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jueves, 02 julio 2020
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De fabricantes de zapatos a hacer máscaras

Trabajan en un lote de 3.000 que ceden al Ayuntamiento de Monforte // Es una iniciativa solidaria de Losal

Al mal tiempo buena cara. Este viejo refrán es el que está aplicando un veterano industrial del calzado en Monforte, Gonzalo López, de la firma Losal, ante el parón obligatorio de las máquinas de su fábrica desde el 30 de marzo por causa de la cuarentena industrial.

En lugar de estar de brazos cruzados se le ocurrió la idea de fabricar mascarillas protectoras contra el covid-19, una iniciativa solidaria en la que participan familiares y amigos de manera desinteresada. Empezaron el pasado lunes y ayer sábado, según explicó, seguían en la faena. El objetivo es hacer 3.000 máscaras que donarán al Ayuntamiento de Monforte para que sean repartidas entre el personal de servicios públicos y otros colectivos que las puedan necesitar.

Gonzalo señala que el ritmo de producción ronda las 300 diarias y subraya que mañana lunes harán una entrega de 600 unidades en el concello monfortino. Las mascarillas que elaboran son de las conocidas como quirúrgicas, están confeccionadas con varias capas de tela, pero no disponen de filtros.

La idea inicial de Gonzalo López fue la de efectuar la oferta de las mascarillas al Hospital de Lemos, pero en el centro médico le indicaron que ellos precisan otro tipo de protección más sofisticada. Ante esta circunstancia, trasladó la oferta al organismo local que la aceptó de buen grado para repartirlas entre el personal de los servicios municipales.

RECONVERSIÓN. Losal había solicitado la tela de mascarillas al centro tecnológico del calzado Inescop. Esta organización, con sede en Valencia, ofrece asesoramiento técnico a empresas del sector y había adquirido tras el estallido de la crisis del virus gran cantidad de tela para mascarillas de cara a ofertarla a las firmas asociadas que quisiesen reconvertir su producción de zapatos a la de este equipamiento de protección sanitaria, vista la imposibilidad de abastecerse de los fabricantes chinos ante la avalancha de pedidos de todo el mundo.

Inescop, según explica Gonzalo López, fue entregando su provisión de tela a los grandes fabricantes españoles de calzado, en su mayor parte localizados en Valencia y en la localidad de Arnedo, en La Rioja. Y las empresas más pequeñas, como Losal, recibieron lotes más reducidos. En el caso de Monforte les tocó un rollo que permitirá la elaboración de esas tres mil mascarillas de esta iniciativa solidaria que tal como apuntó el gerente de Losal “será nuestro grano de arena para ayudar a superar esta crisis sanitaria tan complicada”.

Al margen de este paréntesis de solidaridad en tiempo de pandemia, la realidad de la contada industria del calzado que pervive en Monforte sufre un parón histórico y tanto Losal como Curtido Galicos (Curgal) miran al futuro con incertidumbre y preocupación.

TODOENEL AIRE. Gonzalo López espera que mañana lunes pueda reiniciar su trabajo para poder atender pedidos pendientes de clientes. A la hora de valorar el impacto económico del parón asegura que es difícil hacer una estimación en estos momentos, “todo está en el aire y habrá que esperar a que recuperemos la normalidad para ver como responden los mercados”.

Añade que, en principio, “el catálogo de la temporada de invierno se lo hemos mostrados a nuestros clientes y hemos recibido pedidos, pero habrá que aguardar a como evoluciona el sector”, sentencia.

12 abr 2020 / 00:00
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