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viernes, 27 noviembre 2020
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Autocrítica del 6N: vinieron solo 400 buses de los 2000 previstos

Hostelería reconoce que se bloquearon habitaciones esperando una última hora que no llegó // En las Rías Baixas sí se llenaron hoteles // Faltó organización en las parroquias

El comentario en la calle es unánime: había más policías que fieles siguiendo la visita de Benedicto XVI. Pero también hay datos objetivos para avalar esta sensación: en las más de dos mil plazas que se habían habilitado para acoger los autobuses que debían trasladar a buena parte de las 200.000 personas esperadas aparcaron a sus anchas unos cuatrocientos vehículos, con capacidad para apenas 20.000 seguidores del Santo Padre. Los aparcamientos de borde preparados para evitar aglomeraciones en el casco urbano recibieron la friolera de sesenta automóviles.

Mientras los hoteles de Compostela se quedaban a medias, negocios de las Rías Baixas colgaron el cartel de completo en pleno noviembre. Desde el sector reconocen que "hubo hoteles que habían bloqueado habitaciones en espera de una última hora que no llegó". Y las noticias de que la ocupación iba a ser altísima, e incluso que se alquilaban pisos a precios elevados tuvo un efecto desincentivador para el turismo.

Desde el sector reconocen que "hemos sobrevalorado y sobredimensionado el acontecimiento", apunta José Antonio Liñares. Aunque consideran que la visita ha sido "un éxito desde el punto de vista de la promoción" de la ciudad, y que "recogeremos los frutos en los próximos años", reconocen que la ocupación fue mucho más baja que la esperada.

Los hosteleros también consideran que "se sobredimensionó el plan de seguridad". En plenos preparativos de la visita se llegó a proponer que el recorrido del Papamóvil se redujese al tramo entre el Monte do Gozo y la Catedral, lo que habría supuesto pasar de once a cuatro kilómetros. La Iglesia se apresuró a descartar esta posibilidad. El recorrido entre el aeropuerto y San Lázaro se repartió entre las parroquias de la Archidiócesis, con la intención de que hubiese fieles en cada tramo. Finalmente no fue así y en muchas zonas podía verse solo a los agentes de la Policía Nacional vigilando las cunetas vacías.

No fueron muchas las parroquias de la propia comarca de Santiago que llegaron a organizar expediciones. Aunque la Carta Pastoral del arzobispo alertaba de que "es posible" que las "condiciones meteorológicas" no sean "las que nosotros desaríamos", señalaba también que "esto no debe ser un obstáculo para no participar personalmente". E instaba a los fieles a acudir: "Hemos de acompañar al Papa desde el aeropuerto hasta la Catedral".

Se dio por hecho que las seis mil sillas del Obradoiro se llenarían a primera hora de la mañana, y la alternativa era, tras ver pasar el Papamóvil, instalarse ante una de las pantallas gigantes para seguir la visita y la eucaristía. Y los fieles prefirieron seguir la jornada a través de la pantalla, pero en sus propios domicilios.

Y, en paralelo con los visitantes que consideraban que la ciudad estaría demasiado llena, y aquellos cuya posible visita no guardaba relación con el viaje del Papa y que anularon el viaje ante la previsión de un recorrido turístico casi imposible con la Catedral y el Obradoiro cerrados, fueron numerosos los compostelanos que optaron por pasar el fin de semana lejos del ajetreo de calles cerradas al tráfico y controles de seguridad. El propio alcalde llegó a reconocer que hubo un malentendido con los controles: se dejaba entrar a los comerciantes, pero no a los clientes.

El resultado global fue un fin de semana mucho menos positivo para hosteleros y comerciantes que cualquier otro del año.

acalvo@elcorreogallego.es  

EL PAPA, VERSIÓN INFANTIL

"Al Papa lo eligen: a) los obispos del mundo; b) los cardenales; c) se elige él mismo, o Benedicto XVI viene a Santiago porque "a) es una ciudad muy bonita; b) es un lugar de peregrinación; c) no estuvo nunca; o d) desea ver el botafumeiro". Esas son algunas de las cuestiones que plantea a los niños un folleto elaborado por el Arzobispado para ir generando ambiente en los meses previos al viaje papal. Mientras la Carta Pastoral de monseñor Barrio instaba a las parroquias a llenar el recorrido del Papamóvil, la Conferencia Episcopal invitaba a "acompañarle con el cariño, con la oración y, si puede ser, con la participación en las celebraciones".

09 nov 2010 / 02:17
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