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Miguel Ángel vÁzquez taín, Decano-presidente del Colexio de Economistas de A Coruña

"La inestabilidad política representa un viento en contra de la economía"

{ A Merca, Ourense, 1966 } Si fuese un facultativo, ¿qué le recetaría a Galicia? “Nada de medicamentos y sí algo de psicología: fuera complejos, la solidaridad interterritorial no es sostenible de forma permanente y debemos valernos por nosotros mismos. Tenemos potencial, sabemos cómo ponerlo en valor y debemos ponernos a ello”. Tras su reválida al frente de los economistas coruñeses su voz suena más autorizada y valiente que nunca. Escúchenle...

Vázquez Taín ante la Facultade de Económicas de la USC - FOTO: ECG
Vázquez Taín ante la Facultade de Económicas de la USC - FOTO: ECG

SANTI RIVEIRO   | 15.02.2019 
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De nuevo fue la única lista para comandar el Colegio de Economistas de A Coruña ¿Cómo encara este segundo mandato?

Pues con ilusión renovada y con la responsabilidad de hacer avanzar a nuestra organización en la misión que nos hemos encomendado: servir a los colegiados, a la profesión en general y aportar socialmente colaborando con entorno en el que estamos inmersos.

¿Qué papel deben desempeñar en una cambiante sociedad como la nuestra su profesión?

En una sociedad como la que nos encontramos cualquier organización deber ser capaz de evolucionar en paralelo a la misma. En este sentido, nos estamos centrando en la potenciación del Consello Galego de Economistas, aunando capacidades y esfuerzos de todos los economistas gallegos, ganando el músculo necesario para poder cumplir mejor las funciones que acabo de mencionar.

¿Cómo evolucionará la economía gallega a corto plazo?

En el corto plazo su evolución irá en paralelo a la del conjunto del Estado y, décima arriba o abajo, seguiremos creciendo, aunque a menor ritmo del que lo veníamos haciendo en estos años pasados. En todo caso mi visión a corto plazo sigue siendo positiva.

¿Y a medio?

El medio plazo va a estar condicionado por la capacidad que tengamos de dar respuesta a los retos que tenemos desde una perspectiva económica.

¿Cuáles son esos retos?

El de la demografía para mí es básico. Aunque también hay que aprovechar las oportunidades de lo que ya se conoce como economía plateada, con bienes y servicios para las personas mayores. Con un 31 % de nuestra población por encima de los 65 años, como tendremos en el plazo de unos 10 años, nuestra capacidad de dar impulso a la economía será menor. Junto a este problema demográfico, aunque en parte derivado de él, me preocupa cada vez más concentración de la actividad económica en términos geográficos y también sectoriales.

¿Hay amenazas para el PIB gallego que llegen del exterior?

Junto al proteccionismo, la subida del petróleo o lo que finalmente pueda pasar con el brexit, sobre las que ya parece que presentamos cierta resiliencia, me preocupa el frenazo de las principales economías europeas. Son nuestro principal mercado. Si le añadimos la previsible subida de los tipos de interés, aunque creo que el BCE tendrá que esperar un poco para hacerlo, lo que eran vientos de cola pueden atacarnos de frente.

¿Hasta cuándo podrá mantener Galicia los récords consecutivos en su comercio exterior?

Dependerá de si somos capaces de que más empresas exporten y con ellas diversifiquemos los sectores con ventas al exterior y los mercados, minorando los riesgos de la concentración sectorial y de destino geográfico. El tamaño de las empresas gallegas juega en contra y debe buscarse la forma de aumentarlo, ayudando las administraciones, pero también cambiando la cultura empresarial.

¿Qué importancia tiene contar aquí en Galicia con estabilidad de Gobierno y Orzamentos al día?

Mucha, y lo que corresponde es utilizar esa capacidad que da la estabilidad para sentar las bases que necesita nuestra economía: minorar trabas, seguridad jurídica e impulso de nuevas actividades, tanto desde un punto de vista sectorial como de cohesión territorial.

¿Los PGE 2019 eran fantasía?

Que prosperaran dependía de la política, no de la economía. Me parecían un tanto voluntariosos, con estimaciones de ingresos muy difíciles, por no decir imposibles, de cumplir. Y derivas del gasto, en gran parte ya en marcha, mayores de las consideradas. En resumen, no me gustaban por lo que supondrían de incremento del déficit.

¿Cuánto nos resta al crecimiento toda esta inestabilidad política?

Aunque es difícil de cuantificar, sin duda el escenario de indefinición que genera la inestabilidad política no ayuda a seguir impulsando la economía, y supondrá un viento en contra. En todo caso, considero que estamos ante una nueva era en la que no habrá mayorías claras y fáciles de articular, pero creo que aún no tenemos la cultura de negociación y pactos necesaria para adaptarnos a esa nueva realidad.

Una medida como la subida de golpe del 22 % en el SMI... ¿Qué tiene de positivo... y negativo?

Aunque pueda estar en parte de acuerdo con el fondo, la forma, con todo el incremento de golpe, sin que esté ligado a incrementos de la productividad y competitividad de nuestras empresas, no me ha parecido la más adecuada, y creo que sí va a tener implicaciones negativas a el corto plazo en el empleo.

¿Cómo cree que va a evolucionar el empleo este año?

Seguiremos creando empleo, pero a menor ritmo que en años anteriores. Me preocupa en clave gallega que ese empleo va a estar muy localizado geográficamente, y territorios importantes van a quedar al margen de esa dinámica que seguirá siendo positiva.

¿Nos pueden impactar negativamente robots y digitalización?

La digitalización y la robotización no tienen porque resultar negativas para el empleo, pueden ser una oportunidad siempre que empecemos a prepararnos para ello ni la dejemos pasar.

¿Y cuándo cree que se podrá romper la brecha de género?

Se está avanzando pero aún queda mucho por hacer. En este sentido, junto con las medidas imperativas, creo que debemos incidir en la sensibilización poniendo en valor el trabajo que aporta la mujer a la sociedad.

¿Estamos preparados aquí en nuestro Finisterre para la descarbonización y el fin de la era del petróleo que parece imponerse?

La nueva política energética tendrá necesariamente que ser global, por lo menos a nivel de Estado, aunque cada comunidad aporte lo que le corresponde. En este sentido veo con preocupación que se avanzan decisiones de máximos, sin sentar las bases para que las mismas sean posibles. Si en la situación actual el precio de la energía nos resta competitividad, mucho me temo que la cosa irá a peor en el nuevo escenario. Galicia cuenta con potencial importante en renovables, hidráulica, eólica y marítima, y debemos ponernos a configurar su futuro a medio plazo.

Cómo cambió el mundo desde que usted se hizo decano de los economistas coruñeses en 2013... por ejemplo la banca gallega.

Desde el punto de vista de Galicia el cambio en el ecosistema bancario no me ha gustado por lo que supuso de pérdida de entidades de referencia ligadas al territorio, cajas y Banco Pastor principalmente. En todo caso, creo ahora tenemos un sistema bancario sólido y saneado, con capacidad para cumplir con su función en la economía y que, pese a la concentración, no se detecta falta de competencia.