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iglesia

Ocho obispos gallegos ejercen en el extranjero y solo tres, en su tierra

Entre ellos hay cinco en activo en distintas diócesis de Latinoamérica y en Marruecos y tres eméritos, que ya dejaron sus responsabilidades eclesiásticas // Casi todos llegaron como misioneros a las sedes que gobiernan

JAVIER AGUADO • SANTIAGO   | 14.12.2008 
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Monseñor Agrelo atendiendo a los medios el día de su nombramiento como obispo de Tánger

La universalidad de la Iglesia depara curiosas sorpresas para quien no esté acostumbrado al significado de la palabra 'catolicidad'. En las diócesis gallegas hay tres obispos nacidos en Galicia: los de Lugo, Tui-Vigo y Ourense. Pero fuera de los límites de la comunidad y de las fronteras españolas ejercen o han ejercido su tarea pastoral ocho prelados nacidos en Galicia. Además, el nuncio vaticano en la India es un obispo con profundas raíces en la tierra que acoge el sepulcro de Santiago.

Casi todos ellos trabajan en diócesis de Iberoamérica, salvo el caso de monseñor Santiago Agrelo, franciscano y arzobispo de Tánger. El nombramiento episcopal más reciente es el de monseñor Julio Parrilla Días, designado obispo de la diócesis de Loja, en Ecuador, este mismo año. Monseñor Parrilla nació en Ourense en 1946 y estudió Filosofía en la Universidad Pontificia Salesiana de Roma. Su ordenación sacerdotal se celebró en Salamanca, diócesis en la que estaba incardinado hasta que en 1992 marchó a Ecuador como misionero del movimiento Adsis. En Brasil trabajan otros dos obispos de origen gallego. Se trata de Ramón López Carrozas, titular de la diócesis de Bom Jesus do Gurguéia, y de Manuel Parrado Carral, obispo de São Miguel Paulista. Monseñor López Carrozas nació en Sarria, en 1937, pertenece a los mercedarios y fue ordenado presbítero en el monasterio de Poio. Estudió Teología en Salamanca, está especializado en Teología Dogmática y fue consagrado obispo en Roma en el año 1979. Por su parte, Manuel Parrado, natural de San Román, parroquia del municipio coruñes de Santiso, nacido en 1946, hizo toda su formación sacerdotal en Brasil. No son los únicos ejemplos de presencia de prelados gallegos en el país carioca. Monseñor Cándido Lorenzo González, natural de Xinzo de Limia, municipio en el que nació en 1925, es el obispo emérito (jubilado) de la diócesis de São Raimundo Nonato. En la diócesis de Abancay, en Perú, gobierna monseñor Gilberto Gómez González, natural de Albeos, en Crecente. Es obispo desde el año 2001.

La presencia de estos obispos gallegos en tierras latinoamericanas no es difícil de explicar, dado el compromiso misionero de la Iglesia española y los vínculos afectivos y culturales con el continente americano.

 

EL DATO

40 años de obispo

Monseñor Eloy Tato Losada ejerció más "de cuarenta años como obispo" en Colombia. Ahora vive en Villadequinta de Valdeorras, donde nació en 1923. "No quiero ningún tipo de protagonismo", indica .

Nuncio en la India y Nepal

Monseñor Pedro López Quintana: "La Casa de los Últimos es para los enfermos"

Su padre, militar y natural de San Amaro, en Ourense, estaba destinado en Barbastro, en Huesca, cuando nació allí Pedro López Quintana. Hoy es el Nuncio Apostólico de la Santa Sede en la India y Nepal. Estudió Teología en el Seminario de Santiago y fue ordenado sacerdote por Juan Pablo II en 1980

- ¿Cómo llegó a la India?

- Después de finalizar mis estudios en la Academia Pontificia estuve destinado en la Nunciatura de Madagascar, Filipinas e India. Más tarde trabajé en la Secretaría de Estado del Vaticano, primero como secretario privado del Sustituto de la Secretaría y luego como asesor. En 2003, el papa Juan Pablo II me nombró nuncio en la India y Nepal.

- ¿Cómo acogió este nombramiento?

- Como se puede imaginar lo acogí con temor y respeto, considerando la gravedad de lo que se me encomendaba, al tiempo que sentía una gran alegría por volver a la India, que me había marcado profundamente durante los dos años y medio en que había estado allí destinado.

- ¿Dígame cómo es su trabajo allí?

- A parte de ayudar en actividades pastorales y sociales, el Señor me ha permitido iniciar una obra, con ayuda de amigos y benefactores, de asistencia a gente que vive en la calle. Conocí a un sacerdote que, siguiendo el consejo de Madre Teresa de Calcuta, se dedicaba en Delhi a asistir a personas enfermas en la calle. Ahora con un autobús ambulancia, regalo de unos amigos de Pontevedra, de noche recorremos las zonas más pobres, asistimos a los enfermos y los llevamos a nuestro centro Antyodaya Niketan, la Casa de los Últimos. Aquí han encontrado refugio 140 niños de la calle, a los que se da acogida y educación, tratando de asegurarles un futuro mejor.

- ¿Echa de menos Galicia?

- ¡Claro que la echo de menos! La morriña viene cuando menos se espera, pero gracias a los medios de transporte puedo ir a cargar pilas y con Internet puedo ver la Televisión de Galicia y sentirme en casa .