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El profesor de Economía Financiera de la Universidad de Vigo ve marcadores que podrían ayudar a la recuperación económica del Monbus Obradoiro.

Patricio Sánchez: “Sin los aficionados no hay club. He ahí el reto”

Está toda la sociedad de acuerdo en que, si algo ha demostrado esta pandemia del covid-19, es que lo importante es la salud... aunque incluso para garantizarla es preciso dinero. Dinero para comprar mascarillas, test, respiradores, para contar con logística en terceros países y adquirir así material, y dinero para poder mantener confinada a las personas en casa sin la necesidad de adelantar la denominada desescalada por la urgencia de no ahondar en una crisis todavía de peores consecuencias.

También en el deporte se está viendo que el dinero es clave. Cuando la industria del ocio debería ser una de las últimas prioridades del Gobierno, el hecho de que sólo el fútbol aporte el 1 % del PIB de España acelera el regreso a los entrenamientos y a la competición. De ahí la importancia de sondear ya la opinión de expertos como Patricio Sánchez, profesor de Economía Financiera de la Universidad de Vigo, coordinador del Master en Gestión Empresarial del Deporte además de subdirector del Foro Económico de Galicia y del Grupo de Investigación GEN. Ya en 2018, trasladando las encuestas realizadas entre la afición del Monbus Obradoiro, evidenció en un estudio que el básquet de élite era un estímulo para el turismo.

En este momento este tipo de aseveraciones se complican ya que aún es pronto para calibrar el impacto económico y social en los clubes “más allá de afirmar que, lamentablemente, será muy importante”. “Hay que pensar que a todo lo que tenga que ver con el contacto físico y las grandes aglomeraciones de personas aún le queda una larga esperar para recuperar cierta normalidad.”, apunta el profesor. “Sí podemos afirmar con rotundidad que la variable clave para estimar el daño viene determinada por la duración de esta situación: estado de alarma, confinamiento y posterior desescalada. Debemos tener presente que el sector deportivo se encuentra totalmente paralizado (cero actividad) y el parón de tiempo corre en su contra”, reitera Patricio Sánchez.

En el caso concreto del Monbus Obradoiro, único club gallego en la Liga Endesa, en la máxima categoría del baloncesto español, el subdirector del Foro Económico de Galicia se muestra un poco más optimista sobre su capacidad de recuperación. “Me inclino a pensar que la evolución de los clubes profesionales va a ir muy de la mano porque, de hecho, los unos se necesitan a los otros para su éxito (lo que los economistas llamamos el “balance competitivo”). Por lo que se refiere al Obradoiro, sí tiene la ventaja de ser el “club” referente de la ciudad y comarca. Dicho de otra manera, no tiene la competencia con el fútbol tan marcada como en otros municipios y eso lo sitúa en una situación más favorable”, analiza.

Para que se cumpla este razonamiento también es fundamental el hecho de que la entidad que preside Raúl López cuenta con patrocinios fieles como Estrella Galicia, Abanca o Monbus, empresas que el profesor de la Universidad de Vigo destaca porque cuentan con una “apuesta y convicción deportiva muy clara y estoy seguro que, pasada esta crisis sanitaria, la reforzarán incluso todavía más”. “No me cabe la menor duda en este sentido”, apostilla.

Una decisión complicada. La elección de acogerse a los ERTE por parte de clubes profesionales ha tenido una respuesta muy diferente según los países. Así como en Inglaterra al crítica popular obligó a recular a clubes como el Liverpool, en España están prácticamente generalizados. ¿Realmente los Expedientes de Regulación de Empleo eran la única salida? “Creo que no es justo analizar las decisiones de un momento tan complejo y extraordinario bajo parámetros que de situaciones “normales” y a posteriori. Me parece más importante planificar la estrategia a seguir una vez finalice el periodo de acogimiento al ERTE”, asume.

Por último, Patricio Sánchez señala algunos de los pasos que deberían seguir entidades como el Monbus Obradoiro o la SD Compostela una vez que se inicie la ansiada desescalada. “En primer lugar confiar que las iniciativas colectivas del ámbito deportivo resulten exitosas. El Grupo de Trabajo promovido por el CSD debe ser el eje sobre el que articular las actuaciones desde el ámbito público donde no es descabellado pensar en un futuro Plan Marshall para el Deporte como el que ya están promoviendo las Federaciones Deportivas a través de ADESP”, recuerda.

“Paralelamente se debe trabajar a nivel interno en la planificación de diferentes escenarios de trabajo, anticipando tanto a medio como largo plazo los cambios que se van a enfrentar y que marcarán su día a día y, por tanto, su futuro”, añade. ¿Y qué hacer con los aficionados? “Sin ellos, no hay club. He ahí el reto, pero sí alguien sabe de retos es la gente de deporte, debemos tener confianza”, recomienda.

21 abr 2020 / 00:00
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