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'TODO ES SILENCIO'

La "alquimia" entre las letras de Rivas y el cine de Cuerda desemboca en una trama negra de amor y silencio

Juan Diego critica lo que se "está haciendo" con el cine y la cultura en España y asegura que no se merecen "ese castigo"

La "alquimia" entre la literatura de Manuel Rivas y el cine de José Luis Cuerda ha cuajado en 'Todo es Silencio', una historia negra de amor y silencio con el telón de fondo de la Galicia de finales de los 80 y el narcotráfico como contexto.

Inspirada en la novela homónima de Rivas, responsable además del guión, 'Todo es Silencio' comienza con el mar que ayudaba a unos jóvenes personajes y acaba con el fuego que termina con sus vidas años después, en el mismo escenario pero en muy distintas posiciones.

"La alquimia se ha producido entre la literatura y el cine", ha explicado, en la rueda de prensa, Rivas, quien ha acudido con parte del equipo a Valladolid, donde la película inaugura esta tarde la 57 edición de la Semana Internacional de Cine (Seminci).

Cuando Riva se enfrentó a la escritura de este guión trabajaba en una novela que se corresponde con la primera parte de 'Todo es Silencio': tres niños que en el año 69 viven en una aldea costera de Galicia que, convertida en punto de contrabando, vive del mar y de los trabajillos que Mariscal, un falso indiano amigo de las trampas y el delito, les ofrece cuando llegan sus cargamentos de tabaco o alcohol.

Cacique del pueblo, posible padre de algunos de los protagonistas, entre ello Brinco y Leda, dos de los protagonistas, y empleador hasta de los niños, a quienes paga por limpiar cubas, Mariscal compra a la autoridad para mantener su actividad y mantiene relaciones con la madre de Brinco ante el silencio de su padre.

El silencio de los personajes, a quienes los gestos sirven de lenguaje frente a la verborrea de Mariscal, es el que marca el final de una etapa, la infantil, para saltar, en 20 años, hasta la madurez: la marcha de Fins, tras la muerte de su padre en el mar, y su vuelta al pueblo tras dos décadas cambia el devenir de los acontecimientos.

El joven, convertido en agente de la Guardia Civil, escribe todo aquello que no dice en un informe: el que elabora para sacar a la luz la actividad del narcotráfico que se ha adueñado de su pueblo y que ha hecho a gran parte de sus vecinos, incluso a la autoridad, en cómplices, entre ellos a Leda, su amor de la infancia, y Brinco, su pareja, llamado a ser el sucesor del Mariscal.

Las excentricidades que acompañan a las nuevas riquezas, la decepción de Leda por las costumbres de Brinco, las investigaciones de Fins y el inagotable ansia de poder del cacique derivan en una situación bien distinta al "retablo de las maravillas" de la infancia de los jóvenes junto al mar.

El fin de la novela de Rivas dio paso al fin del guión de la película con el asesoramiento de Cuerda, "maestro de la precisión y la concisión", y a 'Todo es Silencio', que según ha reconocido le ha hecho sentir la misma "conmoción" que cuando vio 'La Lengua de las Mariposas'.

La historia, con tintes de leyenda y aventura, es de una "gran rabiosa y perturbadora actualidad", según Rivas, quien asegura que pese a la importancia que la realidad del narcotráfico tiene en la trama, se trata sólo de un contexto, del "lienzo histórico", porque la verdadera "mercancía" es la del poder, que en este caso Mariscal se ejerce a través de la palabra frente a los condescendientes silencios de los demás.

SU INTERÉS: LOS PERSONAJES
Miguel Ángel Silvestre, Quim Gutiérrez, Juan Diego, Celia Freijeiro, Axel Fernández, Carolina Cao, Sergio González y Chete Lera, entre otros muchos, dan vida a los personajes de 'Todo es Silencio' y constituyen el principal foco de interés de Cuerda, quien ha reconocido echar en falta en la película la parte "más costumbrista" de la novela.

"Más que de western, que algo puede tener, tiene mimbres de cine clásico", ha apuntado el veterano director quien, intérprete también en la cinta, ha hecho una férrea defensa del cine clásico frente al "hipermoderno", el que le ha permitido incluir más de 1.300 planos en la película, que se ve continuamente matizada por el lenguaje gestual de los personajes.

Los elementos líricos y dramáticos defendidos por actores "increíbles" se traducen en "10.000 claves sentimentales", según su director, quien reconoce que 'Todo es Silencio' es la película de la que se siente "más orgulloso".

Los silencios de Fins son, precisamente, lo que más le ha gustado a Quim Gutiérrez de su personaje, quien tenía que dar "carne humana" al texto mientras que Celia Freijeiro destaca la fortaleza, el carácter, el liderazgo y el instinto de supervivencia de Leda, quien mantiene con Brinco y Fins un triángulo amoroso en lo que para ella es "una película de sentimientos".

Juan Diego, por su parte, quiso ser Mariscal desde que leyó la novela de Rivas y, aunque las palabras pronunciadas fueran en un castellano que, según ha reconocido, le recordaban a Delibes, la segunda voz era gallega.

El veterano actor, quien ha aprovechado la rueda de prensa para adelantar que esta noche trasladará al ministro de Cultura, José Ignacio Wert, en caso de coincidir con él en la gala, su malestar por lo que se "está haciendo" con el mundo de la cultura en España.

"Seguimos estando gobernados por unos mantas", ha lamentado antes de criticar lo que se está haciendo con el cine y la cultura en España. "No nos merecemos este castigo", ha aseverado antes de reconocerse "feliz" porque será la última vez en la que, a su juicio, se hará cine como el de 'Todo es Silencio' y se mostrará esa realidad "que sólo se puede ver en pantalla grande".

Por su parte el productor Gerardo Herrero ha reconocido las dificultades para sacar adelante una película de las características de la de Cuerda y se ha mostrado convencido de que se seguirán haciendo películas en 35 mm aunque, para ello, habrá que buscarse las castañas y hacer cine con menos dinero.

"Eso si no nos cortan los castaños", ha advertido Juan Diego, quien también ha criticado la subida del IVA hasta el 21 por ciento; asimismo el director del festival, Javier Angulo, ha mostrado su deseo de abrir todos los años la Seminci con una "gran película española".

 

20 oct 2012 / 19:08
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