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lunes, 18 octubre 2021
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ENTREVISTA
José Manuel Iglesias, presidente del Clúster da Madeira e o Deseño (CMD) de Galicia

“No sólo a Ence, defendemos la seguridad jurídica, el empleo industrial y la economía gallega”

Tampoco los astilleros de Vigo o Ferrol, ni la refinería en A Coruña podrían hoy estar donde están. Toca decidir si queremos que exista un sector industrial en Galicia o si estorba”

{Montevideo, 1959} En vísperas de esta Semana Santa, el conjunto de la cadena forestal y maderera de la comunidad gallega decidió abandonar el silencio, y en un movimiento inédito, logró que una multitud de colectivos de todos los sectores económicos respaldasen con su firma el futuro de la pastera y censurasen aspectos que consideran lesivos en la Ley de Cambio Climático. ¿Por qué? “Es de justicia, el siguiente podemos ser cualquiera de nosotros”, sostiene.

¿Alguna vez se había firmado un documento que involucre a tantos miles de empresas en defensa de una sola de ellas?

Probablemente nunca una empresa contó con tanto apoyo entre organizaciones empresariales y sectoriales de diferente perfil.

La rubrican no sólo la cadena de la madera... Cámaras, Clúster TIC, Aclunaga, Salud... inédito, ¿no?

El Clúster promovió esta iniciativa en respuesta a la incertidumbre que se genera tras la revisión de la Ley de Cambio Climático, en uno de sus artículos, que sembraba dudas en cuanto a la retroactividad de la propia ley. A partir de ahí, se generó una corriente de opinión que casi daba por hecho el cierre a corto plazo de la fábrica de Ence en Pontevedra. Era una situación que no entendíamos por lo importante que es el tejido industrial para Galicia. Desde la junta directiva del CMD, por unanimidad, se decidió impulsar este comunicado que circularizamos y solicitamos el apoyo de otros clústers industriales y otras asociaciones representativas.

¿Porque va más allá de la pastera?

Es un tema tan importante que desde el CMD y todas las organizaciones que apoyan este comunicado tenemos que alzar la voz. Aquí, además de defender a Ence, se está defendiendo la seguridad jurídica, el empleo industrial de calidad y la economía de Galicia. Es de justicia movilizarnos porque el siguiente podemos ser cualquiera de nosotros.

Se echa en falta a las patronal es.

Están representadas muchas organizaciones que las componen. Los procesos de decisión son muy lentos y nosotros no quisimos demorar el cierre del comunicado. Nos consta que si quisiéramos esperar más, se sumarían muchos más a la lista. De hecho, la patronal gallega se acaba de pronunciar. Como dice su presidente, José Manuel Vieites, Galicia no está muy sobrada de empresas, y las que se van no vuelven.

¿Por qué es tan importante Ence para Galicia?

El cierre de Ence supondría la pérdida de 800 empleos en Pontevedra y más de 5.000 en toda Galicia. Además, se trata de personal de la más alta cualificación, dado el nivel de excelencia de los profesionales que trabajan en la compañía. Sus procesos de selección son de los más exigentes, con un alto nivel de tecnificación y salarios al mismo nivel.

Máxime a pie de monte...

Ence es una empresa tractora del sector forestal, punta de lanza en el desarrollo de una bioeconomía circular a partir de un recurso renovable como la madera, a través de mejora y automatización de procesos, digitalización, prevención de riesgos laborales, riguroso cumplimiento medioambiental, gestión de residuos, etcétera. Es una pieza fundamental del puzle en Galicia. Funciona como motor en una compleja maquinaria en la que están integradas multitud de empresas de logística de madera, de servicios forestales y aprovechamientos, viveros, selvicultores activos, ingenierías, empresas de mantenimiento, puerto de Marín, restaurantes, talleres y un largo etcétera. Hablamos de todo un entramado empresarial que, sin la compañía, se vería tremendamente afectado.

¿Tiene alguna lógica este debate en pleno impacto por la COVID?

Estamos atravesando una pandemia que trae consigo, además de una crisis sanitaria, una crisis económica a nivel mundial. El coronavirus demostró que una ciudad enfocada mayoritariamente al sector servicios se convierte en vulnerable. Las cifras hablan por sí solas: en un año se han destruido 10.000 comercios en Galicia como resultado de las restrictivas medidas que se han tenido que adoptar. El empleo industrial es el que vertebra y cohesiona la economía. Por ello, es inexplicable que esto no se comprenda y que, en una época en la que todas las entidades, toda la sociedad, deberían remar en una misma dirección para hacer frente a las consecuencias de esta crisis, se ponga el foco en la destrucción de empleo y riqueza. En la situación actual en la que hemos visto que el empleo industrial es el que genera estabilidad, sinergia y cohesiona la economía, no, damos crédito que se hable con tanta ligereza de cerrar una empresa que genera beneficios y es rentable.

