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protocolo y ceremonial

El lenguaje corporal

    ¿Cómo detectar a través del lenguaje corporal a la persona dominante y competitiva?

    En estas épocas de verano las r­euniones con amigos son frecuentes y el conocer gente nueva es mas fácil, por lo tanto, es importante conocer lo que en protocolo denominamos "protocolo e imagen personal". En esta especialidad trabajamos de modo especial la paralingüística y el lenguaje corporal. Ambas materias son básicas a la hora de establecer una relación de confianza entre las personas.

    La paralingüística es la que matiza el lenguaje verbal a través de elementos como el volumen, el tono, el timbre, la calidad de voz, la velocidad al hablar, el acento y la entonación. La voz por ejemplo si es muy alta provoca sensación de dominio mientras que la voz muy baja da impresión de timidez o sumisión lo que también perjudica en las relaciones. En segundo lugar, el tono de la voz no ha de ser demasiado suave ya que puede llevar a pensar que se quiere engañar, generando recelo.

    En época de discursos se hace más evidente que nunca la frecuencia de errores en la dicción que pueden indicar que se está mintiendo o que de algún modo se quiere engañar a alguien. Estos errores que pueden en un primer momento adjudicarse a unas personas sumisas lo que es un error, porque son en realidad personas con gran ansia de controlar y dominar. Algunos ejemplos: pronuncian mal las palabras, de vez en cuando tartamudean, hacen frases inacabadas, tosen, omiten palabras y usan sonidos como "um", "eh".

    Por otro lado, el lenguaje corporal se convierte en pieza clave de la comunicación representando más del 75% del contenido en una conversación. Aquí resumo algunos rasgos y posturas que delatan a la persona competitiva y dominante:

    Cuando se presentan en un grupo suelen comenzar con un leve o ningún apretón de manos o beso si es entre mujeres, ponen sonrisa irónica y, si dan la mano, lo hacen con la palma hacia abajo. Este ultimo rasgo es de dominación y control.

    La mayoría no se retira las gafas de sol, impidiendo así el contacto visual. Por cierto una de las mas graves faltas de protocolo como ya he mencionado en varias ocasiones.

    Cuando hablan, entrelazan los dedos para demostrar autoridad.

    Los marcadamente dominantes, al empezar a hablar, se agarran o tocan la cabeza por detrás demostrando seguridad a la otra parte. Gesto compartido con nuestros primos los simios.

    Cuando te dejan hablar rehuyen la mirada, evitan el cruce directo con los ojos para evitar dejarse llevar por nuestros argumentos, es en realidad un modo de protegerse porque una persona dominante se siente con frecuencia agredida de algún modo, y por lo tanto, con necesidad de defenderse.

    Cuando miran hacia abajo muestran el grado alto de rechazo a escucharnos.

    Sentados evitan que sus rodillas se dirijan hacia la persona que está hablando.

    Si se sienten inseguros suelen darse un leve toque en el lóbulo de la oreja o se tocan el cabello.

    Con los temas que les resultan aburridos miran hacia el suelo, cruzan las piernas y balancean levemente uno de los pies.

    Una pose típica de barrera defensiva del controlador es cuando apoyan la espalda sobre su respaldo y cruzan los brazos a la altura del pecho, o bien echan hacia atrás el brazo sobre el respaldo de la silla.

    Si comentan algo poco creíble intentando engañar a la otra parte, parpadean, o tienen un tic y dejan de mirar a la cara, cambiando a su vez la postura corporal sobre la silla o si están de pie cambian el peso del cuerpo de un pie al otro.

    Es importante, por último, que el uso excesivo de estas técnicas restara efecto a nuestro objetivo fundamental en protocolo, ser cordiales y naturales.

     

     DIRECTORA DEL INSTITUTO EUROPEO CAMPUS STELLAE 

    *Doble Máster en protocolo, etiqueta y organización de eventos. protocol@campus-stellae.com

    31 jul 2013 / 20:53
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