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EDITORIAL

Objetivo: salvar el castro de Baroña

    GALICIA ES TIERRA fértil en patrimonio arqueológico. Son muchos y de gran interés los yacimientos que existen a lo largo y ancho de nuestra geografía. Es una riqueza cultual que como cualquier otro bien ha de ser útil a la sociedad. Para ello hay que ponerla en valor y esto solo se conseguirá, primero con una adecuada conservación y después con la máxima promoción. Hoy nos detenemos en un referente de este patrimonio al que, junto a otros muchos, no se presta la debida atención. Se trata del castro de Baroña, en la parroquia del mismo nombre del municipio de Porto do Son. Es uno de los primeros yacimientos castreños que fueron excavados en Galicia, hace casi un siglo, y de los más conocidos popularmente. Su emplazamiento y características hacen que la visita y estancia resulten emocionantes. Se trata de uno de los monumentos gallegos más visitados. Sin embargo, a pesar del interés y gestiones realizadas desde diversas entidades e instituciones, no recibe la debida consideración por parte de las autoridades responsables de su cuidado y protección. Existe una demanda razonable y documentada para que sea declarado Bien de Interés Cultural (BIC), lo cual supondría un aval a su importancia y un mayor compromiso de conservación. Esta calificación la obtuvieron otros monumentos o espacios arqueológicos que sin duda lo merecen, pero con igual o mayor mérito también debería recibirla el que nos ocupa. Es mucho, decíamos al principio, el patrimonio existente en nuestra tierra, lo cual se traduce en grandes presupuestos para su mantenimiento. Todo el mundo es consciente de que en medio de esta crisis los recursos son limitados, por lo que hay que priorizar y buscar fórmulas inteligentes para obtenerlos. La declaración de BIC corresponde a la Xunta pero este título sería de gran ayuda para presentarse ante otras puertas en busca de financiación. En cualquier caso, las limitaciones presupuestarias no impiden iniciar otros pasos. ¿Qué cuesta tramitar un expediente para que uno de los castros mejor conservados y más visitados de nuestra tierra sea declarado Bien de Interés Cultural? Nada. Solo la voluntad de ponerse manos a la obra. Si no lo hacemos, los detractores de la Cidade da Cultura podrían acusarnos, con parte de razón, de enterrar cifras multimillonarias mientras permitimos el deterioro de lo que representa lo más significativo de nuestros orígenes. La gran obra del monte Gaiás es el icono cultural de la Galicia del siglo XXI como el castro de Baroña lo es de nuestra cultura en los inicios de la historia. Son referentes imprescindibles. Ninguno puede desaparecer.

    20 feb 2011 / 00:00
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