¿Supone esta planta algún peligro para la Ría de Pontevedra?

La planta es inspeccionada periódicamente, con resultados que superan ampliamente las exigencias establecidas,- por organismos de control autorizado por la Administración del Estado en los diferentes ámbitos de aplicación de la reglamentación de seguridad industrial. El complejo de Ence en Pontevedra es totalmente seguro, así lo avala la norma internacional ISO 45.001, con la que la biofábrica de Lourizán ha sido certificada por su robusto sistema de gestión de la seguridad. De hecho, los índices de seguridad de Ence Pontevedra son, año a año, diez veces mejores que los de la industria en España. Nos consta que la seguridad, junto con la sostenibilidad y el respeto medioambiental, son las prioridades de Ence en Pontevedra, como en el resto de emplazamientos en los que opera.

Pero es cierto que hoy en día no se podría instalar donde está...

Tampoco los astilleros de Vigo o Ferrol, ni la refinería en A Coruña. Tenemos que decidir si queremos tener sector industrial en Galicia o si estorba.

¿Cree que es trasladable a otra ubicación esta factoría?

Trasladar no, desde luego. Sería cerrar la de Pontevedra y construir una nueva. Y cualquiera que entienda las necesidades de una fábrica de este tipo se da cuenta de que no tiene fácil encaje y no hay ninguna propuesta alternativa viable técnica y económicamente.

En la guerra tuitera entre Xunta y Moncloa... ¿Quién tiene razón con el anteproyecto de Ley de Cambio Climático? ¿Es retroactiva y acaba, tal y como está redactada, con decenas de concesiones próximas al litoral, no sólo Ence?

Ence no es la única entidad que ha advertido de este carácter retroactivo. Además está el propio informe del Consejo de Estado sobre la Ley, que incide en la inseguridad jurídica que genera su redacción. Crea una ambigüedad que no permite saber a las empresas a qué atenerse sobre sus concesiones en la costa, y las empresas necesitan un escenario claro y seguro. No solo ponemos en peligro muchas empresas del litoral, sino que alteramos un principio jurídico y constitucional. ¿Y que conseguimos? Hacemos que la inversión huya despavorida.

Pero también existe otro frente, el judicial. El futuro de Ence se juega además en la Audiencia Nacional...

Ese es un proceso en el que no podemos opinar, solo pediríamos que la justicia fuera más rápida para otorgar seguridad jurídica. Una justicia lenta no es justicia, genera incertidumbre y parálisis.

En el peor de los casos, que sólo pueda mantenerse en Lourizán hasta 2033... ¿Qué defendería entonces el Clúster?

Obviamente tendríamos que acatar la sentencia, pero nos lamentaríamos de cerrar una empresa industrial que genera beneficios para sus accionistas, empleo de calidad y bien remunerado y rentas para los miles de propietarios forestales por la compra de su madera, concretamente 190 millones de euros el año pasado, que suponen liquidez inmediata para miles de familias. Pensad cuánto dinero ingresa en las economías familiares cualquier otra empresa industrial, al margen de los sueldos y salarios que abona.

“Sería inaudito en otro país”

¿Se acuerda de aquella fábrica de papel tisú de la época en que el presidente de Ence era José Luis Méndez, a su vez director general de Caixa Galicia, entonces su máxima accionista?

Ojalá que se pueda recuperar esa oportunidad, pero ¿quién va a invertir si ya somos un país que está a la cabeza de los desarrollados en burocracia e inseguridad jurídica? Si existiera esa opción hoy en día no vendría para aquí, encontraría otros sitios en donde la recibirían con los brazos abiertos. Por eso imploramos al sentido común para cuidar lo que tenemos porque difícilmente volveremos a disponer de otra oportunidad. Tenemos que vivir de lo que generamos, no podemos sustentarnos en deuda pública o fondos que vengan de Europa, que un día se acabarán. Incluso los que viven ahora de un sueldo público deben analizar lo que pasó en Grecia, como acabaron muchos en la calle. Alguien tiene que pagar impuestos y generar empleo privado. Este debate sería inaudito en otro país.

04 abr 2021 / 00:30
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