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Marineda City homenajea en un libro al comercio de A Coruña

El macrocentro recuerda a todas las tiendas del último siglo de la ciudad herculina // Pero la historia comenzó medio milenio antes

ALBERTO MARTÍNEZ  | 22.04.2011 
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Marineda City, el macro centro comercial más grande de España ubicado en A Coruña, abrió sus puertas con un regalo, un libro en el que se recuerda el último siglo del comercio herculino, el de esforzados cientos de familias que a lo largo de esos años fortalecieron una ciudad de servicios, de compras. Pero la historia viene de lejos. En 1503, la Corona le otorga a la ciudad el privilegio de una feria anual de 31 días, del 15 de julio al 15 de agosto, y dos décadas después un mercado semanal, todos los sábados.

En 1522, Carlos I concede la Casa de Contratación a A Coruña, y así comienzan las rutas marítimas habibutales. En el siglo XVI por el puerto ya entraba algodón, arroz, azúcar, cáñamo, conservas, cobre, especias, estaño, hierro, jabón, lino, manteca, queso, y cereales; y en 1631, el Ayuntamiento ordena la construcción de la primera plaza de abastos.

Todo ello favoreció el impulso de un comercio local pujante, a lo que ayudó la incipiente industrialización del siglo XIX. La primera gran fábrica fue la de Tabacos, creada por Real Orden en 1802, y que cesó su producción hace una década. En 1854, solo siete años después que en Madrid, se construiría la del gas, que durante cien años llegó a muchas casas y establecimientos de la ciudad. En 1872 nació la factoría Primera Coruñesa de Hilados y Tejidos -quien pensaría entonces que un siglo después arrancaría muy cerca, también en la calle Juan Florez, una de las multinacionales más importante del sector, Inditex con la primera tienda de Zara--, y de esa época también era la fábrica de cerillas y más tarde la de armas. Y de 1906 la cervecera Estrella de Galicia, que ahora se exporta a medio mundo.

El libro de Marineda City, por ello, es muy oportuno al recoger los avances del último siglo en el ámbito de los centros de compras herculinos, empezando por el legado del filántropo Eusebio da Guarda. Éste inició la edificación del instituto en el que estudio Pablo Picasso en estancia en la urbe (1891-95) y dejó una donación para la construcción (1901-10) del mercado de la plaza de Lugo, hoy uno de los más modernos de los públicos del Estado.

En el volumen se recuerda la calle de San Andrés como el epicentro del sector textil, y la calle Real como el de las jugueterías, camiserías, librerías, mueblerías y joyerías. En ambas, y en otras, también destacaban bazares, jugueterías, librerías especializadas, ferreterías, farmacias, joyerías. Lamentablemente quedan pocos ejemplos de tiendas veteranas, ya que las nuevas generaciones familiares no continúan con la labor de sus predecesores, y el cambio de modelo de negocio influyó negativamente.

Ultramarinos, coloniales y economatos de empresas aparecieron en la época del desarrollo,, cuando se instaló el primer supermercado de Galicia y cuarto de España (en San Sebastián, Bilbao y Gijón, estaban los otros) en 1958 en el sótano del mercado municipal de San Agustín. Su buen funcionamiento impulsó a que Claudio y Miguel San Martín una década después, partiendo de la tienda familiar de productos alimenticios, iniciaran la cadena de Claudio, que sería incorporada a Gadisa a finales del siglo XX.

Pero las grandes superficies comerciales actuales tiene sus antecedentes en los tres grandes almacenes que fueron otra innovación en Galicia. En 1967, la familia Conde, propietaria de una ferretería, inauguró El Pote que pervivió hasta 2001. Un año más tarde, la familia Domínguez Barros, que tenía un bazar, construyó Casa Barros, que estuvo abierto hasta 1987. Y Carlos Maison propietario de unas tiendas de gabardinas, levantó en 1971 en la calle Real las Galerías Maisonfor, cerradas en el año 2000.

A mediados de los ochenta llegarían Continente, Alcampo y El Corte Inglés, un año después a su lado empieza su andadura el primer centro comercial local, Cuatro Caminos, y les seguirían Os Rosales, con Pryca, Comcor, El Puerto de Ocio (hoy, Cantones Village), Elviña, Plaza de Lugo, Bulevar del Papagayo, Dolce Vita, Espacio Coruña, y Marineda City, Los tiempos cambian, pero el recuerdo queda. Y A Coruña atesora esa condición de ciudad comercial, que difícilmente perderá.
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