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las dos caras

Parejas de todo el mundo piden cita para casarse en la Catedral

Contrayentes de Canadá, Reino Unido, México, Francia, Italia y Suiza viajarán en los próximos meses a Compostela para celebrar su boda en la Corticela ·· La cifra de enlaces religiosos cae un 45% en los últimos siete años

    Aunque hace casi siete años que el Cabildo prohibió las bodas en el Altar Mayor, la Catedral sigue siendo un icono para parejas de todo el mundo. Cumbre de peregrinación y referente universal de la Iglesia, a la basílica compostelana no paran de llegar peticiones de novios que están dispuestos a recorrer miles de kilómetros para contraer matrimonio. Internet les ha abierto la puerta. La web del Arzobispado recibe e-mails de lugares recónditos solicitando cita para casarse. Lo que no saben en otros países es que el Cabildo decidía en 2001 vetar los esponsales en la Catedral. El motivo, incompatibilidad entre la creciente actividad del templo y las ceremonias nupciales.

    Desde entonces el Altar Mayor es zona acotada casi en exclusiva para la Familia Real. La suspensión no afecta, sin embargo, a la capilla de la Corticela. El templo de los extranjeros tiene previstas para los próximos meses en torno a siete bodas (en lo que va de año ya se han oficiado 30). Los contrayentes proceden de Canadá, Reino Unido, México, Francia, Italia y Suiza, indica a este diario el párroco de la Corticela, Juan Filgueiras Fernández. A través de los dos canales de comunicación establecidos (la página del Arzobispado y el sitio web del templo), el goteo es incesante. Sólo durante 2007 se casaron en este espacio 20 parejas extranjeras (con las bodas nacionales, la cifra asciende a 60). Casi siempre son peregrinos que eligen la meta xacobea para dar el 'sí quiero'. "Es lo bonito", cuenta Filgueiras.

    "Es normal"

    Pese al bum de la Corticela, la caída de las bodas religiosas es un hecho. El año pasado se celebraron en el Arzobispado de Santiago 3.420 matrimonios, una cifra muy similar a la del ejercicio anterior. Sin embargo, echando la vista atrás, el descenso es significativo. El desplome entre 2000 (6.155 bodas) y 2007 roza el 45%, según los datos facilitados por la Oficina de Sociología y Estadística de la Iglesia compostelana. "Realmente es normal", justifica el responsable de la entidad, Juan José Cebrián. "Por lo civil te puedes casar una vez al mes y, luego, te divorcias exprés y ya está", critica. "Por la Iglesia sólo te puedes casar una vez", indica. El balance no le preocupa porque en el Registro Civil "cuentas a la misma persona hasta cinco veces", apostilla Juan José Cebrián.

    REPUNTE

    Medio centenar de nulidades

    Algo más de medio centenar de parejas casadas en el Arzobispado de Santiago consiguieron el año pasado el beneplácito de la Iglesia en primera instancia para anular su matrimonio. A pesar de que son necesarias dos sentencias de dos tribunales eclesiásticos distintos, la cifra es mucho mayor que la de 2006, período en el que se concedieron 36 nulidades.

    En el resto de Galicia, otras 80 parejas consiguieron disolverse (42 en 2007 y las demás, en 2006). No obstante, no todos lo que lo intentan lo consiguen. En los últimos dos años, se denegaron nueve recursos en toda la comunidad .

    LAS CLAVES

    La Colegiata de Sar también tiene gancho

    La Colegiata de Sar es uno de los escenarios con más gancho para los novios. La mayor parte de las bodas de la provincia de A Coruña se celebran en este emblemático templo, señala Cebrián. Por contra, en la parroquia compostelana con más habitantes, San Fernando, apenas se cuentan entre dos y tres esponsales al año.

    La basílica tuvo que cerrar el grifo

    Antes de que el Cabildo catedralicio cerrase el grifo, en el Altar Mayor se celebraba una media de 40 bodas al año. La última fue la de una joven pareja formada por una compostelana y un lucense, Sonia Villarino y Ramón Bodenlle. Los novios contrajeron matrimonio el 30 de diciembre de 2001.

    Taras psíquicas o físicas y errores

    La mayor parte de los que emprenden un proceso judicial para anular su matrimonio aducen algún tipo de tara física o psíquica que interrumpe la convivencia conyugal. Otras causas suelen ser la falta de discrección y el error. El camino es muy largo y tedioso, ya que lo primero que recomienda el Arzobispado a las parejas es la reconcialiación.

    El examen del aparato eclesiástico

    Conseguir la nulidad de un matrimonio no es fácil. Un vicario judicial, cuatro jueces diocesanos y un defensor de vínculo componen el aparato eclesiástico que evalúa las causas en primera instancia. Una vez superado este escollo, se abre el proceso en un segundo tribunal, que casi nunca deniega la petición .

    27 abr 2008 / 02:04
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