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Alfredo Fuertes

“Publicar en Españaes muy difícil dado elbajo nivel de lectura”

{ Abelgas (León) 1953 } El novelista leonés Alfredo Fuertes, afincado desde hace veinticinco años en Santiago, publica su segundo libro, El sobrino del cura.

¿Cuáles son las claves de esta nueva novela, El sobrino del cura?

Sin duda, se trata de una obra costumbrista, que describe la vida en el medio rural, donde yo me crié. La novela pretende ser un homenaje al maestro de escuela de toda la vida, quizás no lo consigo pero mi intención era dedicar esta obra a una profesión que admiro mucho. Hoy en día hay personas que tienen una niña y no son capaces de soportarla, mientras los profesores aguantan a treinta, me parece encomiable. Se trata de una gran novela, ya que tiene 715 páginas, y solo estamos ante el 50 % de la misma. Así, para que las editoriales quisieran publicarla tuve que dividirla en dos partes. En total tengo 1.400 páginas, y el otro día me decían que soy "el último Charles Dickens" porque ya nadie escribe novelones tan grandes.

¿La segunda parte está terminada en este momento?

Si, podría decir que si, aunque como decía Borges "la novela es siempre una obra inacabada". Pero la estructura de la novela está lista, puesto que aunque he tenido que partirla, tanto la primera como la segunda parte tienen finales claros. Incluso, si quisiera, podría haber una tercera o una cuarta parte, ya que el protagonista tiene veinticinco años y estamos hablando del año 1974.

¿Y cuándo se publicará la segunda parte?

Probablemente el año que viene en estas mismas fechas, aproximadamente. Aunque es la editorial la que determina las fechas de publicación.

¿Cuál es la fuente de inspiración que dio pie a esta historia?

En realidad no sabría decirlo, ya que yo no escribo como si se tratase de un proyecto, sino que los personajes me arrastran. Cuando escribes creo que debes tener dos armas claras, una es la ficción y otra es la capacidad de dominar el lenguaje como herramienta. Yo empecé a escribir esta novela hace seis años en el aeropuerto de Barajas de Madrid, puesto que por mi trabajo tenía que viajar todas las semanas en avión, y cansado de soportar largos retrasos por las huelgas de los controladores decidí ponerme a escribir. En un primer momento no sabía muy bien hacia donde llegaría con ello porque yo vengo del mundo empresarial y la literatura me era ajena. Después me dispuse a escribir La piel del molino porque sabía que no me publicarían esta novela por ser un autor novel y, posteriormente, volví a recuperar la escritura de El sobrino del cura.

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16 jun 2016 / 00:00
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