Santiago
+15° C
Actualizado
domingo, 12 julio 2020
00:39
h
AQUELLOS MARAVILLOSOS AROS > 89

Moses Malone, el pívot del sacho

(1983) Carpanta del rebote, ganó un anillo NBA y sudó más que nadie en la zona de los 70, 80 y 90 // Fue tres veces MVP de la liga: 1979, 1982 y 1983

Cuando el añorado Moses Malone lanzaba el primer tiro libre brotaba alrededor un charco. Tras el segundo, su huella de sudor ya se había convertido en lago. Nadie bregó tanto como él en los campos de algodón del aro, recolectando balones, de sol a sol.

En los EE. UU. de 1970, el baloncesto profesional era menospreciado entre la América de anuncio por su fama de deporte fullero.

En ese contexto, Malone hizo historia al saltarse la universidad para llegar desde el instituto a la ABA gracias a sus grandes facultades y a que el horno de su bolsillo no estaba para hacer bollos.

En 1974 se convirtió en el primer jugador pro que pasaba de niño a hombre sin aula veinteañera de por medio. Empezó en los Utah Stars del 74/75, equipo con sección de armarios: cuatro componentes de 2,08 m o más.

Aries del 23 de marzo de 1955, hijo de Petersburg, Virginia, la NBA no empezó a contar sus capturas hasta que llegó en 1976 a los Buffalo Braves (hoy, los Clippers).

A los pocos meses se fue a Houston e hizo de la zona su casa. Tras promediar 14,7 rebotes y más de 31 puntos en 42 minutos por noche, llevó al equipo a la final de 1982, en vano por culpa de los Celtics de L­arry Bird, que parecía su hijo aunque se llevasen meses.

Pívot con nombre de thriller del subgénero cinematográfico Blaxploitation (de cuando Shaft), en la cancha, su trabajo interior no admitía descanso ni tregua.

Sin saltar mucho pero sin parar, su inteligencia y agilidad brillaba. Su perfil roqueño martilleaba.

Aquí le conocimos en los Sixers de Philadelphia, a donde llegó en 1982 para ganar el anillo que ansiaba Julius Erving (Dr. J) cuyo póster adornaba la habitación y los sueños del Michael Jordan adolescente. En esa primavera de 1983, barrieron 4-0 a los Lakers.

Una y no más... santo... Magic, pensó cierto base con dorsal 32.

En mis Sixers (sí, confieso), aparte de criar a Barkley, Mo obró el milagro: ganar el anillo atrapando más rebotes que el año anterior jugando... 5 minutos menos. Su pelo afro de negro azabache, su perilla esporádica y unas gafas protectoras estilo Jabbar que se quitaba en los libres, fueron una de las estampas de la NBA ochentera pero le faltó sonreír dentro del parqué para ganar perfil mediático.

Mientras en Santiago los niños de La Salle aprendían en 1991 con Kike Freire, Malone decaía. Fue a los grises Washington Bullets dos años, tres a Atlanta, dos a Milwakee, uno de nuevo a los Sixers, y completó el vagabundeo en los Spurs, retirándose con 40 años (1995) alguien que dedicó las manos a rebotear. Su destino deportivo fue feliz pero cruzó los aros agarrado al sacho. DEP

"Tuvo su mejor época con el Dr. J y Maurice Cheeks"

PÍVOTS Welly Prieto, que fue jugador del Oliveirense (Portugal) y Celtas de Foz, padre de una perla de la cantera gallega como Javi Prieto (Peleteiro), describe así a Moses Malone: "No era el más alto de la zona pero era muy grande y fuerte. Excepcional reboteador, más en ataque, creo que tuvo sus mejores momentos con los Sixers (1982-86). Aparte del anillo de 1983, logró el galardón del MVP de esa temporada y de las finales. Tenía a su lado como alero al Doctor J y a un buen base como Maurice Cheeks. Recuerdo que era un jugador muy duro y diría que infravalorado. En dichas finales, logró imponerse en su duelo particular al gran Kareem Abdul Jabbar. Y tristemente fallecido con 60 años, fue designado entre los 50 mejores jugadores de toda la NBA".

Welly Prieto

EXJUGADOR: FOZ Y OLIVEIRENSE

"No era el más alto de la zona pero era muy grande y fuerte. Fue un excepcional reboteador, más en ataque, y creo que tuvo sus mejores momentos en los Sixers desde 1982 a 1986"

17 feb 2020 / 00:00
Noticia marcada para leer más tarde en Tu Correo Gallego
Tema marcado como favorito