Santiago
+15° C
Actualizado
martes, 02 marzo 2021
11:04
h
el éxito del sonido rústico

Pinto d'Herbón, el Koala gallego

A muy pocos kilómetros de Santiago vive Daniel Alexandre, estandarte del rock bravú, que triunfó en los noventa ·· Un movimiento con letras sarcásticas inspiradas en la vida en el campo, como el "Opá", que arrasa estos días en las listas musicales

Todos lo conocen como Pinto d'Herbón, aunque su nombre es Daniel Alexandre Vecino. Él fue uno de los estandartes del denominado movimiento bravú, que en los años noventa hizo furor entre los jóvenes gallegos, una tendencia musical con muchas similitudes al agro rock con el que está arrasando en la actualidad el famosísimo Koala.

El escritor Ramón Chao dijo de él que era un "rapeiro galego", pero Pinto prefiere definirse a sí mismo como "un hombre de aldea". Su primer contacto con la música fue, como él dice, "un accidente", aunque Pinto siempre tuvo mucha facilidad para inventar letras y rimar, así que en el instituto, con sus compañeros de clase comenzó a componer temas en los que intentaba reflejar su mundo. "Nosotros éramos gente de la aldea, que además de estudiar teníamos que trabajar en el campo, y en esos temas hablábamos de la problemática que existía en nuestras vidas".

De esos años en el instituto surgieron canciones tan míticas como Nitramón quinse, quinse, quinse, que se convirtió en todo un himno del agro rap y rock bravú. Pinto cuenta que ese tema se inspiró en una helada que quemó las patatas. Su letra lo decía todo: "As patatas de cedo sairon podres, nitramón quinse quinse quinse. Everybody, nitramón quinse, quinse, quinse, let"s go nitramón quinse, quinse, quinse..."

También fue un gran éxito, Si tes ganas de cajar, caja na leira, porque según apunta Pinto, por aquella época comprar un tractor de estiércol era caro y, para que fuera más barato, por eso repetían aquello de "caja na leira".

Paralelismo

Pinto ve un claro paralelismo entre el Opa del Koala y las canciones compuestas por él y sus amigos. "Al igual que el bravú surge de la vida en el campo, y el Koala también canta en su propio idioma, por eso creo que es una cosa pararela a lo que hacíamos nosotros. Son letras que no tienen mucho mensaje, pero reflejan su día a día, porque aunque los de ciudad piensen lo contrario, en el campo también hay vida y ellos dependen de nosotros. Si no criamos cerdos ellos no tienen de qué comer".

Para Pinto, la clave del éxito de Opa está, además de en su letra, divertida, en la calidad musical del tema. "Tiene unos cambios de ritmo muy buenos, que es lo que se busca en una canción. Es una música que llega".

Sin embargo, Pinto d'Herbón no envidia el éxito del Koala, porque ahora su vida sigue otro rumbo. "Nunca llegué a la música comercial, ni tampoco lo pretendía. Grabé cuatro temas: Nitramón quinse quinse, para Unión Bravú; A Motoserra y Laraila lailo, para a Revista Bravú, y para un especial de Navidad de Luar; y una canción con Manu Chao para el Xabarín Club. Ahora me dedico al cultivo de pimientos de Herbón, aunque tengo mucho que agradecerle al bravú y a la regueifa, porque gracias a la música tengo muchos amigos".

Aunque Pinto d'Herbón no piense seguir con el agro rock, al menos de manera profesional, ya cuenta con un digno sucesor: su propio hijo, de sólo tres años de edad, que debutó el pasado sábado cantando y haciendo rimas al más puro estilo regueifeiro en un programa de Televisión de Galicia.

SU GRAN PASIÓN

"Regueifando" en los colegios a ritmo de rap

En la actualidad, Pinto d'Herbón está metido de lleno en un proyecto que pretende difundir y evitar que se extinga el arte de la regueifa. Él y un compañero imparten obradoiros de regueifa en los colegios de toda Galicia. Sin embargo, Pinto descubrió de casualidad esta forma de hacer música. "Un día estaba actuando en un bar, con otros músicos, como Antón Reixa. Cuando fue mi turno se me dio por improvisar, y la gente que me estaba escuchando me dijo que lo que yo hacía era regueifa".

A partir de ese momento, Pinto se dio cuenta de que la regueifa era lo suyo y se dedicó a promover este arte, que nació como expresión oral de protesta de las clases más desfavorecidas. "Muchos regueifeirios se estaban muriendo y creímos que el único modo de salvar este arte era acercándolo a los niños, en las escuelas". Una inciativa que ha sido muy bien acogida, tanto por los pequeños como por los profesores. "Les enseñamos a hacer cuartetas, que es la estrofa que se utiliza en la regueifa, y a hacer octosílabos y lo cogen enseguida, los maestros se quedan alucinados". Para conseguir enganchar a los chavales, Pinto y sus amigos recurren a una moderna puesta en escena con un estilismo muy rapero. "El rap y la regueifa tienen mucho en común. Utilizando el ritmo del rap se pueden hacer cuartetas improvisadas".

LOS DATOS

Alumno aventajado

El hijo de Pinto d'Herbón, con sólo tres años, ya está aprendiendo la base de la regueifa, que es hacer octosílabos. El pequeño, que el sábado cantó en un programa de televisión el tema de su padre A motoserra, dice que la canción suena como la de los populares Lunnis.

Al mundial

El éxito del tema Opa del Koala ha sido tal que ya se ha realizado una nueva versión, que es el himno de una cadena de televisión para el mundial de fútbol que comienza en unos días en tierras alemanas .

06 jun 2006 / 01:02
  • Ver comentarios
Noticia marcada para leer más tarde en Tu Correo Gallego
Tema marcado como favorito