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Nuestra brigada ha participado entre los meses de mayo y junio en su trepidante y último ejercicio internacional: Steadfast Defender 2021, ejecutado con éxito en la remota ciudad de Cincu TEXTO Jorge Garnelo

Galicia, cerca del frente ruso con la OTAN y sus aliados

Finaliza junio y terminó consigo el Ejercicio Steadfast Defender 2021, una gran prueba internacional para garantizar que las fuerzas aliadas están bien adiestradas, son capaces de operar de forma conjunta, y están totalmente preparadas para responder ante cualquier amenaza: independientemente de donde provenga. En ella participaron 270 militares nacionales, sobre 200 pertenecientes a la Brigada Galicia VII. Los nuestros se dejaron la piel; fusil en mano, intercambiando conocimiento; vigilantes, creando lazos. La presencia de la Brilat ha de ser mundial para dejar “al ejército de tierra español en el lugar que se merece” y “poner en valor la elevada preparación de sus unidades”, siendo “embajadores de nuestro país en el extranjero” y buscando “siempre mejorar”.

Iniciada y desarrollada en la diminuta localidad de Cincu (Rumania), en el Joint National Training Center, muy cerca (unos 400 kilómetros) de la frontera ucraniana, amenazada aun a día de hoy por Rusia, los intensos preparativos dieron comienzo el pasado 3 de mayo, movilizándose todos los materiales y efectivos necesarios del puerto de Vigo al de Constanza... De la costa gallega a las orillas del Mar Negro. Tras 12 días de larga travesía llegaron al fondeadero rumano. Desde allí se desplazaron por carretera hasta el campo de maniobras. El 19 de mayo, las unidades estaban listas para iniciar el conjunto de actividades de adiestramiento e instrucción con los restantes contingentes presentes.

El Steadfast Defender 2021, que se expandió hasta este 12 de junio, fue un programa de varios ejercicios dirigidos por el Mando de la Fuerza Conjunta Aliada de la OTAN en Nápoles (Allied Joint Force Command), orientados a aumentar la capacidad de planeamiento, conducción y ejecución de operaciones militares en el ámbito de los países miembros de la Alianza. En esta fase de Rumania participaron un total 4.000 soldados de doce nacionalidades diferentes, estados que forman parte de la OTAN y otras naciones amigas o “partners” como Suecia y Finlandia.

Dicha iniciativa, planificada desde hace mucho tiempo, requirió una estrecha cooperación aliada a fin de asegurar que se implementasen las medidas COVID-19 seguras y apropiadas para proteger la salud de todo el personal militar y de nuestros anfitriones aquí en Rumania.

Durante esas semanas, las actividades que se realizaron incluyeron equipos de tiradores de precisión, unidades de morteros y de reconocimiento; movimientos y hasta despliegues tácticos; ejercicios de fuego real con sistemas de armas, combate en zonas boscosas o áreas urbanizadas. Un enorme abanico de actividades, pero siempre ejecutadas de forma conjunta con otros países, intercambiando conocimiento y usando técnicas, tácticas y procedimientos estandarizados a nivel OTAN.

EL PAPEL DE LA BRILAT. El contingente español que participó en las actuaciones del Steadfast Defender 2021 estuvo formado por 270 militares, de los que 200 aproximadamente eran de la Brigada Galicia VII. De la misma, la mayoría pertenecían al Batallón de Infantería Zamora I/29, con representación de personal de otras unidades como el Batallón de Cuartel General (medios de reconocimiento, transmisiones y NBQ), Batallón de Zapadores (elementos de desactivación de explosivos) y Grupo de Artillería (elemento de observadores avanzados y apoyo de fuegos). También intervinieron unidades de la Agrupación de Apoyo Logístico (Aalog) 61 de Valladolid en un National Support Element (NSE) español para apoyar de forma logística la correcta ejecución del ejercicio y del Mando de Transmisiones (Matrans), reforzando las capacidades de enlace con territorio nacional.

Este contingente estuvo integrado dentro de la 66 Brigada de Infantería Mecanizada turca, unidad que lidera la Brigada VJTF. Dentro de este grupo turco formaron parte asimismo militares de otros países como EEUU (unidades del 5th Cavalry Regiment), Reino Unido (3rd Battalion The Rifles) o Italia (unidades del 1º Reggimento Bersaglieri).

una EXPERIENCIA ENRIQUECEDORA. “Fue una experiencia muy enriquecedora ya que pudimos trabajar con ejércitos extranjeros como el italiano, británico, turco o polaco. Además, todo ello en un idioma que no es el nuestro y en un escenario muy distinto del que tenemos en España”, admite el teniente Jorge de Ramos, jefe de la Sección de Reconocimiento del BIMT I-29.

