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miércoles, 03 junio 2020
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Encuentran un gran alijo de mercancía robada en una granja de A Pulleira

Almacenaban material de ferretería, productos de bazar y baterías de coche // No cesan los controles de la Policía Local

El estado de alarma parece no afectar a los delincuentes de la ciudad, que están aprovechando el cierre de los comercios comercios para llevar a cabo sus actividades . Los robos en tiendas y bares empeoran, más si cabe, la difícil situación que estos días viven los empresarios compostelanos.

Sin embargo, quienes tampoco descansan pese a la exposición social que requiere su actividad son las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que el pasado viernes encontraron un gran alijo de artículos robados en una granja de la zona de A Pulleira. La Policía, que aún desconoce la identidad del responsable, descubrió una buena cantidad de material que pertenecería la conocida Ferretería Cruz, situada en Sionlla de Abaixo.

Los delincuentes también guardaban varios artículos que habrían sustraídos de un bazar chino de la ciudad y que sus propietarios ya pudieron recuperar, aunque el mayor alijo que guardaban los ladrones era una selección de baterías de coche que fueron robadas de las instalaciones de Composcar.

Cabe destacar que durante las últimas semanas Compostela ha seguido siendo escenario de diferentes robos y actos delictivos. Entre los más sonados, el desvalijo del céntrico Café Literarios durante la madrugada del pasado día 23, un suceso del que informaba este periódico y que supuso una pérdida para su propietario de cerca de 20.000 euros, entre el botín y los destrozos provocados por los cacos.

Sin embargo, actuaciones como la llevada a cabo el pasado viernes por la Policía en la finca de A Pulleira mantienen alerta a los delincuentes. En este sentido, la presencia de los cuerpos de seguridad se hace más visible estos días debido a la disminución del tráfico de la ciudad y a los registros continuados que los agentes realizan para asegurar el cumplimiento del confinamiento impuesto por el estado de alarma. En este sentido, es de destacar la labor de la Policía Local, que desde el pasado 16 de marzo realizó un total de 134 identificaciones, de las cuales noventa de ellas acabaron en propuestas de sanción por incumplimiento de las nuevas normas de aislamiento social.

Además, según los datos ofrecidos por el propio Cuerpo, hasta las 8.00 horas del día de ayer los agentes habían controlado un total de 1.933 vehículos. Todo, sin contar con la diligencias habituales como los problemas de tráfico o las quejas vecinales por exceso de ruido, que no cesan tampoco durante la cuarentena.

En las redes sociales, los compostelanos se dividen entre quienes aplauden la actuación policial y lamentan la irresponsabilidad de quienes ponen en juego la salud común, y quienes ven en estas inspecciones un control excesivo por parte de los agentes. Algunos de los vecinos incluso están optando por tomarse la justicia por su mano, increpando a quienes pasean por la calle sin motivo aparente, algo que está creando una cierta tensión, acentuada por la incertidumbre de no saber cuanto tiempo durarán estas circunstancias.

Lo cierto es que después del buen humor inicial, en el que muchos bromeaban con la tesitura e incluso más de uno intentaba sacar a pasear a su mascota de peluche, hoy parece que los chistes son cada vez menos habituales, ya sea por el miedo a las consecuencias legales o porque la seriedad de la situación hace que estas bromas sean cada vez menos aceptadas por la población.

31 mar 2020 / 00:00
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