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ENTREVISTA
Manuel Rodríguez Vázquez / Director Xeral de Defensa do Monte

Pladiga: “La sensación es estar a la altura del reto”

“Yo no entiendo que alguien que pone un fuego a 300 metros de unas casas, a las 10 de la noche, un día de mucho viento, sea inconsciente de lo que está haciendo”

En la pasada década han ardido casi 200.000 hectáreas (19.986,27 ha de media anual) en la autonomía, es decir, el 6,76% de Galicia. ¿Cuáles han sido los imanes que atrajeron las llamas hasta nuestra tierra? ¿Cómo despegarlos de la misma?

Es una buena pregunta. Una pregunta con demasiadas respuestas. No puede resumirse en un titular o pretender yo dar la solución mágica a un problema que es multisectorial porque incluso la pregunta hace la trampa en el buen sentido.

La línea imaginaria, aproximadamente entre Fisterra y O Barco de Valdeorras, marca la diferencia clara entre una Galicia norte y una Galicia sur. Una con un porcentaje de incendios similar a cualquier región del norte de Europa y una en la que hay localizado un problema evidente de incendios. El conflicto lo tenemos focalizado en determinadas zonas, en cierto tipo de montes. Ese es un análisis que hay que hacer y que estamos haciendo en el territorio.

¿Galicia tiene un 6,7%? ¿Pero qué Galicia? En la globalidad es cierto, aunque hay una que duplica ese porcentaje y otra con menos de la mitad de ese porcentaje. Ese 6,7% lo firmaría ahora mismo para muchas comarcas de nuestra Galicia.

Por delante, ahora, mucho trabajo para los próximos meses... ¿Qué sensaciones para esta temporada?

La sensación es siempre la misma cuando estás al frente del mejor dispositivo que hay en España. La sensación es estar a la altura del reto en la parte personal y profesional. Es de responsabilidad con el territorio, los gallegos, que son al fin y al cabo los que con sus impuestos financian el dispositivo que les protege.

Durante las últimas tres primaveras, si bien es cierto que el número de hectáreas calcinadas subió, también hay que reconocer su promedio (8.080 hectáreas) es inferior a la superficie media (16.971,92 ha) que ardió en los últimos 10 años, sacando el valor más alto y bajo de esa serie. ¿Cómo interpretar estos datos?

En las tres décadas que se pueden analizar, desde que existe el servicio de extinción en Galicia, el 2017 fue el tercer peor. Siempre tras un año de muchos incendios los siguientes son de muy poquitos. Hay una razón física: se ha reducido el combustible porque ha ardido mucho.

En Galicia, tanto en incendios como en hectáreas (quemadas) desde hace 30 años, evidentemente con algunos picos como en cualquier serie estadística, la gráfica es descendente. Hemos pasado de 200.000 hectáreas en el 1989, que es una auténtica barbaridad, a lo que el año pasado desde muchos titulares de prensa se consideraba uno malo: 15.000 hectáreas (ardieron) que son, comparado con lo anterior, una fracción.

Lo que sí llama la atención, siempre incidimos en eso, es que la superficie media por incendio está incrementándose. Estamos teniendo menos incendios, menos hectáreas en el conjunto del territorio quemadas, pero la superficie media por incendio está creciendo de forma suave aunque sostenida.

Este 2021 hay un 25% más de Parroquias de Alta Actividad Incendiaria (PAAI), que pasan a ser 35 frente a las 28 que había en 2020. ¿En que se traduce este número?

Las Parroquias de Alta Actividad Incendiaria están vinculadas sobre todo con la figura de los grandes incendios forestales. Los incendios de septiembre del pasado 2020, fundamentalmente en el sureste de Galicia, han hecho incrementar ese número de parroquias.

En alerta estarán las cámaras que han instalado en distintos puntos de la geografía gallega... ¿Se consolidan las nuevas tecnologías en la lucha contra los fuegos forestales?

Y cada vez más. Mantuvimos una reunión con Amtega y Retegal para desarrollar nuevas aplicaciones y nuevas tecnologías que si fructifican os lo diré en breve, pero creo que es el camino y que no hay otro porque se ha demostrado que de nuevo Galicia va por delante en eso.

La red de videocámaras tiene una multifuncionalidad, la más aparente es esa figura de Gran Hermano de que estamos vigilando el territorio, cosa que es obvia. Es cierto, estamos vigilando nuestros montes. Fundamentalmente nacieron para la vigilancia, pero tiene un efecto posiblemente más novedoso para nosotros en los últimos años. Al cubrir el 70% del territorio con esas cámaras vemos desde los centros de coordinación casi todos los fuegos que tenemos. En el caso de simultaneidad de incendios es muy importante para nosotros saber distinguir cual es el más preocupante en ese momento de los que tenemos para poder concentrar en él los medios que tenemos disponibles. Que los medios son finitos en cualquier administración y en cualquier dispositivo.