Después de su primera salida con las Fuerzas Armadas al extranjero, el ferrolano espera que la siguiente sea “alguna misión internacional que forme parte de la Brilat”, destacando que la presencia de la Brigada Galicia VII es fundamental en el exterior, pues “contribuimos a los compromisos internacionales en los que España forma parte”. “Además somos embajadores de nuestro país en el extranjero, representando no solo al ejército sino que a todos los españoles”, remarca el militar.

En Rumania también se estrenó el sargento Miguel Mato, jefe de Pelotón de la Brilat y natural de Pontevedra. El mismo, quien señala lo “muy buena y muy provechosa” que fue esta actuación, tanto a nivel personal como profesional, pone de manifiesto que dichos ejercicios son importantes para la Brigada Galicia VII pues así se pueden “comparar las tácticas, técnicas y procedimientos” así como “los materiales, que tiene nuestra Unidad respecto a las otras, buscando siempre mejorar”.

De la misma idea son el también pontevedrés y sargento Jorge Castro, jefe del Pelotón de Transmisiones del Batallón Zamora I/29, y la sargento Ariadna Pardo, jefe de Pelotón, originaria de Pontecesures. “Considerando que la Brigada tiene un nivel de instrucción y adiestramiento muy bueno, creo que su presencia siempre deja al ejército de tierra español en el lugar que se merece”, indica Castro, quien ya había viajado a Polonia hace cinco años, mientras Pardo, quien en 2014 estuvo en Afganistán, resalta que “es importante para la Brilat la participación en estos ejercicios para poner en valor la elevada preparación de sus unidades y componentes”.

Jorge de Ramos: “Es un prestigio para la Brilat y para el ejército de tierra español”

Cincu. Pese a la circunstancialidad del clima y el terreno, que se encontraba en condiciones lamentables, las ganas de ver a los familiares o la dificultad de coordinar tantos participantes en un campo de diminutas dimensiones, múltiples aspectos positivos sobresalen frente a los pocos negativos que dejó el Ejercicio Steadfast Defender 2021, donde los nuestros aprendieron con ganas a la par que mostraban todos sus conocimientos al mundo militar.

“Tácticas, técnicas y procedimientos distintos para el mismo escenario” se configuraron como lecciones magistrales en la pequeña ciudad de Cincu (Rumania) para los efectivos de la Brigada Galicia VII y los restantes soldados españoles que acudieron a la gran cita. Así lo resalta el teniente Jorge de Ramos, señalando que allí observaron que los materiales utilizados “son más o menos parecidos a los nuestros con más o menos características o accesorios”.

Poniendo a prueba el inglés “para todo tipo de prácticas”, el ferrolano matiza que lo mejor fue “la interacción con ejércitos extranjeros, compartiendo tácticas, técnicas y procedimientos” en una “muy gratificante” experiencia. “Formar parte de las unidades de la NATO Response Force (NRF) es un prestigio para la Brilat y para el ejército de tierra español”, subraya el jefe de la Sección de Reconocimiento del BIMT I-29, señalando que lo peor fue “el terreno y el clima, algo circunstancial”.

Para el sargento Jorge Castro, la mayor espina, como siempre, “es dejar la familia” atrás, aunque la rosa es “el compañerismo que siempre se demuestra cuando estamos fuera de casa”. Allí, tal como admite, se aprende a “ser crítico con uno mismo y conocer otras formas de trabajar”, algo que “es muy importante para ser mejores cada día”.

Por otro lado, el también sargento Miguel Mato, señala al igual que su compañero Jorge de Ramos que lo peor fue el terreno donde operaron, “que por la climatología se encontraba en unas condiciones lamentables”. Aun así, lo mejor se sobrepuso a ese pequeño inconveniente en su primera “experiencia en un despliegue internacional” que ayudó a perfeccionar “la instrucción y el adiestramiento de la Unidad”.

“Cómo aspecto más destacable resaltaría la experiencia personal de mandar un pelotón en un ejercicio multinacional y la puesta en común de tácticas, técnicas y procedimientos con otros ejércitos aliados”, expone asimismo la sargento Ariadna Pardo, añadiendo que como único fallo “mencionaría la dificultad de coordinar tantos participantes en un campo de maniobras de reducidas dimensiones”.

Durante prácticamente un mes... pese al mal tiempo, buena cara. Los nuestros la dieron, entre tierra embarrada, en una prueba de carácter internacional que contó con presencia gallega y española. Siempre ahí. Porque la seguridad de la comunidad y el país se escapa de las fronteras, mares y cielos, siendo preciso colaborar entre los países aliados para garantizar la integridad de toda nuestra sociedad. jorge garnelo

28 jun 2021 / 01:00
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