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La presión social paraliza de modo temporal un desahucio en Cabanas

Una mujer vive en esta casa con su hijo de 3 años, su madre y su hermana // La vivienda fue vendida por su exmarido, al que ella denunció por supuesta violencia de género // Una sentencia indica que la venta de la casa a un tercero fue legal

FOTO: Kiko Delgado
FOTO: Kiko Delgado

PATRICIA HERMIDA. FERROL  | 07.10.2013 
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En un pequeño chalet de la urbanización Los Llanos (Cabanas) vive Sandra con su hijo de 3 años, su madre y su hermana. La vivienda pertenecía a su familia. Pero cuando tuvo problemas económicos, Sandra se la vendió a su marido. Después llegó la separación, Sandra se marchó a vivir a esta casita junto a su familia y denunció a su exmarido por supuesta violencia de género. Él decidió vender esa vivienda a un tercero. Y se ordenó el desalojo de la familia. El desahucio, previsto para esta mañana a las 10.45 horas, fue suspendido temporalmente. La presión social ha ayudado a que la familia siga en la vivienda, aunque sólo de momento. Porque las sentencias amparan la venta de la casa a terceros y el procedimiento de desalojo.

La comisión judicial desplazada hasta la zona, junto a tres coches de la Guardia Civil, le ha pedido a Sandra un certificado de convivencia para confirmar quiénes viven en la casa. A lo largo de esta mañana, cincuenta personas (miembros de Stop Desahucios, vecinos y representantes políticos) se concentraron ante las puertas de la casa. Y protagonizaron una sentada silenciosa para evitar el desahucio. Vestidas con camisetas negras y tapadas con caretas, socias de Ve-La Luz denunciaron "a violencia de xénero á que se viu sometida esta muller, o seu exmarido foi denunciado por este motivo".

Cuando se marchó la comisión judicial, los manifestantes trasladaron su protesta hasta el Concello. Según Stop Desahucios, "Sandra ha tenido serios problemas para lograr empadronarse en este Concello, el propio Valedor do Pobo tuvo que intervenir para lograr su empadronamiento". Por su parte, el exmarido afirma que compró la casa en su día para saldar las deudas de la familia de la mujer. Y aporta una sentencia judicial conforme la posterior venta a un tercero no incurrió en ilegalidades. Otra sentencia aportada por el exmarido indica que esta mujer "fue considerada responsable de una falta de incumplimiento de obligaciones familiares, por incumplimiento del régimen de visitas del menor". La mujer también fue condenada por el Juzgado de Instrucción número 1 de A Coruña por "amenazas y vejaciones" al entorno del exmarido.