Viernes 18.10.2019 Actualizado 20:25
Google    

El Correo Gallego

Galicia » Economía

nuestra gallina celta

El retorno de la galiña piñeira

Una granja de Valdoviño recupera 150 ejemplares de esta especie autóctona, tras dos años de trabajo // En las últimas décadas, esta ave se vio relegada a zonas aisladas y aldeas del interior "pola invasión comercial das especies híbridas de Inglaterra"

PATRICIA HERMIDA • FERROL   | 18.06.2007 
A- A+

Kiko Delgado
Xesús Álvarez, izquierda, Xoán Ramón Díaz Saavedra y José López Bogo, en la finca de Valdoviño
FOTO: Kiko Delgado

Nuestros abuelos las recuerdan: pandillas de gallinas con tonos de perdiz, lideradas por un macho rollizo en colores fluorescentes. Aquellos chulescos amos del corral protagonizaban después los mejores banquetes: una carne con sabor entre pollo y caza, unos huevos color crema... Pero la imparable globalización pudo con ellas. Cual ejército invasor, la gallina híbrida británica derrotó comercialmente a la autóctona celta. Más de cincuenta años después, una entidad de veterinarios y criadores consigue recuperar a nuestra galiña piñeira.

En franca persecución, los tres tipos de gallinácea corretean en la primera granja piloto: Sequeiro, Valdoviño. Envueltos en nubes de plumas tenemos al presidente de la Asociación Galega para a Recuperación, Defensa, Producción e Promoción da Galiña Piñeira (Agapi). José López Bogo coordina a los cerca de cien criadores involucrados en la iniciativa de un veterinario de Arzúa, Jesús García Rodríguez. En su recorrido por las granjas descubrió que sólo quedaban unos doscientos ejemplares, prácticamente en vías de extinción y demandando un renacer. "Na súa casa adicouse á selección artesanal dun grupo, co apoio do Colexio de Veterinarios da Coruña, ata a actual reproducción nesta finca de Valdoviño", explican desde Agapi.

La asociación de criadores sacará adelante un libro genealógico y se solicita a la Xunta su catalogación como raza autóctona en peligro de extinción. ¿Por qué estas gallinas se vieron reducidas a núcleos aislados en el interior gallego? Nos lo explica Xoán Ramón Díaz Saavedra, secretario de Agapi: "Ás granxa chegaron as híbridas inglesas, que se extenderon con rapidez afectando á autóctona".

En nuestras tierras celtas contamos con dos gallinas de pedigrí: la de Mos y la piñeira. ¿Por qué se caracteriza el ave que se reproduce con afán en estos momentos en Valdoviño? Según el veterinario Xesús Álvarez, "presenta dimorfismo social: o macho é distinto da femia, conta cunha capa salvaxe similar á do galo de Barcelos, é a única galiña do norte español con esta peculiaridade".

¿Qué hay de su papel en la cocina? "Son boas productoras de ovos, de tamaño medio, e cunha carne de sabor máis forte que o normal", continúa el veterinario. Precisamente, su crianza se dedicará al enfoque productivo "para ovos e polo de calidade, para cociña de restauración e moderna". Con este proyecto "a raza xa está recuperada e non corre perigo". Ahora sólo falta que "a galiña non sexa un obxecto de vista ou zoolóxico, senón que teña rendabilidade en granxas".

 

CORRAL GALAICO

Tres colores: blanco, salmón y tipo perdiz

La galiña piñeira cuenta con tres variedades: blancas, color salmón y aperdigadas. Presume de plumaje tipo lace: las plumas internas contrastan con un borde de otro color. Cuenta con cabeza piramidal, orejitas rojas, patas, pico y ojos en amarillo.

Guerra avícola con la pérfida Albión

Cuando la producción de carne y huevos se restringía a la familia, bastaban las piñeiras. "Pero cando se esixiu unha superproducción, se importaron razas de fóra", indica el veterinario. Nuestra gallina se cría en seis meses, la híbrida sólo en dos.

Reproducción: hasta el infinito y más allá

Según datos de la FAO, organismo de la ONU en la lucha contra el hambre, más del 65% de las especies domésticas se encuentran en peligro de extinción. La piñeira se criará con técnicas tradicionales en Sequeiro, a partir de 150 ejemplares.

Conviviendo con los amigos faisanes

Cien criadores de la zona se han interesado en el proyecto: se llevarán diez gallinas y un gallo. En la misma finca conviven los faisanes. Y un colorido macho llegó volando desde la laguna de A Frouxeira para quedarse en el Sequeiro .