubiera sido robado por la noche se echaría en falta al día siguiente, y no varios después”

“lntermax ofrece una tecnología basada en ‘software’ libre que ya se usa en empresas y casos particulares, pero que es perfectamente aplicable a las iglesias. Se pueden obtener soluciones desde los 200 euros hasta más de 6.000. No es lo mismo vigilar iglesias del rural que la Catedral de Santiago”

“Disponemos de un plan de expansión con redes de alta generación para que el 95% de las iglesias puedan acceder a una vigilancia con vídeo de alta definición y alarmas que vayan a un centro de control”

Rodrigo Rúa, responsable de ocho parroquias de melide, Arzúa y Santiso
“Las nuevas tecnologías están muy presentes en la iglesia”
“Es una pena que la mayoría de la población se haya enterado de la existencia del Códice Calixtino de la Catedral por un suceso como este. Esperemos que el libro pueda aparecer”

Hay quien piensa que musealizar es la opción más fácil para garantizar la seguridad, pero muchas piezas del patrimonio eclesiástico tienen una función litúrgica y una relación emotiva con el pueblo”

“Hay santos o cruces parroquiales que están muy relacionadas con la gente desde la infancia y con el uso para el que fueron pensadas. No sé hasta qué punto sería conveniente sacarlas de su contexto. Lo mejor es poder vigilarlas allí donde están”

“Antes las iglesias estaban llenas de gente que hacían de vigilantes de sus cruces y santos. Ahora el rural está cada vez más despoblado, el patrimonio es muy disperso y hace falta recurrir a las nuevas tecnologías para vigilarlo sin sacarlo de su contexto”

“Las nuevas tecnologías están cada vez más presentes en la Iglesia. En la vida cotidiana se utiliza Internet, la gente escribe bolgs... Incluso el papa Benedicto XVI destacó recientemente sus efectos positivos para la comunicación y el encuentro de las personas”

Datos

Los debates del grupo correo

El huerto del Códice Calixtino hizo saltar todas las alarmas en iglesias y museos, sobre todo del rural, donde optan por acudir a las nuevas tecnologías y apostar por la videovigilancia para mantener sus piezas históricas a buen recaudo sin tener que descontextualizarlas

Arte de Galicia al mundo a golpe de click

INTERNET Mostrar al mundo el patrimonio gallego con sólo un click del ratón es otra de las posibilidades que aportan las nuevas tecnologías al patrimonio de iglesias y museos, tal y como apuntó Mouriño. "Sería muy interesante que cualquier persona pudiese pasar las páginas del Códice a través de Internet. Eso multiplicaría los interesados en el arte y este libro en concreto, pues no sólo lo acercaría al público español, sino de cualquier parte del planeta", apostilló Rúa.

A veces es mejor prevenir que curar...

MAL MENOR La seguridad siempre es un tema "prioritario" para un museo. José Manuel Broz lo sabe por experiencia, pues en sus salas no es la primera vez que sucede. Por eso, aunque es partidario de que las obras permanezcan en su contexto, en casos como el de Melide, donde "tenemos uno de los cruceiros más antiguos de Galicia", sí habría que apostar por su musealización y cambiarlo por una copia, pues es una pieza "única que se podrían llevar en 10 minutos".