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sábado, 19 septiembre 2020
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Las auxiliares del naval salvan al astillero Barreras del concurso

Las empresas asociadas a Uninaval y Asime se adhieren al plan para rescatar las gradas olívicas // Tienen el compromiso de cobrar el 100 % de la deuda

Las treinta y cuatro industrias auxiliares del naval, con las que Barreras acumula más del 70 % de una deuda que supera los 20 millones de euros, salvaron ayer el futuro inmediato del astillero. Evitaron el concurso de acreedores al aprobar, "por responsabilidad" y en una "decisión sufrida, la única y menos mala" de las salidas: la adhesión al acuerdo de refinanciación cerrado con las entidades financieras, y del que aseguran desconocer su contenido total. El OK llegó después de que la dirección de la constructora accedió a las propuestas "firmes y claras" de Uninaval y Asime sobre las garantías de cobro del cien por cien de la deuda.

Los portavoces de las proveedoras, Enrique Mallón y Alberto Rocha, advirtieron que el compromiso no equivale a conceder un cheque en blanco a los gestores de Barreras, a quienes anuncian un "control riguroso" de todos los actores: bancos, Cesce, Xunta, Uninaval y Asime.

El salvavidas que echaron ayer las empresas al avalar el plan de refinanciación no es nada más que el punto y seguido de las complejas negociaciones que se abren ahora para contar con "garantías suficientes" sobre el modo de pago de toda la deuda atrasada, así como de los nuevos trabajos a realizar que, con toda probabilidad, comenzarán a principios de marzo.

Los directivos del astillero se han comprometido a devolver a las auxiliares los avales entregados.

Entre los compromisos avanzados figura que el 50 por ciento de la deuda generada por la construcción del crucero de Ritz se comience a pagar cuando el acuerdo esté aceptado por la autoridad judicial y la mitad restante con la entrega del buque.

El abogado Alberto Rocha explicó que se han abierto vías de negociación con el Cesce, "que ha tenido un papel protagonista" para analizar la posibilidad de la cobertura de las garantías de las empresas. En paralelo, Uninaval ha planteado a la Xunta que compre los derechos de crédito de las proveedoras, en una operación que se materializaría con un crédito participativo, "con lo que las industrias se colocan en una situación más cómoda porque cobrarían el cien por cien del pasivo actual y pueden afrontar con más músculo los trabajos futuros", explicó.

Las acreedoras plantean que parte del flujo de fondos a recibir por el astillero quede "en prenda", o que se establezca la cesión directa de créditos a su favor. "Así queda garantizado el pago", insistió Rocha.

Los responsables de Uninaval y de Asime insisten en la trascendencia de contar "pronto" con contratos "viables y rentables". Insisten en que la viabilidad no esta garantizada solo con el barco de Riz y que ahora toca "una buena gestión, responsable" para "colmar" de pedidos al astillero.

sin quitas

••• El secretario general de Asime, Enrique Mallón recalcó ayer la trascendencia de haber conseguido, "todas las empresas unidas", eludir al fantasma de la quita de las deudas. La mayor garantía proviene de la exigencia del Cesce y de las entidades financieras que suscriben el plan de refinanciación de no imponer quitas a las auxiliares. "Este es uno de los motivos de más satisfacción hoy para la industria auxiliar naval gallega. Rocha recalcó que para que todo el mundo cobre es necesario garantizar la viabilidad de Barreras.

••• Los portavoces de Asime y Uninaval reiteraron ayer el mensaje de que la industria auxiliar caminará en paralelo con la viabilidad del astillero. "Si Barreras no tiene carga de trabajo, esto se acaba", afirmó Mallón para incidir en que se da una "primer paso" pero la garantía total de futuro.

15 feb 2020 / 00:00
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