El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Galicia | galicia@elcorreogallego.es  |   RSS - Galicia RSS

Un monte gallego ordenado produciría el triple de madera

El sector forestal reclama una legislación "de consenso" y superar ya el "agotado" modelo minifundista // "El mejor modo de conservar el bosque es usar madera"

ROI RODRÍGUEZ SANTIAGO   | 15.11.2011 
A- A+

Antonio Hernández
Enrique Valero, a la izquierda, Teresa Rañal y Elier Ojea, instantes antes de comenzar el debate
FOTO: Antonio Hernández

El monte gallego vive en una eterna contradicción: Por una parte sustenta a un sector gran maderero, la tercera actividad industrial más importante de la comunidad (3.500 empresas, 26.000 empleos directos, 50.000 indirectos y 1.700 millones de facturación -el 3,5% del PIB-, aportando el 50% de la madera que se corta en España), pero por otra contabiliza más de 800.000 hectáreas abandonadas, sin que ni siquiera se sepa quien es su dueño. "El modelo gallego basado en el minifundio está agotado", sostienen los expertos, calculando que, en un momento en el que Europa necesita más madera de la que consume y en el que el potencial de negocio es "enorme", si el recurso estuviese ordenado la comunidad podría triplicar su producción.

Este es el diagnóstico suscrito por el presidente de Confemadera-Galicia -voz del sector industrial-, Elier Ojea; la presidenta de Promagal -federación que reúne a 21 asociaciones de propietarios forestales del norte de Galicia con 3.000 asociados-, Teresa Rañal y el director Escuela Técnica de Forestales de la Universidad de Vigo, Enrique Valero, en un nuevo debate del Grupo Correo Gallego, que estrena temporada tras el verano, justo cuando la Xunta trabaja en una nueva Ley de Montes, a punto ya de entrar en el Parlamento. Una labor que los principales interesados piden que salga adelante con "consenso" para que sea realmente práctica y no condene a los profesionales a jugar con distintas reglas cada vez que cambia el gobierno autonómico.

Ley de montes. La reforma de la Ley de Montes que impulsa la Xunta "nos preocupa", constató Ojea después de que el moderador de la tertulia, Luis Pousa (subdirector de EL CORREO GALLEGO) pusiese sobre la mesa esta cuestión. La ley -prosiguió- debe obtener "el mayor consenso posible" para no depender del gobierno cada cuatro años. "Hay que provocar ese consenso para que sea práctica", insistió, porque sino será de difícil aplicación. "Hay que considerar - interrumpió Valero- que los largos períodos que requiere el bosque para hacer una masa forestal necesitan mucho más que una legislatura. Estas normativas deberían contemplar esos largos períodos y estoy de acuerdo con Ojea". R­añal, representante de los propietarios, constató que éstos tienen "dudas" sobre varios aspectos del texto.

Nuevo modelo. Valero advirtió de que en Europa se está yendo hacia una "nueva concepción" de monte, valorando lo que se llama el pago por servicios ambientales. Es decir, una compensación a los propietarios por los bienes y servicios que presta el bosque: agua limpia; atmósfera; secuestrar carbono; crear fauna; contribuir a la biodiversidad; a los paisajes y un largo etcétera por el que el dueño de monte "no recibe nada a cambio". "Galicia está en deuda con el monte", apuntó.

En una región que supone el 7,4% de la superficie forestal de toda España, el representante de Confemadera opinó que el clásico modelo minifundista "ya no vale", y que "después de veinte años diciendo lo mismo, es el momento de cambiarlo de una vez". ¿Va a producir Galicia madera suficiente? ¿en qué condiciones? ¿a qué precios? Haciéndose estas preguntas, Ojea insistió en que nuestros centros de producción deben plantearse seriamente cuál va a ser su futuro. Europa es deficitaria en madera, los gigantes asiáticos y americanos "están mirando" al mercado europeo porque la madera es la segunda en facturación después del petróleo y "somos un bocado apetitoso". Esta industria, dijo, está en condiciones de competir, pero siempre y cuando se pongan las medidas adecuadas parta enfrentarse al reto.

