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Podrá cobrarse Risga a la vez que se percibe el sueldo de un trabajo

Tienen derecho a ella dos familias que vivan bajo el mismo techo // Será compatible con otras ayudas de compra de alimentación, ropa o menaje // La media pasa de 450 a 550 euros

CHARO BARBA SANTIAGO  | 01.02.2019 
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La posibilidad de cobrar un sueldo a la vez que la Renda de Inclusión Social de Galicia (Risga) o una parte de ella, la convivencia de dos familias perceptoras en la misma vivienda, más cuantía para el alquiler en hogares con menores, el derecho a otras ayudas de inclusión y tener en cuenta sólo los ingresos que se cobran son las principales mejoras para sus beneficiarios después de que el Consello de la Xunta aprobase el decreto de desarrollo de la Lei de Inclusión Social de Galicia.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, aseguró ayer en la rueda de prensa posterior que la cuantía media pasará de 450 a 550 euros.

Los cambios aprobados ayer dirigidos a la inserción laboral persiguen que el acceso a un empleo no suponga una pérdida de ingresos con respecto a la renta social, por lo tanto el estar en el paro no será ya un requisito para acceder a ella. El decreto crea dos nuevos tramos, que se añaden a la renta que se percibe.

El tramo de inserción consiste en un complemento del 35 por ciento del Iprem (188 euros) durante un máximo de doce meses, que se pueden prorrogar otros seis. A él pueden acceder las personas que superen un diagnóstico de empleabilidad y que suscriban un convenio de inclusión sociolaboral en el que se comprometen, entre otras cosas, a mejorar su formación o hacer prácticas laborales no remuneradas.

El otro modelo es el de transición al empleo y supone un incentivo para los perceptores que encuentren trabajo. Durante el primer mes pueden cobrar hasta un 35 % más que el salario mínimo interprofesional (SMI), teniendo en cuenta la suma entre su sueldo y la Risga. Es decir, se parte del SMI de 2019 -900 euros- y se le añaden 351 más (el 35 %), que hacen 1.215 euros. Esta es la cantidad máxima que podrán cobrar el primer mes entre sueldo y Risga. La cifra va descendiendo progresivamente hasta dejar de percibir la ayuda después de un semestre y quedarse únicamente con el salario.

Son varias las medidas dirigidas a garantizar el derecho a la vivienda de los 10.163 gallegos que reciben esta ayuda económica en la actualidad. Aunque importante, la cifra supone 600 beneficiarios menos que al comienzo de la Legislatura.

Quizás la más importante sea que se permite cobrar la Risga a dos familias que viven bajo el mismo techo, siempre que tengan un contrato de alquiler u otro título jurídico válido. Estas dos unidades familiares tienen derecho a cobrar el complemento de alquiler íntegro y un crédito adicional aumenta su cuantía del 10 % del Iprem (53 euros) al 15 % (80 euros) para hogares con menores. Además, este complemento será ahora compatible con otras ayudas de la Xunta con la misma finalidad, como el bono alquiler social.

Además, si la persona perceptora no tiene un domicilio independiente, se le da un plazo de 12 meses, que pueden llegar a 24, para buscar nuevo domicilio, en vez de los 6 meses de antes. La Xunta también permitirá cobrar el complemento familiar en los casos en que el que la percibe tiene residencia legal, aunque los menores de su familia no la tengan.

Otra de las novedades es que para recibir la Risga sólo se computan los ingresos que se cobren efectivamente, no a los que tiene derecho pero que no se reciben.

Además, también será compatible la Risga con las ayudas de inclusión, incluso las destinadas a la compra de alimentación, ropa o menaje, si se acreditan la necesidad de estos productos por cuestiones médicas y de salud, como intolerancias alimentarias, discapacidades o patologías crónicas o minoritarias.

OTROS DATOS

Los Presupuestos de la Xunta para 2019 destinan a la Risga, dentro del dinero reservado a la Consellería de Política Social, un total de 64,4 millones de euros.

Más de 78.000 personas salieron de la situación de riesgo de pobreza en el año 2017, pero aún están amenazados más de 612.000.

Disminuyó drásticamente el tanto por ciento de personas en privación material severa (del 4,1 % al 2,4 %), excepto el indicador del número de personas que no pueden permitirse una comida de carne, pollo o pescado al menos cada dos días, que salta al 3,3 % desde el 1,1 %.

El 39 % de las pensiones en Galicia tienen un importe inferior al umbral de la pobreza, lo que convierte en frágiles a los mayores de 65 años. Y el 11,6 % de ellas están por debajo del umbral de la pobreza severa.

La renta total del 20 % de la población con mayores ingresos multiplica por 6,6 la renta total del 20 % con menores ingresos, según reflejan los datos de 2017.

En todo el Estado se percibe la fragilidad de la leve mejoría en la lucha contra la pobreza por el aumento de las personas en pobreza severa (con ingresos inferiores a 4.260 euros al año, 355 euros al mes). La tasa pasó del 6,4 % en 2016 hasta el 6,9 % en 2017, afectando a casi 3.200.000 personas.

En Galicia, en 2017, el 7,1 por ciento de los gallegos vivían en situación de pobreza severa, 192.000 personas.

Las personas que viven en hogares de baja intensidad laboral (trabajan menos del 20 por ciento de la jornada laboral) disminuyeron del 13,6 por ciento al 12 en 2017. La recuperación del empleo se nota en este indicador, aunque su baja calidad y la precariedad laboral no dejan que la reducción sea mucho más amplia.