Uno de los grandes puntos del Pladiga es la creación del Centro integral para la lucha contra el fuego de Toén. ¿Cuándo estiman que estará listo? ¿A cuánta gente acogerá?

Se presentará en su momento por parte del conselleiro. Es polifacético: es un proyecto complejo, muy ilusionante. Las obras empiezan ya. Espero que a lo largo de la legislatura desde luego quede en funcionamiento. ¿Cuántas personas acogerá? Acoge todo nuestro dispositivo. Tiene que ser capital de nuestra parte de conocimiento. Cuanto antes esté, antes podremos estar allí para todo lo que son nuestras actividades de formación y adiestramiento.

También está la base transfronteriza con Portugal en Verín. ¿Se sabe en qué fecha estará construida? ¿Hay alguna previsión sobre la mesa en relación al número de trabajadores que albergará?

La base tiene que estar ejecutada en diciembre del 2022. Es una regla de oro de la Comisión Europea. Estamos al final del periodo y tenemos unos plazos estrictos para poderla financiar. Es la mayor que se hace en Galicia, sea para un uso u otro, aeródromo o aeropuerto, desde la segunda guerra mundial: Rozas en Lugo se hizo en 1943. Pueden operar seis aviones a la vez y cuatro helicópteros. Es un antes y después en lo que son las instalaciones del dispositivo gallego, es un proyecto más complejo que hacer una base. Participamos ocho socios y de esa iniciativa tiene que salir un congreso que debe realizarse en Galicia el año que viene. En el tenemos que poner en común todas las experiencias y doctrinas. Aprender de la doctrina de los demás, ver cual es la correcta y evolucionar con los incendios, por desgracia pero de verdad, es trascendental.

Otra de las novedades, la unidad de investigadora (UIFO) formada por 15 agentes. Entre sus funciones, aumentar los arrestos de los incendiarios. ¿Cuándo los pararemos?

Desde Medio Rural, tenemos que responder a preguntas que posiblemente serían de otros campos de la ciencia: la psicología, la sociología o incluso la psiquiatría. Claro, nosotros solo podemos actuar sobre el territorio en dos sentidos. La primera pata: la prevención, esa actividad sorda, constante en el territorio. La segunda pata, que nuestro dispositivo de extinción sea eficaz.

La tercera pata es la población, los que vivimos en el rural y que de alguna forma tenemos que ser cómplices necesarios de lo que acabo de decir. Tenemos más de dos tercios de superficie forestal en nuestro territorio y es muy difícil “pillar” a alguien in fraganti sin la colaboración vecinal. Prácticamente imposible.

En 2016, el anterior presidente del TSXG, Miguel Ángel Cadenas, se declaraba contrario a endurecer la pena de los incendiarios. Usted, a 2021, ¿ve favorable dicho “fortalecimiento” para que se lo piensen mejor?

No sé si se lo pensarían mejor de todas formas, honestamente. Yo no entiendo que alguien que pone un fuego a 300 metros de unas casas, a las diez de la noche, un día de mucho viento, sea inconsciente de lo que está haciendo. Lo que está haciendo es querer matar a alguien.

Si lo que cree es que está poniendo a prueba nuestro dispositivo, no es cierto. Está disparando a la gente. Eso y disparar a una multitud desde una ventana es lo más parecido que puede haber. Yo no soy quien, no soy juez ni fiscal ni tengo formación legal. No te sé decir, no me atrevo a decirte si hay que aumentar las penas o no, pero tengo muy claro la vocación criminal del que hace eso.

Hasta el 31 de mayo, los dueños de las parcelas forestales próximas a viviendas del rural debían limpiar sus terrenos. ¿Cuántas solicitudes han llegado a la Administración para que se haga cargo Seaga?

No puedo dar la cifra porque acabamos, como quien dice, de terminar. Son 269 concellos adheridos, estamos recopilando todo. Puedo decir que estamos muy satisfechos de la evolución. No es fácil implantar en la mente de todos nuestros convecinos, residentes en el rural, obligaciones sobre la propiedad.

Un Pladiga da para mucho y más con cuatro planes ¿En qué líneas trabajarán con vistas al futuro 2022?

A nivel personal, junto con el plan preventivo, lo que más me ilusiona es el formativo. El seguir formando parte de la proa de los distintos dispositivos que hay en España implica uniformizar la formación del dispositivo. Se ha multiplicado por mucho lo que estamos invirtiendo en formación. Estamos haciendo números porque, sobre las previsiones del Pladiga aprobado hace nada, hay aun incrementos.

07 jun 2021 / 01:00
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