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Un embajador busca a la mujer que lo ayudó en la Ruta en 1984

El diplomático británico revolucionó Twitter para encontrar a la familia de Burgos que lo acogió en casa cuando perdió la bicicleta mientras peregrinaba

En el año 1984 llegaron a Compostela 423 peregrinos y uno de ellos fue el actual embajador de Reino Unido en España, Hugh E­lliott, que decidió recorrer el Camino de Santiago cuando esta senda milenaria no gozaba de los niveles de popularidad actuales.

En su particular aventura jacobea, la ciudad de Burgos tuvo un significado especial, por eso cuando este martes Elliot visitó esta urbe hizo un peculiar llamamiento a través de su cuenta de Twitter para encontrar a una mujer que le ayudó tiempo atrás. Así, el embajador aprovechó para compartir con sus seguidores una anécdota que le había ocurrido hace 35 años, en la que fue su primera visita a España.

Una experiencia "maravillosa y singular", recordaba en el vídeo que subió a su cuenta, de la que nació el gran afecto que siente por España.

Elliott se propuso hacer el Camino de Santiago en bicicleta desde Inglaterra, pero en Francia se entretuvo más de la cuenta, así que optó por tomar un atajo. Cogió un tren desde Carcasona hasta Burgos, donde pensaba retomar el recorrido con destino a Compostela. Pero sus planes se truncaron cuando, al llegar a la antigua estación del tren, comprobó que la bicicleta se había perdido y no había llegado a su destino.

En una época en la que la gente no estaba acostumbrada a los peregrinos y mucho menos extranjeros, Elliot se vio sólo en medio de la gélida estación de ferrocarril burgalesa. "Me vi en apuros", reconoce en el vídeo grabado precisamente a las puertas de La Estación, el actual centro de ocio infantil y juvenil de Burgos. "Tenía muy poco dinero y una tienda de campaña" y el campin estaba a varios kilómetros de la estación, recordaba.

Así que, siguiendo las costumbres españolas, se refugió en un bar "a reflexionar" y pensar cómo podía salir de aquel apuro. Y allí encontró a un canadiense, Eli Rubenstein, que había llegado a Burgos para visitar a su novia, una tal Lourdes Arnaiz (es el nombre que Elliott recuerda, al menos). Y fue Lourdes, a la que ahora el embajador busca con la ayuda de las redes sociales, la que le ofreció alojamiento en el piso que compartía con su hermano.

Inicialmente, iba a ser solo una noche, porque la bicicleta llegaría a Burgos a la mañana siguiente. Sin embargo, no fue así, y la penitencia del británico duró cinco días. Y los pasó en el piso de la familia de Lourdes, donde compartió comidas familiares sin que le dejasen pagar ni una peseta. "¿En cuántos países se habría acogido a un forastero así?", se pregunta el embajador británico, quien pasados 35 años de lo ocurrido no ha olvidado lo sucedido en la capital burgalesa.

MUY AGRADECIDO. Por ese motivo, Hugh Elliot agradeció públicamente a Lourdes su generosidad y, aprovechando las redes sociales, comentó que le encantaría poder agraderle en persona lo que hizo en su momento. "Si todavía estás aquí, Lourdes, te digo gracias de nuevo, me encantaría decírtelo en persona", comentaba.

Y fue en ese momento cuando desató la locura tuitera. El vídeo corrió como la pólvora por las redes y, a los comentarios y retuits habituales, se le han sumado numerosas pistas de los detectives espontáneos que han activado la maquinaria de las nuevas tecnologías para encontrar a Lourdes Arnaiz.

De momento, la misteriosa mujer no ha dado señales de vida y el embrollo sigue sin ser resuelto, a pesar de todo el revuelo que se montó en redes sociales.

Por su parte, el británico reconoció que la única intención que tenía al escribir el tuit era dar las gracias, no iniciar una búsqueda activa, por lo que le sorprendió mucho la reacción positiva y cálida que tuvo el mensaje.

SU MUJER. El embajador británico está también casado con una española, María Antonia, a la que conoció cuando era profesor de inglés en la Universidad de Salamanca, tal y como él mismo explicó en un vídeo, cuando tomó posesión de su nuevo cargo en agosto de este año. "Los lazos entre nuestros dos países son amplios y profundos. La riqueza de nuestros vínculos culturales, comerciales y personales es extraordinaria. A nivel personal estos lazos han sido una parte muy importante de mi vida desde hace décadas. Trabajando como profesor de inglés para la Universidad de Salamanca conocí a mi esposa, Toñi. España fue mi primer destino como joven diplomático en los años 90: nuestros dos hijos nacieron en Madrid", destacaba.

LAS CIFRAS

de 400 a 300.000

Este año ya llegaron a Compostela más de 300.000 personas, pero en el año que Hugh Elliot peregrinó a Santiago apenas se sobrepasaron los 400. A partir de ese año, el número de peregrinos fue creciendo de forma paulatina, pero sin alcanzar cifras escandalosas. Por ejemplo, en 1985 hicieron la Ruta Jacobea 690 personas y al año siguiente la cifra fue más del doble, con 1.801. El salto cualitativo se produjo en 1993, Año Santo, en el que se alcanzó el dato histórico de 99.436, número que se superó con creces en el siguiente Xacobeo (1999), con 154.613 compostelas entregadas. Esa marca se volvió a superar en 2004, también Año Santo, con 179.944 diplomas acreditativos otorgados. En 2010, también Xacobeo, se batió un nuevo récord con 272.135 peregrinos. Unas cifras que ya superaron a pesar de que el próximo Año Santo es en 2021.

07 dic 2019 / 00:00
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