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LOS MARCHANTES NO SABÍAN DE QUIEN ERA LA OBRA

Subastan por sólo 300 euros una obra de Damien Hirst

Su record absoluto de venta es una vitrina de acero y cristal con 6.136 píldoras de colores titulada "Lullaby Spring" y vendida este junio en Christie's por 14.3 millones de dólares

EFE LONDRES  | 30.08.2007 
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Efe
LA obra de arte de Damien Hirst "Lullaby Spring" en Londres. Realizada en 1965 en acero inoxidable y cristal con miles de pildoras de colores en su interior fue subastada por 14,3 millones de euros.
FOTO: Efe

Las obras del británico Damien Hirst, artista conocido por sus tiburones en formol y su calavera tachonada de diamantes, alcanzan precios de millones de dólares, pero por una obra suya presentada anónimamente en una subasta en Irlanda sólo se ofrecieron 300 euros.
  
Hirst, cuyo récord absoluto de venta es una vitrina de acero y cristal con 6.136 píldoras de colores titulada "Lullaby Spring" y vendida este junio en Christie's por 14.3 millones de dólares, récord de subasta para un artista vivo, presentó a la subasta un cuadro abstracto de gran tamaño y formato circular.
  
El cuadro, titulado "Spin" (en inglés: giro), parte de una serie de pinturas creadas gracias a la fuerza centrífuga con pintura de distintos colores en un lienzo montado sobre una mesa giratoria, se se subastaba junto a otras 41 obras de distintos pintores, informa hoy el diario "The Independent".
  
Se sabía que Hirst presentaba una obra a la subasta, pero no cuál, y hubo quien ofreció 7.500 euros por una escultura, titulada "Dos ratas en una tubería de alcantarillado", pensando que era original de aquél, pero que resultó ser obra de tres estudiantes.
  
Hirst había donado su obra al festival de las artes de Flatlake, en Hilton Park, en el condado de Monaghan, en el norte de la República de Irlanda, organizado por el director de cine Kevin Allen, quien explicó que cinco de los más destacados marchantes irlandeses estaban sentados en primera fila durante la subasta.
  
Algunos de los asistentes fueron engañados con pinturas realizadas por estudiantes a base de puntos de colores, motivo que es una de las marcas de Hirst.
  
La auténtica fue adquirida por un productor de cine llamado Allan Maloney, que posee ya dos cuadros de Hirst de la misma serie y que reconoció inmediatamente el original del artista británico.
  
El comprador ofreció, sin embargo, volver a subastar el cuadro, una vez revelada la identidad del autor, y finalmente un galerista irlandés pagó por él en torno a los 140.000 euros.