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Un monasterio del séptimo arte

El cenobio románico de San Lourenzo de Carboeiro, en Silleda, ha sido protagonista en los últimos años de diversos rodajes // Aquí filmó Marsillach 'Flor de Santidad'//Series y otros títulos como 'La ley de la frontera' encontraron en el lugar inspiración//Ahora llegará 'Piratas'

Cada verano se convierte en punto de peregrinación para los turistas interesados en recrearse en los bellos parajes de la Galicia interior. Al pie del río Deza, el monasterio de San Lourenzo de Carboeiro, considerado la joya del románico ojival, recibe a miles de visitantes atraídos por la combinación arte-historia-naturaleza. Las paredes del cenobio benedictino y su templo, construido en el siglo X, esconden secretos de la Galicia medieval, y también de historias del celuloide que hallaron aquí el escenario perfecto.

El último rodaje fue el de la serie As reliquias do santo, que emitirá Televisión de Galicia. Y desde el gobierno local ya se han reunido con la productora de la serie Piratas, que emitirá Telecinco para tramitar el rodaje junto al emblemático entorno. Carboeiro y las fervenzas do Toxa serán junto a dos pazos privados del municipio, el de Trasfontao y Cascaxide, los lugares elegidos para ambientar la serie, cuyo rodaje comenzará a finales de este mes y se prolongará hasta diciembre en varios puntos de Galicia.

Pero hace ya más de 30 años que Carboeiro y su entorno se convirtieron en objetivo de las cámaras. Corría el año 1972 cuando el ya desaparecido Adolfo Marsillach llegaba para rodar la que sería su única incursión en el séptimo arte como director. Se atrevió con Flor de santidad, basada en la obra homónima de Valle-Inclán, a la que la crítica no otorgó demasiadas veleidades.

Eliana De Santis, Francisco Balcells, Ismael Merlo, Antonio Casas, Tina Sáinz y Teresa del Río, todos ellos procedentes del mundo del teatro, al igual que Marsillach, protagonizaron la historia ambientada en la Galicia rural del XIX en la que la aparición de un misterioso peregrino y su relación con una joven pastora alteraron la vida de la imaginaria localidad pergeñada por el maestro del esperpento. En Carboeiro, entonces abandonado y con las ruinas del monasterio como fondo (habrían de pasar más de veinte años hasta que comenzó su reconstrucción y puesta en valor), se rodó la escena de un fusilamiento carlista, algo poco habitual en las producciones españolas de la época. La censura franquista también hizo mella en la cinta como en otras producciones coetáneas.

En el año 1995, Adolfo Aristarain también se fijó en localizaciones silledenses para La ley de la frontera, con guión de Miguel Anxo Murado. Pere Ponce, Achero Mañas y el veterano Federico Luppi, cabalgaron por estas tierras, junto a Aitana Sánchez-Gijón y por otros parajes de Ourense, en el rodaje de esta historia de aventuras.

 

TAMBIÉN LA FERVENZA. Además del monasterio de Carboeiro, en la película salen otros escenarios naturales del entorno como las canteras de Campomarzo o las conocidas fervenzas del río Toxa, en la parroquia de Pazos, donde años antes Sancho Gracia se estrenó como director con Huídos. El estreno del film, basado en la obra El último maqui, de Carlos G. Reigosa, llenó en 1993 el ya desaparecido Cine Campos de Lalín.

Allí se dieron cita numerosos vecinos de la comarca para contemplar, una vez más, un paisaje habitual en la gran pantalla. Y todavía vendrían más claquetas y largas sesiones de rodaje. Las historias ambientadas en el medievo o relacionadas con el Camino a Santiago han encontrado a lo largo de los últimos años un set de lujo para los exteriores en este enclave por el que pasa también la llamada ruta del estraperlo. En los duros años de la contienda civil y la posguerra, Carboeiro fue escenario también de escaramuzas protagonizadas por los que hacían la llamada ruta del estraperlo, escapando con el wolframio que extraían en las minas de A Brea, en el vecino municipio de Vila de Cruces.

 

CON SÁNCHEZ DRAGÓ. Hace ahora siete años, el escritor Fernando Sánchez Dragó se acercaba hasta Carboeiro para iniciar el rodaje del documental titulado Camino de Santiago. El origen, en el que actuó como narrador.

Las orillas del río Deza, también en el municipio de Silleda, ambientan las primeras escenas de El viaje de Carol (2002), dirigida por Imanol Uribe. La llegada de la protagonista en tren se rodó en la estación de Ponte Taboada. A finales del pasado año, Carboeiro volvía a resplandecer con otro rodaje, el de la serie As reliquias do santo. Durante varias semanas el trasiego propio de un rodaje encontró acomodo en un escenario más que propicio. La historia transcurre precisamente en un monasterio. Este sigue aguardando a que continúe la saga de todo un patrimonio... de cine.

comarcas@elcorreogallego.es

15 ago 2010 / 00:27
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