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El Idega de la USC avisa del golpe económico que trae la tercera ola

Los economistas lamentan que la pandemia truncó un lustro de recuperación // El impacto en el mercado laboral fue menor al que corresponde por la caída del PIB

No existe en toda España una publicación similar como la que, allá por 1986, decidió lanzar, entonces con apoyo de Caixa Galicia, un Instituto de Estudos e Desenvolvemento de Galicia (Idega) nacido en el seno de la USC una década antes. Treinta y cuatro ediciones consecutivas después, sin faltar a sus citas aunque con cierto retraso por la pandemia, veía a luz A Economía Galega. Informe 2019-2020, documento coordinado por el profesor de la universidad compostelana Alberto Meixide, uno de los progenitores de este longevo análisis.

Los economistas que elaboraron el estudio concluyen que la intensidad de la tercera ola de la COVID, junto con las demoras en el proceso de vacunación están provocando un nuevo ajuste a la baja en la mayoría de las previsiones de crecimiento para 2021. Venía el PIB gallego de crecer un 1,8 % en 2019, dos décimas menos que el conjunto de España, pero cinco más que en la Eurozona. A partir de marzo, la pandemia motivó un cambio radical, que llevó al Instituto Galego de Estatística (IGE) a estimar un cierre del año con una contracción económica del -9,7 %, para en el año en curso crecer un 8 %. Una estimación entre las más benévolas, la mayoría son mucho más pesimistas.

Detallan desde el Idega que el mix del confinamiento estricto –que tampoco apuestan por volvr a ver, como tantos otros economistas– para frenar la primera ola del coronavirus, junto con un modelo de crecimiento excesivamente dependiente del sector servicios, en particular turismo y hostelería, llevaron una histórica caída del PIB español del 17,8 % en el segundo trimestre de 2020, la mayor de la UE. La crisis actual puso fin a un período de recuperación económica, el comprendido entre los anos 2014 y 2019.

Si en 2019 todos los componentes de l demanda interna aportaron al producto interior bruto gallego, en 2020 la caída del consumo de los hogares y la inversión fue demoledora. Desde la óptica de la oferta, tras un 2019 irregular en los grandes sectores, el pasado ejercicio de pandemia provocó que la industria manufacturera fuese, en el segundo trimestre, el principal sector perjudicado por la crisis sanitaria, despeñándose su valor añadido bruto (VAB) un 29,6 %, seguido por la construcción (-19,6%) y los servicios (-16 %), con el sector primario como el menos damnificado. A lo largo del verano se limitó ese impacto.

En cuanto al mercado laboral, el avance sostenido de la ocupación entre 2015 y 2019, no fue suficiente, según el Idega, para recuperar el empleo previo a la crisis de 2008, pues 2020, ya de entrada, arrancaba con 106.000 ocupados menos y 32.000 parados más en Galicia que entonces. La pandemia lo empeoró todo, aunque el impacto en el mercado laboral fue muy inferior al que correspondería con la caída del PIB. La clave, según los economistas de la USC, está en los expedientes de regulación temporal de emprego (ERTE).

Exportaciones
Fortaleza del sector exterior

··· Galicia logró en la recta final de 2020 recuperar su ritmo exportador gracias a las buenas cifras de motor o alimentación, destacó el miércoles el director del Igape, Fernando Guldrís, quien destacó que la balanza comercial gallega fue hasta noviembre la tercera mejor de España en términos absolutos, con un saldo positivo de casi 3.800 millones. Crecen las ventas a destinos como Francia, Turquía y Noruega. La Xunta activó apoyos por 23 millones para mantener este impulso, y espera contribuir a la internacionalización de 1.500 pymes.

··· Los expertos del Idega, entre los que están, junto a Alberto Meixide otros economistas de la USC como Melchor Fernández, Juan Ares o Edelmiro López, apuntan en su anuario sobre la economía gallega que no fue ajeno el comercio exterior gallego pese a la crisis sanitaria. Al menos en los ocho primeros meses de 2020 los principales grupos arancelarios se vieron afectados por descensos, excepto los productos alimentarios y la automoción.

··· Detalla el Idega que tras recibir en 2019 una cifra récord de inversión extranjera directa con 723 millones, en el primer semestre de 2020 se cayó a 25,8, seis meses en los que Galicia invirtió en otros países 1.725,5 millones, en especial inmuebles y comercio minorista.

Sector agrario
El mejor parado ante la peor de las crisis que se recuerden

‘A Economía Galega. Informe 2019-2020’ certifica que en 2019 la dinámica del sector agrario gallego se caracterizó por un fuerte crecimiento de los volúmenes de producción, especialmente en las ramas ganaderas. Sin embargo, el deterioro de los precios provocó que la renta agraria permaneciese estancada. Como al mismo tiempo continuó la reducción en la mano de obra en el sector, esto posibilitó una mejora de los ingresos por ocupado próxima al 5 %, en línea con las tendencias de las tres últimas décadas. Al igual que sucedió en la Unión Europea y en España, explican desde el Idega, también en Galicia las ramas que integran el complejo agroalimentario fueron de las menos afectadas en 2020 por la crisis económica derivada de la pandemia. Afectó el hundimiento de las ventas hacia la hostelería y restauración, cuyas restricciones y cierres originaron fuertes cambios en la estructura del consumo alimentario, con un notable impacto en ciertas producciones, especialmente el vacuno de carne y el ovino y caprino, que sufrieron una importante caída de los ingresos. Mientras, en el lado positivo destacan el buen comportamiento que siguió manteniendo el sector lácteo, que registró una fuerte expansión de la producción, por encima do 4 %, acompañada de una estabilidad o ligero aumento de los precios percibidos. El resultado global es que en un contexto de intensa recesión económica, según los economistas de la USC, el sector agrario cerró el año con una “relativa estabilidad”.

