Santiago
+15° C
Actualizado
domingo, 24 octubre 2021
20:01
h

Galicia vista a través de los viejos álbumes de cromos

Estampas de Ksado y Bellezas de Gil Cañellas son las colecciones míticas de los abuelos// Bruguera y Casulleras recogieron nuestras joyas monumentales

La cantinela del "lo tengo, no lo tengo" que los chavales de mi época, allá por los años de 1965 al 70, utilizábamos para el intercambio de cromos en los recreos y a la salida de la escuela es ya historia. Hoy, ver a dos chavales intercambiando cromos repetidos a las puertas de un colegio es un acontecimiento excepcional, por no decir inexistente.

Pero los cromos, esas estampillas mágicas que dispararon la imaginación y que proporcionaron tantos buenos momentos a generaciones de niños, tuvieron su época dorada. Fue entre los años 1930 y 70, en los que decenas de editoriales publicaron vistosas colecciones de los más variados temas.

Y es que los cromos, además de ser pequeñas obras de arte en el mundo del grafismo y la ilustración, han tenido a lo largo de su historia un papel fundamental en el terreno educativo y cultural de generaciones de jóvenes españoles. Historia, botánica, zoología, geografía, razas humanas, anatomía o patrimonio monumental han sido algunas de las temáticas abordadas en el mundo del cromo, colecciones que en su época fueron como pequeñas enciclopedias profusamente ilustradas, que fueron fuente de conocimientos para los chavales de la época.

Galicia, aunque con menos actividad editorial en el terreno de la cromolitografía que otras comunidades, también tuvo sus colecciones de cromos de éxito.

Una de las más famosas fue Las Estampas de Galicia, publicada en 1935 por el fotógrafo abulense Luis Ksado, que se instaló en Ourense en 1905, ciudad en la que trabajó en el taller de Pacheco. Más tarde se trasladaría a Santiago y luego a Vigo, donde tenía un estudio fotográfico.

La primera tirada de este mítico álbum, con 407 fotografías en sepia, se agotó en dos meses. Se trata de un paseo etnográfico, monumental y paisajístico por la Galicia de principios del siglo XX. Instantáneas de este álbum sobre las ferias, mercados y fistas populares, como la de la "Coca" en Pontevedra, son auténticos documentos gráficos de nuestra historia más reciente.

Otra de las colecciones de cromos representativas de Galicia fue la editada en Oviedo, en los años 40, por Juan Gil Cañellas, Las Bellezas de Galicia, que fue el segundo álbum de la serie España Turística y Monumental.

Con un logrado dibujo de la catedral de Santiago en la portada, firmado por Mel, el álbum estaba compuesto por 525 estampas en blanco y negro, con vistas de las cuatro provincias.

Al igual que en el anterior nos ofrece un completo recorrido por los paisajes, monumentos y escenas de la vida gallega de mediados del pasado siglo. Es una mirada singular a las cuatro provincias y a sus lugares más significativos, desde los puentes y los ríos a los cruceiros o islas pasando por ferias y festejos.

Las Bellezas de Galicia tendría una nueva edición en 1966 de la mano de Cromoastur, esta vez a todo color, bajo la coordinación de Luis Martínez Estrada y Juan Gil Lafuente. Está formada por 553 vistas de las cuatro provincias gallegas, con sus pueblos, paisajes, monumentos, ríos, castillos, cruceiros, pazos, islas, playas, rías, puertos y monasterios, más relevantes.

Pero Galicia también tuvo su presencia en colecciones de éxito lanzadas en toda España por las grandes editoriales del mundo del cromo. Así, motivos de Galicia aparecen en álbumes como Razas Humanas, Maravillas del Mundo y Bellezas de España, publicados por Editorial Bruguera.

 

GAITERO GALLEGO. En el precioso álbum de Razas Humanas de Bruguera, editado por los años 50, con 128 cromos a todo color, la estampa número 1 es Gaitero gallego, que se incluye como representativo de la etnia galaica. En su pie de texto puede leerse: "Los gallegos proceden de los celtas, que pertenecieron a su vez a la raza aria o indoeuropea. Galicia es un país de clima humedo y suelo muy fértil y montañoso. En la costa la pesca ofrece una saneada fuente de riqueza y saneados beneficios".

En Bellezas de España, co­ección de 250 cromos, el capítulo dedicado a Galicia consta de cinco páginas en las que se incluyen 28 estampas con los lugares y monumentos representativos de nuestra comunidad. El ayuntamiento de A Coruña, la Torre de Hércules, la Catedral de Santiago, la iglesia de Vilar de Donas en palas de Rei, la igleia de la Peregina en Pontevedra, el puente romano de ourense, La Guía e Vigo o La Toja son algunos de los lugares y edificios patrimoniales incluidos.

 

CATEDRAL compostelana. Es, sin duda, el monumento gallego que en mayor número de colecciones aparece. Bruguera la incluye en Maravillasdel Mundo II, junto a la catedral londinense de San Pablo. La seo compostelana la recoge también la firma Nestlé en los álbumes Las Maravillas del Universo e Historia de España. Y la editorial Casulleras la incluye en el álbum I de Monumentos y Bellezas de España, publicado en los años 50, con 151 fotocromos en blanco y negro.

Nestlé en Mi álbum, editado en 1932, en la serie 58 dedicada a castillos de España, incluye la fortificación lucense de Pambre. Una pareja de gallegos, en la serie dedicada a trajes típicos regionales de España, aparece también en Las Maravillas del Mundo de Nestlé, cromos que se lograban al adquirir los chocolates de esta reconocida empresa.

Y Pambre, junto con las fortalezas de los Andrade, en Pontedeume; San Antón, en A Coruña y la torre del Homenaje de la fortificación de Monforte de Lemos figuran entre los 144 cromos del álbum Castillos de España, editado por Casulleras en 1957.

 

LOS VIKINGOS. Un pasaje de la historia de Galicia, las invasiones vikingas, lo recoge la editorial Ruiz Romero en su colección de 185 cromos Los Hombres del Norte. Los Vikingos. En tres estampillas alude a la llegada a las costas gallegas, allá por el año 968, de las huestes vikingas procedentes de Normandía. Las mandaba Gunderald, pretendiente al trono de Dinamarca, uno de los héroes de las sagas nórdicas.

La breve reseña histórica señala que ocho mil guerreros vikingos desembarcan en Galicia a los que se enfrentó el obispo de Compostela, Sisesando, tras armar a la población local. El prelado muere en la famosa batalla de Fornelos, lo que causó el desconcierto y la huida de la resistencia gallega al invasor vikingo. Es San Rosendo el que toma el relevo de obispo y "lanzándose contra el enemigo, electrizó a los gallegos con su ejemplo, haciéndoles contener en principio a las mesnadas invasoras", relata el álbum de Romero.

galicia@elcorreogallego.es

28 jul 2010 / 03:31
  • Ver comentarios
Noticia marcada para leer más tarde en Tu Correo Gallego
Tema marcado como favorito