Oportunidad. Enlazando con esta idea, Valero avanzó con datos de la Unión Europea que en 2020 el déficit de madera previsto en Europa será de 300 millones de metros cúbicos anuales -en Galicia se producen siete millones-, con las posibilidades que ello supone para desarrollar un modelo de monte ordenado cuya producción estaría vendida "seguro". Otro gran nicho de mercado, indicó, es el japonés, que después del terremoto que devastó el país en marzo necesita restaurar cerca de 50.000 hectáreas de casas que estar de madera que hay que volver a construir con madera.

Profesionalidad. "El monte gallego está abandonado. Hace falta silvicultura a gritos y más profesionales", clamó Valero, justo la misma semana en la que el presidente Feijóo aseguró que la Xunta continuará con su propuesta de subir el IBI a las tierras agrarias y forestales abandonadas y bonificar a quienes las cuiden. Eso sí, para poder abastecer tanto al mercado europeo como al asiático, advirtió de que "hay que ponerse al día" con las exigencias de las nuevas directivas comunitarias, reglamentos y certificaciones, unas características para las que "hay que prepararse".

Para poder ser competitivos, contra argumentó Rañal, la cuestión del minifundio es algo que desde Promagal "intentamos solventar" agrupando la gestión de la propiedad. "En los últimos años estamos impulsando la certificación forestal y nos metimos de lleno en la comercialización de los productos", manifestó. "La propiedad forestal no puede prescindir de la industria, pero la industria tampoco de la propiedad. Debemos de sentarnos y hablar con el apoyo de la Administración, sobre todo en cuestiones de sanidad vegetal, que a nivel de producción de madera está causando unas bajadas muy importantes cada año".

Mientras, Ojea le recordó que en España sólo está certificada el 7% de la madera, cuando en Francia están en el 57%, en Finlandia en el 75% y en Austria el 100%. "Estamos a años luz de Europa -exclamó- cuando en cualquier momento los prescriptores van a sacar una normativa que diga que el que no tenga madera certificada no la podrá vender. No es cuestión de pensar, hay que tomar decisiones importantes que los políticos deben apoyar aunque eso pueda significar perder votos", sentenció.

Atractividad. Una de las claves, considera Rañal, es hacer que la inversión en el monte sea "atractiva" para el propietario. La propiedad forestal quiere "réditos". No se puede hablar -prosiguió- de cultivos energéticos, pelex o de biomasa industrial, cuando a día de hoy el propietario sigue cobrando cero mientras las industrias eléctricas producen millones de euros. "El bosque que arde es el bosque que está abandonado, y el monte abandonado es el que no está dando réditos al propietario", razonó. En este punto, Ojea introdujo otro aspecto a tener en cuenta: el monte no sólo produce madera, sino muchas otras cosas (por ejemplo setas, recurso por el que se puede sacar rendimiento cobrando por ir a cogerlas). La propiedad tiene que apostar por elegir su modelo -recomendó-, aunque insistiendo en que el camino es la legislación. De acuerdo con esto, Valero matizó que tienen que ser los propios propietarios quienes den un paso al frente y decidan agruparse sin esperar a que la Administración les subvencione. "Nosotros no perseguimos la política de la subvención", matizó Rañal.

Sostenibilidad. Por otra parte, y contra la creencia de que el respeto al medioambiente consiste en "pensar que el monte es un museo" y es mejor no tocarlo, los presentes en la mesa defendieron que la mejor manera de conservar el monte es usando madera, porque es la única forma de fijar carbono. Además, es un bien renovable: "Cuando alguien pone en su casa ventanas de aluminio, PVC o resina es un material no renovable que produce emisiones y cuando se cambian van al vertedero, la madera se recicla o puede producir energía", ejemplificó el director de la Escuela Técnica de Forestales. En esta línea también se mueven los propietarios: "Un monte productor es un monte protector", manifestó Rañal. De no ser así, Ojea constató que Galicia "puede quedar como un bosque abandonado" que acabará siendo pasto del fuego.

