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Pintor

Quintana Martelo: “Estoy satisfecho porque he tenido libertad absoluta de movimiento”

“Un artista es contemporáneo cuando está socialmente comprometido con su tiempo” ·· “Mi estancia en Nueva York se debió a una huida personal; necesitaba encontrarme a mí mismo y soltar prejuicios que tenía encima”, dice

Nació en el compostelano barrio de Roxos. En la más compostelana rúa do Vilar expuso casi como un niño prodigio a los 11 años. Se formó en Barcelona en las especialidades de grabado, pintura mural, cine y fotografía. Hoy es uno de los artistas más representativos de la plástica gallega. Se llama Manuel Quintana Martelo y acaba de ser entrevistado para Correo TV. Ha expuesto en las mejores salas de España y pasa varios meses al año trabajando en Nueva York. - Pocas veces se realiza una antológica que abarca un período tan largo y tal cantidad de obra. ¿Qué sientes al ver realizado este sueño? ¿Es un bálsamo por la exposición frustrada en el CGAC?

– Esta exposición ha sido posible por el excelente trabajo realizado por la comisaria Mercedes Rozas, a la que la expreso mi reconocimiento y admiración, y gracias a las gestiones llevadas a cabo tanto por la Consellería de Cultura como por la concellería de Cultura del Ayuntamiento de Santiago. Yo creo que mi vida esta marcada por espinas y por atrancos que se han ido salvando porque tengo, por suerte, amigos, gente que ha colaborado conmigo y algunos admiradores del trabajo. Hay espinas que duran más y otras que duran menos, y hoy yo quiero sinceramente correr un velo sobre todo eso, porque yo siempre he respetado los compromisos que he tenido, y soy consciente de que si en un momento determinado tuve un compromiso con el CGAC, nunca he
dejarlo de cumplirlo.

– Deduzco que valoras, como se debe, la labor de los comisariados, en este caso de Mercedes...

– Quiero puntualizar que sí valoro el papel de los comisarios. Como artista me podría poner en la otra parte. Muchas veces ha habido una cierta inflación de comisarios o comisariados, y nos hemos sentido supeditados a decisiones maestras, por así decirlo, que no comprendíamos. En este sentido, Mercedes ha tenido siempre un exquisito trato conmigo y no recuerdo ninguna discusión y ningún posicionamiento en el que no estuviéramos de acuerdo, y esto como artista es de agradecer.

– Te has atrevido esta vez montando una instalación, no muy frecuente en tu obra reciente, ¿por qué?

– Cuando trabajas en el ámbito comercial, los galeristas son un poco reticentes a que yo haga un tipo de instalación porque buscan más lo que es la presencia física de la obra. Yo siempre digo que en esta exposición estoy satisfecho porque he tenido libertad absoluta de movimiento para expresar mis inquietudes.

– En la iglesia de la Universidad te autorretratas como un San Andrés, representas casi un martirio. ¿Pretendes simbolizar la dura y a veces incomprensible tarea del artista?

– Reconozco que este trabajo se produce tras un momento que en mi vida como artista es trascendente. No es ni una autoinmolación, ni San Andrés; es simplemente plasmar como puede sentirse un artista que usa resortes y conceptos tradicionales dentro de su trabajo y por ello se puede dudar de la contemporaneidad de su obra. Un artista es contemporáneo porque vive y está socialmente comprometido con su tiempo. Sin rechazar ningún tipo de tecnología contemporánea de las que conozco y practico, yo utilizo el resorte de la pintura porque me siento pintor. Recuerdo que a principios de los setenta estaba prohibido pintar, porque era la secuela del 68, las obras eran sólo un tiempo de acción conceptual. Yo soy producto de esa generación. Hoy ya no es así y creo que se confunde con mucha frivolidad lo que es ser contemporáneo con una técnica o con recursos contemporáneos.

– ¿Quintana, es necesario alejarse, como haces cuando te vas a Nueva York, para tener una perspectiva más amplia sobre tu trabajo?

– Mis estancias en Nueva York se deben a una huida personal. Necesitaba aislarme y, de alguna manera, encontrarme a mí mismo. Me encuentro allí dentro del ámbito de una sociedad en la que veo que no existen muchos prejuicios que tanto nos caracterizan, y a partir de ahí hago un ejercicio de introspección y siento que eso me ayuda a sentirme bien conmigo mismo.

– ¿Para ser un artista importante hay que trabajar con una galería de arte consolidada en el mercado?

– Las galerías, como los propios comisarios o como los marchantes, forman parte de todo el tinglado, por así decirlo. El tinglado todos los conocemos, el artista necesita en algún momento determinado el amparo de una galería porque cuanto mayor es el nivel del artista, mayor es el nivel de la galería. Lo mismo con el marchante, con el comisario, con el propio mercado del arte, es un ascenso más o menos progresivo en la vida de uno.

MERCEDES ROZAS, COMISARIA

“Lo mejor de su trayectoria”

Artífice de las exposiciones presentadas estos días en Compostela es la comisaria Mercedes Rozas, una de las críticas de arte con más experiencia y mejor historial en la promoción de autores, organización de exposiciones y elaboración de catálogos, además de ejercer como crítica de arte. Ex colaboradora de este diario, Mercedes cree que Quintana es un "artista muy meticuloso", que ha facilitado el trabajo de recopilación de las casi 200 obras expuestas en dos sedes, Auditorio de Galicia e iglesia de la Universidad. Opina que el artista ha hecho "una de las mejores obras de toda su trayectoria, con la intervención en esta última sede, en la que se produce un diálogo con la arquitectura". Dos años ha llevado el trabajo de infraestructura para montar las dos muestras, que hoy permiten acercar a miles de visitantes la obra más desconocida de Quintana, en su mayoría perteneciente a colecciones privadas que han salido directamente del estudio del pintor al domicilio de los compradores. La labor de recopilación se inició en los años setenta, recién licenciado el autor en Bellas Artes, cuando mandaba el expresionismo; continuó en los 80, en los que vincula la figuración con la abstracción, y concluye en nuestros días cuando el sello del artista es una pintura que habla por sí misma, basada en un estilo muy personal que hoy es su principal seña de identidad.

14 oct 2007 / 00:08
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