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Resucita en Ferrol el único dique de mareas del mundo

Se utilizó en el siglo XIX para los correos marítimos con Cuba // En el XX hubo discotecas y fábrica de gaseosas // La reforma devuelve 500 metros cuadrados al mar

Dique de mareas de A Cabana, con los arquitectos y parte del gobierno, ayer - FOTO: Kiko Delgado
Dique de mareas de A Cabana, con los arquitectos y parte del gobierno, ayer - FOTO: Kiko Delgado

PATRICIA HERMIDA  | 19.07.2019 
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Con una historia tan apasionante como la de Ferrol, este dique civil de mareas construyó desde 1810 fragatas, corbetas, goletas y un bergantín. Sufrió su propia reconversión a principios del XX, para albergar en su entorno una refinería de petróleo, otra de aceites minerales, una fábrica de jabón, otra de gaseosas. Los veteranos de la ciudad recuerdan cuando se rellenó la zona para acoger a Brisas del Mar, una casa de baños. Ya en los 80, llegarían bares a los que se llegaba cruzando pasarelas sobre el propio dique. E incluso una legendaria discoteca, hasta principios de los 2000: La Nave. Pero ahora el malecón de A Cabana vuelve a sus orígenes, tras un año de obras impulsadas por el anterior gobierno de Ferrol en Común. Se trata del único dique civil de mareas de este tipo que queda en todo el mundo.

El actual ejecutivo socialista presentaba ayer el resultado, gracias al trabajo del estudio de arquitectos SB26 (comandado por Antonio García-Lastra, junto a Pedro Garat y Victoria Alonso) y las obras a cargo de Prosema. La financiación llegó con fondos europeos, gestionados por el Grupo de Acción Local Pesqueira (Xunta), para una actuación adjudicada por 134.890 euros. Como indica García-Lastra, director de la obra, "aunque creado a principios del XIX, el dique parte de un proyecto de finales del XVIII y es único en el mundo". Apunta que "su arquitectura pertenece a los grandes ingenieros dieciochescos de la Armada, y además es el único dique de esta epoca que queda en la ría de Ferrol".

Ahora el nuevo gobierno trabajará en un plan de usos. Según el concejal de Urbanismo, Julián Reina, "púxose en valor un tesouro da cidade, un espazo único no mundo". Y añade que "é das primeiras veces que en vez de roubar a lámina de auga devolvemos espazo ao mar, é un feito relevante". Aludía así al hecho de que en el proyecto, desarrollado entre ayuntamiento y Autoridad Portuaria, se recuperaron hasta 500 metros cuadrados para la ría que antes padecían diferentes rellenos. El edil estuvo acompañado por la responsable de Emprego, Maite Deus.

 

HISTÓRICO. Este dique de carenar de mareas funcionó como carpintería de ribera, a raíz de que la ciudad se convirtió en Consulado Marítimo para la América colonial. Como explica el arquitecto Antonio García-Lastra, "estaba ligado a los correos marítimos, que transportaban correspondencia y mercancías a las Indias... sobre todo a Cuba". Partían principalmente desde A Coruña hacia La Habana, con escalas en Santo Domingo y fletados por patrones vascos. A Cabana tuvo uso de astillero hasta principios del XX. Como indica García-Lastra, "después hubo aquí una fábrica de luz, la que surtía con gas al alumbrado de la ciudad, otra de gaseosas... ahora tenemos dos clubs de remo, una empresa de medio ambiente".

¿Qué obras se hicieron para la recuperación? "Grandes cantidades de fango impedían ver el fondo, se retiraron los lodos, se limpiaron las piezas, se devolvió al mar la superficie rellenada para el astillero (lo que ayudará al ecosistema), se construyó un tinglado de madera y tejas", enumera el equipo de arquitectos. En el resto del mundo, hay otros tres diques de mareas pero de carácter militar (el de A Cabana es civil). Su diseño se inspiró en los ilustrados Jorge Juan y Sánchez Bort, con capacidad para hacer varadas de buques desde 35 metros hasta el rango de fragatas. Como material, se empleó una cantería de granito en sillares que se encuentra en buenas condiciones. Pero faltan las puertas de cierre y los herrajes de apoyo. El espacio se encontraba durante su actividad rodeado de almacenes, talleres y un astillero-varadero. El dique tenía la eslora de una urca: fragata reconvertida en mercante para los correos marítimos. Según el investigador Juan Antonio Rodríguez-Villasante, el área contaba con la pendiente justa para una grada.

A falta de concretar los usos, los arquitectos defenderían la continuación de la carpintería tradicional con un museo o con talleres (como ocurre en el País Vasco). El Puerto también tendría intención de dragar la zona y recuperar el espigón. Este malecón forma además parte de la candidatura a Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y según García-Lastra, "aquí podría hacerse hoy mismo un barco, se trata de una obra hidráulica de gran valor histórico". Por poner un ejemplo, Cartagena tenía diques similares que se finiquitaron al crear allí la base de submarinos. También Suecia contaba con estructuras de este tipo, pero fueron retocadas.