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Prisión para los dos líderes de Resistencia Galega y sus dos colaboradores

Asunción Losada Camba y Antón García Matos, en las fotos facilitadas por Interior
 - FOTO: ECG
Asunción Losada Camba y Antón García Matos, en las fotos facilitadas por Interior - FOTO: ECG

MADRID - EFE  | 18.06.2019 
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El juez Manuel García Castellón ha decretado prisión provisional y sin fianza para los líderes del grupo terrorista Resistencia Galega Antón García Matos, Toninho, y Asunción Losada Camba, ambos en la clandestinidad desde 2006, y a dos de sus colaboradores detenidos también el pasado fin de semana.

Según han informado fuentes jurídicas, el juez de la Audiencia Nacional ha acordado el ingreso en prisión de los cuatro, a petición de la Fiscalía, por el delito de integración en organización terrorista.

Los dos dirigentes de Resistencia Galega, declarada organización terrorista en 2014 por el Tribunal Supremo, y uno de sus colaboradores fueron detenidos el sábado en Vigo (Pontevedra), mientras que el cuarto arrestado lo fue el domingo en Oxén (Ourense)

La Guardia Civil sabía que Toninho y Asunción iban a cruzar la frontera 

Antón García Matos, Toninho, y Asunción Losada Camba, con aspecto físico muy distinto por el paso de los años, estaban en una cafetería en la céntrica zona de A Laxe, en las inmediaciones del puerto de Vigo. Allí parecían estar esperando a alguien cuando aparecieron agentes del Servicio de Información de la Guardia Civil, unos de Madrid y otros gallegos, que procedieron a su detención: llevaban más de seis meses tras su pista y sabían que los líderes de Resistencia Galega habían cruzado la frontera portuguesa.

De esa forma se ponía fin a trece años de clandestinidad cuando, tras ser puestos en libertad provisional por la Audiencia Nacional, decidieron huir a Portugal y activar una organización muy particular, heredera del Exército Guerrilheiro do Povo Galego Ceive de la que ambos fueron miembros, cuyo principal objetivo era protagonizar acciones violentas, muchas con explosivos de fabricación casera, contra sedes de partidos políticos, instituciones, entidades bancarias y empresas. Fueron más de sesenta atentados, a lo largo de 13 años, en los que nunca se registraron víctimas personales.

A finales del pasado año, y tras el cambio de la política penitenciaria que permitió el acercamiento de presos de ETA y miembros de RG que estaban dispersados por penales españoles, los servicios antiterroristas de la Guardia Civil empezaron a detectar algunos movimientos que le llevaron a concluir que los, en aquellos momentos, "terroristas más buscados", según el Ministerio del Interior, podrían buscar fórmulas para regresar a Galicia.

Portugal era el lugar en el que residieron durante muchos años aunque, siempre de acuerdo con fuentes oficiales, habían dado el salto a Venezuela. En los últimos meses se les ubicó de nuevo en el vecino país desde el que, decía Interior en su nota oficial conocida este domingo, "seguían dando órdenes a un número indeterminado, pero reducido, de legales (no fichados)" entre los que, a la espera de confirmación oficial se encontrarían los otros dos detenidos en el operativo.

A Joám Manuel Sanches también lo apresaron en Vigo con Toninho y Asunción, mientras que a Miguel García Nogales, un conocido independentista gallego, le localizaron a media tarde del domingo en la aldea ourensana de Oxén, dentro del Concello de Vilamarín. Allí se produjo un intenso registro de la vivienda donde reside, según confirmaron fuentes vecinales.

Los cuatro fueron trasladados a Madrid y hoy serán conducidos a la Audiencia Nacional para ser interrogados por el magistrado Manuel García Castellón. Los dos líderes fueron detenidos en virtud de sendas requisatorias de los juzgados de instrucción número 4 y 6 de la Audiencia Nacional por delitos de pertenencia a organización terrorista en grado de dirigente, tenencia y transporte de explosivos y falsedad documental; mientras que Sanches y Nogales figurarían como colaboradores.

A los cuatro se les aplicó la ley antiterrorista por lo que permanecen aislados sin poder contactar con sus abogados, como denunciaron a lo largo de la tarde de ayer diversos colectivos vinculados al independentismo gallego. Serán atendidos, por tanto, por letrados de oficio en sus comparecencias.

A lo largo de la tarde de ayer se celebraron concentraciones en las ciudades gallegas pidiendo la libertad para los apresados y, según ellos, el fin de la represión.

ANTONIO P. FIDALGO