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juzgado por atentar en Santiago en 2005

Uxío planteó a AMI contactar con etarras "de alto nivel"

La fiscal pide para el independentista 20 años de cárcel y 18 para su compañera Xiana Rodríguez por colocar una bomba en un cajero

E.P. MADRID  | 04.11.2008 
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Uxío Caamaño, uno de los dos jóvenes independentistas gallegos juzgados desde ayer en la Audiencia Nacional por un atentado sin víctimas contra una sucursal de la Caixa Galicia de Santiago en 2005, planteó por carta desde la cárcel a la dirección del grupo juvenil Assambleia da Mocidade Independentista (AMI) establecer contactos con otros presos de ETA "de alto nivel".

Así se desprende de un documento que se encontraba en un ordenador que se le incautó al presunto líder de AMI, Antonio García Matos, --huido de la Justicia-- que fue leído hoy en el juicio que quedó visto para sentencia en la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional contra Caamaño, integrante de este grupo juvenil, y su compañera Xiana Rodríguez.

"Aquí hay presos políticos vascos de alto nivel", decía Caamaño en su carta escrita desde la cárcel tras su detención, al tiempo que planteaba "acordar una reunión con ellos para recibir ayuda". "Sabéis que nunca nos han negado nada", añadía el joven, que además proponía iniciar una campaña en favor de "la repatriación de presos políticos gallegos" para la que proponía buscar un nombre.

Además, el procesado se refería en la carta a un "zulo en el que se encuentra guardado el material". Según decía, "es difícil de encontrar, pero no imposible, sólo hay que buscar entre las piedras".

En el mismo documento intervenido a García Matos, Uxío se refería al atentado contra la sucursal bancaria y como, después de ser detenido, se imaginó que "ella (Xiana) también podría ser cogida". "Ella, como estaba previsto, negó todo e inventó coartadas", comunicaba Uxio a la dirección en la carta en la que concluía mostrando su disposición a "lo que necesite el movimiento". "Estamos a lo que vosotros digáis", sentenció.

El abogado de Caamaño, Endika Zulueta, --letrado que logró la absolución de uno de los principales procesados en el 11-M, Rabei Osman El Sayed, 'El Egipicio'--, pidió al tribunal que no se tuviera en cuenta este documento. Denunció su "procedencia dudosa" y añadió que no está acreditado que fuese elaborado por los acusados al tiempo que denunció que el documento, escrito en gallego, no había sido traducido por un intérprete designado por la Audiencia Nacional, sino por un Guardia Civil "con intereses concretos en la investigación".

Durante la segunda sesión del juicio también compareció otro perito policial que calificó a AMI como un "grupo subversivo que persigue la independencia de Galicia y que pretende continuar el camino de la organización terrorista Exército Guerrilleiro do Pobo Galego Ceive (EGPGC)". El juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional abrió en el pasado una investigación en este sentido contra AMI, pero finalmente fue sobreseída temporalmente.

"No consideramos a AMI como una organización terrorista, pero sí como una organización radical que no descarta el uso de la violencia", matizó la fiscal Blanca Rodríguez en su turno de exposiciones finales en las que elevó a definitivas sus peticiones de 20 años de cárcel para Uxío y 18 para Xiana. Ambos son juzgados por el ataque perpetrado el 23 de julio de 2005 en la Plaza de Galicia, en Santiago de Compostela.

20 y 18 años de cárcel

La representante del Ministerio Público consideró a Caamaño autor de un delito de estragos (15 años) otro delito de utilización ilícita de vehículo con motor (3 años) y otro delito continuado de falsedad documental (2 años), por el que solicita también una multa de 1.440 euros.

En cuanto a Xiana, la fiscal pidió que sea condenada por otro delito de estragos y otro delito de uso ilícito de vehículo con motor. No obstante, Blanca Rodríguez planteó la alternativa de sustituir en ambos casos el delito de estragos por un delito de daños (3 años) en caso de que el tribunal "considere excesiva" la calificación inicial.

Por su parte, Zulueta abogó por rechazar el delito derivado del uso del coche, porque su cliente "desconocía que fuera robado", por lo que propuso una multa o la imposición de un trabajo a la comunidad. Además, defendió que el delito de falsedad no puede ser considerado como continuado y añadió que el ataque no se puede interpretar como estragos ya que, para ello, debería haberse tratado de "una acción de guerra". Por su parte, el abogado de Xiana solicitó la libre absolución de su cliente.

Durante la primera sesión del juicio celebrado ayer, Caamaño se negó a contestar a las preguntas de la fiscal Blanca Rodríguez, pero sí respondió --siempre en gallego-- a su abogado, Endika Zulueta, a quien admitió los hechos que se le imputan. "¿Colocó usted la bomba?", le cuestionó el letrado. "La coloqué", replicó rápidamente el joven, quien, sin embargo, matizó que su objetivo no era causar víctimas. "No tenía intención de hacer daño a nadie, coloqué un cartel junto al explosivo que decía 'Peligro bomba. No tocar'". Caamaño fue detenido por la Policía antes de que su artefacto explosionase disfrazado con una gorra y una peluca.

En ese sentido, el independentista relató que, en el mismo momento de su arresto, se identificó ante los agentes con su nombre real y alertó del lugar en el que había colocado la bomba y el tiempo que restaba --"una hora y 20 minutos"-- para la deflagración. Asimismo, exculpó ante el tribunal, presidido por Javier Martínez Lázaro, a su compañera.

"Me la encontré por el camino e intenté deshacerme de ella para que no estuviese conmigo en ese momento, al final me deshice de ella al llegar a la plaza de Galicia y me cercioré de que me había perdido de vista", explicó.

Minutos después Xiana Rodríguez reiteró las palabras de su compañero al recordar a preguntas de la fiscal y de su abogado cómo se encontró con Caamaño por la calle ese día. "Yo venía de dormir en casa de una amiga, no estuve con él ni dos minutos, me costó un poco reconocerle, le vacilé un poco y le pregunté donde iba pero no me lo contó, tan sólo me decía que tenía prisa, que no se podía parar y que me fuese", detalló la joven quien también fue detenida con el DNI de otra persona en una estación de tren una hora después de la explosión.

"¿Está usted a favor del uso de la violencia con fines políticos?", le preguntó a la joven la representante del Ministerio Público. "Es una pregunta muy general, habría que definir primero lo que es violencia, es algo muy abstracto, ¿una pintada en una pared es violencia?", contestó, pero la fiscal insistió al preguntarle concretamente por la colocación de artefactos. "¿Que si estoy de acuerdo?, no sabría que decirle, en principio nadie está a favor de la violencia, pero no sé que contestarle, sinceramente", declaró.

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