Sector pesquero
Descensos en las capturas que llegan a las lonjas e impacto del ‘brexit’

Sobre las actividades vinculadas con el mar, según el Idega la pesca fresca desembarcada en Galicia en 2019 experimentó la mayor caída en 15 años, aunque apuntan que el precio medio alcanzado en primera venta fue el más alto, lo que evitó un grave perjuicio al sector. Detallan que la producción de nuestra acuicultura fue de 268.132 toneladas, frente a las 158.167 de la pesca. Destacan que en 2020 el acuerdo del brexit cedió al Reino Unido el 25 % del valor medio de las cuotas pesqueras en aguas británicas. Ese año la pesca gallega experimentó un descenso en la facturación de alrededor de 20 millones de euros. La crisis también provocó en los cultivos marinos un descenso en las exportaciones de mejillón fresco, que llegó a ser del 50 % en el mes de abril, y diminuyó la producción de almeja y berberecho durante los meses de confinamiento.

Construcción
Indicadores en rojo en el ladrillo y acelerón en la inversión pública autonómica

En las cerca de doscientas sesenta páginas de exhaustivo análisis de la economía gallega hay tiempo de detallar como la crisis de la COVID provocó en 2020 caídas del valor añadido bruto (VAB) en el sector de la construcción gallego, que sufrió un aumento del paro, un descenso de las afiliaciones a la Seguridad Social y un empeoramiento en las expectativas empresariales. El pasado ejercicio la oferta de vivienda, que cayó fuertemente en el conjunto de España, continuó creciendo en Galicia, aunque en ambos casos la pandemia provocó que se derrumbase la demanda. El precio medio de la vivienda se mantuvo en Galicia en 2019 y bajó ligeramente en la primera mitad de 2020. Sobre la obra pública, constataron desde el Idega una tendencia contraria a la del resto de España: disminuyó en 2019, mientras se incrementó en los ocho primeros meses de 2020, con una caída de gasto en la Administración central y un fuerte repunte en la inversión autonómica.

Sector servicios
Una recuperación sin tregua... hasta que se cruzó la pandemia y que hunde al turismo

El equipo de expertos coordinado por Alberto Meixide sostiene que la senda de la recuperación del sector servicios, que tuvo un crecimiento del valor añadido bruto (VAB) del 2,7 % en 2019, se truncó “bruscamente” en 2020 mostrando una trayectoria muy irregular a lo largo de todo el ejercicio. Es lo que tienen las pandemias. La hostelería, las actividades administrativas y servicios auxiliares, las artísticas, recreativas y de ocio, junto al comercio, foron as ramas más dañadas. Apuntan en el Idega que en la distribución comercial, a pesar de haber acudido con profusión a los ERTE, la ocupación en los tres primeros trimestres de 2020 cayó un 6,4 %, que son alrededor de 11.000 trabajadores. Detallan que en el sector turístico, tras los buenos resultados de un 2019 con más de cinco millones de viajeros y once millones de pernoctaciones, en los diez primeros meses de 2020 se produjo una debacles, tras una reducción del 59 % en el número de viajeros y de más del 55 % en las estancias. Además, completan, con la pandemia también se hundieron las matriculaciones de vehículos en Galicia y los tres aeropuertos tuvieron el peor de sus años.

Banca y seguros
La llegada del coronavirus acelera el salto digital de las entidades financieras

Sostiene el Idega en su ‘A Economía Galega. Informe 2019-2020’, que el sistema financiero gallego experimentó ya en 2019 una reducción del 9,1 % en su red de oficinas, finalizando el ejercicio con 1.355 sucursales, frente a un crecimiento del negocio del 3 %. Sostienen los expertos vinculados a la USC que la irrupción de la crisis sanitaria de la COVID-19 “está actuando como factor acelerador del proceso de ajuste de capacidad, dado el substancial impacto que tuvo en términos de caída de la actividad económica e impulso al proceso de digitalización de la sociedad, incorporando presión adicional a los ya bajos niveles de rentabilidad”. Argumentan, además, que el sector asegurador acentuó en 2020 la caída que ya había experimentado en 2019.

Industria
Al rescate con apoyo de los fondos europeos de unas fábricas a la fuga

En cuanto al sector secundario, a nuestras fábricas, en 2019 su valor añadido en las áreas manufactureras fue similar al de 2018, con un crecimiento del 0,6 % inferior al de los otros macrosectores. Para el Idega la carencia de pedidos constitutye el principal factor limitativo de la actividad industrial autonómica en los últimos años. Sostienen sus expertos que en un escenario convulso ante las noticias de cierre de empresas estratégicas para Galicia, los primeros trimestres de 2020 reflejan una severa caída en la producción en casi todas las divisiones industriales. El incremento de la automoción constituye una importante excepción. Destacan que el nuevo marco financiero plurianual de la Unión Europea debería permitir diseñar una política con mayor incidencia en la industria, pues a los tradicionales fondos estruturales se añaden los Next Generation EU. Al margen de todo este maná europeo, según los economistas de la USC, la mayoría de organismos que inciden en la política industrial gallega tomaron medidas excepcionales en 2020 ante la pandemia.

28 ene 2021 / 00:00
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