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"Tras caerme en la calle nunca pude volver a mover mi brazo izquierdo"

Marisol Castellanos relata su calvario durante años tras tropezar con un alcorque que invadía la calle // Ha sido indemnizada por el Concello con 36.000 euros

El 18 de diciembre de 2015, en torno a las 21.15 horas, Marisol Castellanos sufrió una caída en la rúa de Fernando III O Santo que le cambió la vida. "Llevo desde entonces aprendiendo a vivir sin un brazo; no puedo mover el brazo izquierdo". Ahora, después de "mucho tiempo luchando" tanto a nivel personal, por los graves problemas de salud que le ha provocado el accidente, como por el dilatado y desagradable proceso legal, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), en contra de la sentencia del Juzgado de lo contencioso-administrativo nº 2 de la capital gallega, ha condenado al Concello de Santiago a pagar más de 36.000 euros a esta mujer por la caída que sufrió por un alcorque que invadía la acera.

En la sentencia del TSXG, tras el recurso presentado por Castellanos, en el que se solicitaba una indemnización mayor (71.000 euros), se detalla que el tocón "estaba en medio de la acera, sin señalización ni protección", contradiciendo así la versión del Juzgado de lo contencioso-administrativo nº 2 de Santiago, que consideraba que se encontraba fuera del lugar de paso para caminar y aludía a la falta de atención del peatón que sufrió la caída.

En este sentido, la propia Marisol lamenta profundamente la resolución del tribunal de instancia, así como algunas afirmaciones que recoge la sentencia: "Tuve que pagar 700 euros por las costas. Se me achacaba que iba caminando sin prestar la debida atención, cuando la caída se produjo de noche durante el mes de diciembre, con la calle mojada y con el mojón en medio de la acera. Además, el proceso judicial se alargó muchos años. Es muy difícil pleitear contra la Administración, pero, después de vivir un caso como este en primera persona, animo a todos los ciudadanos que sufran una situación de este tipo a que luchen y denuncien".

Asimismo, reconoce que en su decisión de seguir adelante en la batalla judicial después del primer revés legal fue muy importante tanto su condición de funcionaria como el apoyo de un amigo abogado. Además, incide en la importancia de llamar a la Policía y sacar fotos de lo sucedido tras un suceso como el que vivió en diciembre de 2015. En su caso, subraya, fue fundamental la colaboración de un viandante que pasaba por la zona.

"La imagen sirvió para comprobar que efectivamente el alcorque invadía la acera, dado que apenas unas horas después de la caída el tocón que sobresalía unos 30 centímetros de la rasante del alcorque ya había sido retirado. Pero un chico de Canarias que pasaba por la calle tras la caída hizo la foto. Tuvo que venir a declarar desde las Islas, y finalmente su testimonio fue clave en el proceso judicial", apunta Marisol, quien, pese a la setencia favorable del TSXG, subraya que sigue viviendo un auténtico calvario: "No me puedo peinar, no me puedo hacer una coleta, tengo enormes dificultades para vestirme, antes iba a nadar y ahora no puedo, y van a tener que volver a operarme del brazo", relata.

En este sentido, señala, además, que, tras el accidente, ha vivido un largo proceso médico que todavía no ha finalizado. Le han colocado una prótesis en el brazo izquierdo y señala que buena parte del dinero que recoge la imdemnización del Concello de Santiago ya la gastó antes en medicamentos y largas sesiones de rehabilitación fuera de las realizadas a través de la Seguridad Social.

Tal y como se observa en la foto que acompaña estas líneas, Marisol, que ahora tiene 60 años, solo puede levantar el brazo hasta la altura en que lo hace en la imagen. Además, las graves secuelas tras la caída, que le condicionan su vida personal en el día a día, también le ha modificado su desempeño laboral, dado que le han tenido que buscar un puesto adaptado a sus limitaciones físicas. En la actualidad, trabaja en el instituto San Clemente y aguarda para ser operado nuevamente: "Me van a hacer otra cirugía, mucho más dura, para cambiarme la prótesis".

Marisol Castellanos Funcionaria "Tengo muchas dificultades para vestirme, y no puedo ni peinarme; además me han tenido que adaptar el trabajo a mis limitaciones físicas" //"Tengo que volver a operarme para cambiar la prótesis"

10 dic 2019 / 00:00
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