Santiago
+15° C
Actualizado
jueves, 26 noviembre 2020
01:00
h
historia recobrada

La abadía benedictina de Samos recupera su vieja botica monacal

En una recreación museística se podrá ver todo el material que formó parte de la secular farmacia del monasterio lucense ·· Junto con las de San Martín Pinario y Oseira es la tercera que revive en Galicia

Samos muy bien podría haber sido el escenario en el que se desarrolla la novela de ficción El Nombre de la Rosa, de Umberto Eco. Ingredientes e historia para ello no le faltan. Al igual que la abadía que recrea Eco en su trama, el monasterio benedictino de Samos contó, desde el siglo XII, con una botica monacal que fue punto de referencia, en la curación de males y dolencias, para más de 15.000 almas en la comarca lucense de Sarria.

Ahora, gracias a una iniciativa impulsada por la comunidad benedictina, con la colaboración de la Academia de Farmacia de Galicia, Samos recuperará la farmacia del monasterio. Y lo hace mediante un proyecto de recreación museística que pretende "mostrar y poner en valor todo el material que se conserva en la abadía y que durante décadas formó parte de la farmacia monástica", según explicó el prior de Samos, José Luis Vélez.

La botica de Samos, al igual que las de otros centros monacales gallegos, era un servicio esencial en el monasterio y estaba muy bien provista de hierbas y plantas medicinales para auxiliar a los monjes, a los usuarios del antiguo hospital de peregrinos y a la población de la jurisdicción del cenobio.

Viaje al pasado

Alambiques, matraces, albarelos, botes, morteros, almireces, tamices, espátulas, pesos y básculas, junto con libros de fórmulas para emplastos y farmacopea, acompañados de muestras de hierbas y plantas medicinales, en una cuidada recreación de la botica del siglo XVII, volverán a cobrar protagonismo en la abadía de Samos en una sala de algo más de cien metros cuadrados, que abrirá sus puertas el próximo 15 de mayo, coincidiendo con un encuentro de Academias de Farmacia de España en la abadía samonense.

La botica de Samos es la tercera de las grandes abadías gallegas que se recupera gracias a un plan de recreación museística. Primero fue San Martín Pinario, en Santiago de Compostela, y luego Oseira, en Ourense. El prior samonense no descarta que en un futuro próximo se pueda dar vida a una interesante y atractiva ruta gallega de las bóticas monásticas, que sería como viajar al pasado para ver que métodos y medicamentos se utilizaban alla por los siglos XVI y XVII para curar a los enfermos.

delegmonforte@elcorreogallego.es

EL DATO

Desamortización

·· La desamortización de Mendizábal y la exclaustración del clero que llevó pareja, allá por el año 1835, supuso la salida de la farmacia del monasterio samonense y el fin de su actividad .

02 abr 2010 / 00:00
Noticia marcada para leer más tarde en Tu Correo Gallego
Tema marcado como favorito