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Todos para uno y uno para todos

Victoria importante para el Monbus Obradoiro frente al Betis en un duelo por escapar de la zona baja // Los 'secundarios' salieron al rescate bajo el liderazgo de un gran Earl Calloway

Monbus obradoiro 82
Coosur betis 73
¡Todos para uno, y uno para todos! Pueden hacer suya los jugadores del Monbus Obradoiro la famosa frase de los Tres Mosqueteros que tan bien eligió Alejandro Dumas para explicar el trabajo en equipo. El plantel santiagués se exhibió ayer frente al Coosur Betis como un conjunto con recursos y asumió el famoso juramento de unión y auxilio mutuo que acuñó el novelista francés y que año a año se renueva en el vestuario compostelano como parte de su ADN.

Porque ayer no fue una mañana de alfombra roja ni de Oscars en la Caldeira. Sin brillo, con un juego en constante interrupción bien por los viajes incesantes al Instant Replay de los colegiados como por los errores de ambos contrincantes, de perpetuo fallo en los lanzamientos incluso en los más sencillos bajo el aro o desde el tiro libre, la puesta en escena estuvo más cerca de los odiados Razzies, donde la estatuilla honorífica, la victoria, parecía predestinada al que menos se equivocase en el momento clave.

Y así fue. Con los designados siempre al papel protagonista (Magee, Kravic o Brodziansky) sentados en el banquillo, fueron los mal llamados jugadores secundarios (sí en minutos pero no en compromiso, trabajo y actitud) los encargados de voltear en los últimos 13 minutos un parcial en contra de 3-23 que no parecía tener final. La labor de De Zeeuw, sin oportunidades hasta ese momento, y de David Navarro, desde el 3 pero con el temple de un 1 y la puntería de un 2, sirvieron de acicate para un quinteto del Obra en el que Spires, Czerapowicz y el incombustible y siempre líder Calloway se conjuraron para no dejar escapar el quinto triunfo de la temporada en la Liga Endesa 2019/20.

Venció el plantel de Moncho Fernández a un rival directo ahora en la parte baja de la tabla, amarra en casa la primera de las tres citas que en este diciembre le expondrá ante su afición, y gana en confianza hacia un grupo que si no lo sabía ya, seguro que desde ayer se autoconvence de que nadie es imprescindible y de que todos son necesarios.


Buena salida. Arrancó el Obra el duelo seguro en el rebote de ataque aunque sin acierto bajo el aro, un prólogo de lo que sería el devenir del encuentro donde más de los mitad de los puntos (42/82) llegaron desde el triple. Hizo daño el anfitrión desde los 6,75 con Magee y Calloway pero la movilidad de Slaughter le bastaba al Betis para mantener controlado el marcador ayudado por los constantes disparos al pie del equipo santiagués (5 pérdidas, 9/19 en tiros de campo). Ninguno de los dos equipos supo exponer su ideario de juego a lo que ayudó un trío arbitral con criterio dispar que encendió al público de Sar hasta despedir el primer cuarto con gritos de ¡fuera, fuera! (25-16, min. 10).

El tercer triple de la mañana de Magee llevó al cuadro local a su máxima renta de 11 puntos (33-22, min. 11) pero ahí se cortocircuitó el Monbus huérfano de la solidez, intimidación y puntos de Kravic (ayer desaparecido) y que pecaba en los cambios defensivos con ventajas que aprovechaban Conger, Izundu y Whittington (36-36, min. 20).

No hubo reacción tras el descanso. Kravic enlazó dos errores en los primeros minutos y el Obra lo perdió ya para la causa al tiempo que el cuadro hispalense llegaba al 3-23 de parcial tras un triple de Enechionyia (36-45, min. 23). Ahí Moncho Fernández apostó por la veteranía de De Zeeuw -que se había perdido ya el partido en Valencia por un virus- para formar una extraña pareja con Spires y la tercera diana desde los 6,75 del tirador de Orlando llamó a la reacción con el rival como aliado al encadenar errores, faltas en ataque y despistes defensivos que el Monbus castigó con un 22-10 al final del set (58-55, min. 30).

Animó a sus compañeros, arengó al público, ordenó, controló el ritmo y anotó Earl Calloway asumiendo un liderazgo desde el base que tuvo respuesta en el resto del equipo. Navarro primero (letal con 8 puntos y dos triples en el último cuarto), De Zeeuw y Czerapowicz hilaron tres triples (67-58, min. 34) que descolocaron definitivamente a los de Curro Segura obcecados en la batalla individual.

09 dic 2019 / 00:00
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