Ayudas. En el último bloque del debate los protagonistas instaron al Gobierno a poner en marcha un plan de ayudas para el sector forestal. Desde la industria, opinan que está bien hablar de internacionalización, pero no todas las empresas (el 95% son pymes) pueden hacerlo. Ojea reivindicó bonificaciones fiscales para la rehabilitación o campañas de promoción para el consumo de madera. Una opinión en la que coincide con Rañal, quien puntualiza que de los 2,7 millones de Galicia, 670.000 que son propietarios de montes, por lo que el futuro pasa por una solución "de sector", con el firme apoyo de la Administración.

 

LAS CLAVES DEL DEBATE

Enrique Valero profesor de economía aplicada de la USC
“En otros países es el sector quien dice a la UE lo que hay que hacer”
Si el monte está abandonado es muy difícil ordenar producciones de algo que simplemente se deja crecer. Además, hay que poner en valor casi 800.000 hectáreas en Galicia. Por otra parte, el sector industrial también debe de ponerse al día con las exigencias del mercado europeo".

"No se puede hacer a la Administración responsable del agrupamiento de propietarios. Se deben de crear unidades de gestión viables, pero lo principal es crear canales para ordenar un modelo que dé salida a las producciones forestales. Hay iniciativas en Europa que nos van a servir de orientación: una es la estrategia forestal europea, en la que se ha descubierto que el sector forestal es una enorme fuente de empleo vinculada a la economía verde; y la otra herramienta es el acuerdo legal vinculante, que va a constituir la futura política forestal europea común"

"En otros países, son las organizaciones de productores, la academia, las ONG ambientalistas, los consumidores y las industrias quienes ponen difíciles las cosas al comité consultivo de la Comisión Europeo porque consensúan su postura y le dicen que es lo que tiene que hacer y no se tragan el documento que les envían. Por eso son tan importantes sus encuentros".

Teresa Rañal presidenta de promagal
“El beneficio es algo básico para que el monte sea sostenible”
En Promagal creemos que hay que contemplar los diferentes modelos de gestión forestal que se pueden implantar en Galicia y no tener solo uno. Estamos dando pasos hacia el modelo sueco, en el que el productor toma contacto directamente con los productores, saltándose al intermediario."

"El espejo de Promagal está en el modelo de gestión forestal sueco o finlandés, en el que de manera cooperativista el productor vende su madera. Los beneficios económicos son un factor fundamental para que el monte sea sostenible".

"A nivel industrial, en Galicia es muy importante dar un salto en la tercera transformación del producto. El 90% de los eucaliptales del norte de Galicia van destinados a la producción del papel y le pedimos a la industria española un esfuerzo en la transformación de la pasta al papel para darle valor añadido en el producto y no quedarnos únicamente en la venta de la madera en rollo."

"No podemos creer que cada eslabón de la cadena puede ir por su lado para solventar los problemas del sector forestal en Galicia. El futuro pasa por una solución consensuada y que la Administración debe involucrarse. De todas formas, soy optimista".

Elier Ojea presidente de Confemadera-Galicia
“El minifundio es una barrera mental que hay que superar”
Como modelo, Francia es un espejo en muchos aspectos. Ha sabido combinar varias explotaciones, tiene todo ordenado... Las Landas, por ejemplo, es un bosque que da trabajo a miles de personas. Lo importante es que todos nos sentemos y elijamos un modelo, porque si no corremos el riesgo de quedarnos como un bosque abandonado, mientras el mercado se lo reparten los países del centro y norte de Europa".

El minifundio es una barrera mental de la que hay que desprenderse. Es necesario que la propiedad se una, tire las barreras mentales que tiene, y trate de hacer un monte ordenado que se explote adecuadamente. El plan forestal de 1992 ya aconsejaba al propietario, tras un análisis de suelo, que es lo que podría ser adecuado plantar en cada sitio para que el propietario tome su decisión. Hay que hacer funcionar lo que no funcione cuanto antes. Creo que la industria hizo sus deberes y que la propiedad no "

"Confemadera nació para unir y que en vez de hablar de cien problemas tengamos solo cinco y poder resolverlos. Es necesario tener participación en las decisiones europeas y tener canales de comunicación como tienen nuestros países vecinos, que no salen de Bruselas y consiguen cantidad de ayudas que aquí ni imaginamos. Hay que pasar del siglo XIX al XXI".